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viernes, 10 de febrero de 2012

PERCEPCIÓN


Quizás un golpe seco...
Y ahí queda sin vida.
Ha sido de repente...
¡Tan sin darse cuenta...!

Las palmeras marcaban con sus brazos
Una música etérea.
Los pájaros jugueteaban dando
¡Qué sé yo cuántas vueltas!
En el resplandor de la tarde ciega,
Tolvaneras enhiestas
Arrastrando objetos diversos juegan
A la rueda rueda.
Las acacias se ríen
Con sus dientecillos
De verdes hojuelas.
Y, tras el cristal, música de fiesta:
El Himno a la Alegría.

Se rompe la armonía...
Y ahí queda sin vida.
Sin vida... La campana
Inmóvil de la iglesia
Se quejó. El movimiento de palmeras
Declinó. Los papeles, que en la brisa
Del atardecer malva
Como cometas volaban, cayeron.
Las acacias lloraron
Lágrimas de esmeralda.
Los pájaros que jugaban volando
En las ramas más altas se posaron.
Y tras el ventanal
Una música bella
Que solo el ocaso emular pudiera
Continuó sonando...

Antonio Capilla, Y EL CORAZÓN AL VIENTO
Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento, I.S.B.N.: 84-404-9271-5, Madrid, 1991

7 comentarios:

  1. Antonio, qué maravilla, es como si todo ese instante se encerrara por siempre entre tus versos.Es tan pictórico que bien merecería una secuencia de cine.precioso.

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  2. Me encanta la capacidad que tienes para sorprender...
    Ayer disfruté muchísimo de tus letras.
    Originales, con ritmo, vivas.
    Un placer haberos conocido.
    Espero que disfrutarais de Granada y la velada.
    Habrá nuevas ocasiones y te sigo con mucho gusto.

    Besos

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  3. "que solo el ocaso emular pudiera...", anticipa el cierre perfecto.
    Me ha gustado mucho, mucho.

    Besos.
    laura

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  4. hermoso sus versos poetas, con maestria dirige usted sus letras. Marco gonzalez UHE

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  5. Respuestas
    1. ".... Y ahí queda sin vida, tan sin darse cuenta". Estos dos versos me llevan con su imagen tan lejos. Bonita forma de empezar a decir tanto.

      Un beso Antonio

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