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sábado, 4 de febrero de 2012

MI HOMENAJE A MARISA PEÑA

Nada sabes de mí, 
y aún así me señalas, 
me conviertes en blanco de tu ira 
y embadurnas con odio mis silencios. 
Tú no sabes quién soy: 
me bebo mi condena 
a sorbos de coraje y pesadumbre. 
Me sumerjo en las penas cotidianas 
y no me duelen prendas. 
Y aunque me claven garras afiladas 
las águilas voraces 
que creen tener derecho sobre el cielo, 
mi vuelo es limpio y libre. 
Y aunque se me desborde el sentimiento 
y no contenga el cauce de mi río, 
no escondo el alma en tupidos ropajes. 
Ni juzgo, ni desprecio. 
Me conmueve la vida en su principio 
y me emociona el llanto, 
el sufrimiento ajeno, la belleza, 
y el latido secreto
de las pequeñas cosas. 
Sé disfrutar del viento y de la lluvia, 
en todo encuentro causa de grandeza, 
y por igual valoro 
el humilde guijarro, 
y el diamante que brilla en su esplendor. 

Marisa Peña

MARISA PEÑA

4 comentarios:

  1. gracias antonio, por todo

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  2. Gracias a ti, Marisa, por tu poesía y por tu amistad.

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    Respuestas
    1. Hermoso, muy artístico, sincerísimo y muy poético homenaje el que mandan tus versos...Saludos Antonio.

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  3. Dulce homenaje a una persona encantadora desde otra que también lo es.

    Un placer leeros a ambos.

    Un beso

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