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lunes, 29 de diciembre de 2014

SABIA INOCENCIA

Ayer fue el día de quienes aún viven en el limbo, y no me refiero a los que picaron ante las inocentadas que otros inocentes urdieron para ellos, sino a quienes, sujetos por los hilos del poder de sus artífices, ignoran ser manejados como marionetas y asisten pasivos y aquiescentes a la cruda realidad que, detrás de la pantalla que los oculta, urden los que se erigen en amos de todos los actantes del retablo del mundo; es decir, para la generalidad de los mortales que sufrimos sus tropelías.

La diferencia con estos inocentes es que, al menos, hay quienes son conscientes y se rebelan, Pero no nos equivoquemos, tal como decía Paulo Freire: "Nadie libera a nadie, nadie se libera solo; los hombres se liberan en comunión mediatizados por el mundo". Así que mientras más seamos los que tomemos consciencia y reaccionemos, más razones tendremos para que no se nos llame burro; a pesar de que, según digo en el siguiente poema, sea injusto para este noble animal el sentido peyorativo que al nombre damos. BURROS DEL MUNDO, sed modelo para los inocentes que aceptan los castigos sin rechistar, y que ante el palo se siga oyendo vuestro rebelde rebuzno seguido de PERTINAZ DESOBEDIENCIA.


SABIA INOCENCIA

Me preguntó una mujer
¿Por qué al burro llaman burro?
En el fondo su pregunta
Quizás pretendiera ser
¿Por qué llaman burro al torpe?
Y es que este animal tan noble
Tal vez merezca tener
Mejor tratamiento, porque
El uso del nombre da
Que por el nombre de él
Se infiera ya que sea torpe
Aunque torpe no lo sea.
¿Subyace así en la cuestión
Las cualidades nombradas?,
¿Al burro lo llaman burro
Porque el burro torpe sea?
Gran asunto o baladí
Esto del nominalismo
Que desde ya tan antiguo
La polémica suscita.
¿Lo impropio de la metáfora
 Refuerza así sus axiomas
 O más bien hay que pensar
Que sus axiomas rechaza?
Mas si el burro razonase
Seguro que exclamaría
Al verse llamar así:
“¡Que a mí me tengan por torpe
Es injusto de raíz.
Porque no quiera la carga
Y me resista a seguir
Las órdenes de la vara
Listo deberían saberme
Pues listo soy para mí.
Así que es gran injusticia
Y además una falacia
Que a mí me tengan por torpe.
De burro más bien se infiere
Ser listo e inteligente
Pues no acepto los castigos
Que a todo quisque se infiere
Cuando dobla la cerviz
Ante el yugo del pudiente.
El nombre le cedo pues
Si por burro he de ser torpe
Que mucho más torpe es él”.


Copyright Antonio Capilla, Pozuelo de Alarcón, 9-7-2014

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