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miércoles, 26 de noviembre de 2014

CANTOS DE THANATOS.



Este poema lo escribí en 1981 bajo la influencia romántica de José de Espronceda y se publica ampliado diez años después en Y EL CORAZÓN AL VIENTO. La primera versión aparece en HALCONES Y RUISEÑORES, Madrid, 1982, en edición de autor. Thanatos representa en él la violencia, el sadismo, la crueldad... todo lo aberrante que una minoría de seres humanos, con el concurso de muchos otros, infligen a gran parte de la población mundial.





CANTOS DE THANATOS


Ansío que en el mundo
se abran los volcanes
y en campos y ciudades
mi fuego vomitar.

Me gusta que en cruel guerra
el orbe se apuñale
y en sangre se derrame 
abriéndose en canal.

Yo quiero que mil truenos
de bombas y cañones
arrasen las naciones
sin tregua de esperanza.

Y quiero ver las gentes
correr despavoridas,
romperse en mil heridas,
morir desconsoladas.

Me gusta contemplar
los miembros calcinados
de niños masacrados
con furia despiadada.

Y ansío que las madres
al ver morir sus hijos
con odio enloquecido 
se arranquen las entrañas.

Me gusta que en la pira
se quemen los ancianos
y a gritos desgarrados
imploren su final.

Mirar el estertor
de cuerpos retorcidos
en sordos alaridos
de música infernal.

Tocar y ver las vísceras
latiendo largo tiempo
sufriendo cruel tormento
en lecho sepulcral.

Sentir morboso goce 
de lúgubres lamentos
cayendo sobre muertos 
en negra tempestad.

Yo ansío una llaga inmensa
cubriendo este planeta,
de todos sus poetas
la carne macerar.

Crecer en su presencia,
dejar mudo su canto
y luego y mientras tanto
la Tierra despojar.

Pues quiero con mi manto
cubrir la faz del Mundo
y a cuerpos nauseabundos 
cubrirlos con mi faz.

Y quiero, Yo, Thanatos,
los muertos silenciosos
en campos tenebrosos
por siempre contemplar.


Antonio Capilla Loma, Y EL CORAZÓN AL VIENTO, edición de autor, Madrid, 1991

2 comentarios:

  1. Qué crudeza, Antonio... Bárbaro tu talento.
    Abrazo fuerte de mucha vida para compensar!!!

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  2. Maravillosos los versos contra un mundo loco y descarnado.

    Realmente duro, pero cierto.

    Saludos desde El Bierzo

    ResponderEliminar