miércoles, 27 de noviembre de 2019

Un poema de Y EL CORAZÓN AL VIENTO

THANATOS es el protagonista de este poema que publiqué hace ya veintiocho años y que no es sino el símbolo de la amarga realidad que vivimos y que el vate condena con su palabra.

YO SOY DUEÑO DEL SILENCIO

Levantose un día Thanatos y así habló:
Soy la paz.
Yo soy dueño del silencio
y en la noche sin estrellas
soy la arena infecunda del desierto.
Soy la alondra que impasible en la vitrina
por la mano del hombre disecada
os contempla
y soy flor que arrancada de la rama
se marchita.
Soy el Todo y soy la Nada
y soy Dios.
Pues en todo permanezco,
yo soy Dios.
Y hubo muchos que dijeron con Thanatos:
Él es Dios, él es Dios.
Fulgió entonces el sol afilado del acero
y la sangre subió como una llama volcánica
ante la gélida indiferencia de Ceres.
Y cubriose la Tierra de cadáveres
y las bestias se espantaron
ante la crueldad de esos hombres.
Y habitaron las mansiones del placer
y rociaron sus cuerpos
con esencias de violetas y de nardos.
Y llenaron sus abdómenes
de licores y majares refinados.
Y erigieron grandes templos
con misílicos pilares levantados.
Y afirmaron con cinismo:
Somos nobles
pues servimos a Thanatos.
Creció y creció
el clamor quejumbroso de la plebe.
Y asesinaron, torturaron...
Y otra vez inquilinos del placer
y del lujo a los balcones asomados
contemplaron la gran marea de sangre
que subía del asfalto.
Oh, Thanatos,
¿qué nos queda por hacer?
- preguntaron -
Quiero el templo de la Tierra,
de la Tierra quiero el templo consagrado.
Rociaron entonces sus cabezas
con el polvo de cuerpos calcinados,
y entre gritos esperpénticos
y entre danzas de abyectos desalmados
arrojaron de los templos...
sus misílicos regalos.

Antonio Capilla Loma, Y EL CORAZÓN AL VIENTO, Madrid, 1991


lunes, 25 de noviembre de 2019

Un poema de PIEDRA DE LA HONDA

Hoy, en el acto institucional contra la violencia de género llevado a cabo en el Ayuntamiento de Madrid, hemos podido ver la imagen de una mujer indignada por la intervención de un dirigente político que no es necesario calificar ya que él lo hace por sí mismo. No obstante, me parece oportuno compartir con todos vosotros, amigos y amigas, este poema de PIEDRA DE LA HONDA.

MUJER

He visto en ti la imagen
sangrante del dolor
tu libertad clavada
por los yerros del odio
el rictus compelido de tus labios
la llaga en tu sonrisa.

Pero también te he visto
en el amor de aquellos
que por amor se entregan
y te aman más que a nadie.
Mujer, aquí me tienes
como eco que no es nada sin tu voz.

Yo no comprendo el yerro
de aquél que se hace menos
creyendo así ser más.
¿Es hombre el que socava
el don de la alegría
en la mujer amante a quien no ama?

Yo os digo que no es hombre,
y no consiento el yerro
de aquel que se hace menos
creyendo así ser más.

Que solo el hombre es hombre
si a ti, mujer, te afirma;
si a ti, mujer, te quiere;
si a ti, mujer, te mira como a igual.

Antonio Capilla Loma, PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016



miércoles, 20 de noviembre de 2019

Antonio Capilla Loma, EL VUELO DEL ÁGUILA, Editorial Huerga y Fierro



Caminar sin anteojeras para ver cuanto hay a izquierda y derecha sin perder el horizonte al que aspiramos sabiendo que no lo alcanzaremos nunca.

Dejar que vuele nuestra imaginación y soñar un mundo mejor. Vuelo del águila que nos eleva sobre nuestras propias miserias.

Volar con el águila de la existencia que nos aúpa y nos recuerda que no estamos solos en nuestro hogar llamado Tierra. Y saber que somos abono y semilla tras el vuelo.


EL VUELO DEL ÁGUILA

Sobre la yerba yace
un hombre que ha finado,
Vuelo del águila desde la yerba.
¿Angustia ante el cadáver?
Tal vez no sea angustia lo que sientes,
esa angustia vital
de la que tanto hablamos,
Porque el pasar del tiempo
te viene conformando,
como el molde a la cera
y la horma al zapato,
a lo que es contingente
transitorio y efímero.
Pasamos la existencia
como aguja en reloj
dando vueltas y vueltas...
Nuestro reloj vital nos va llevando
al punto de partida
en constante retorno
de la nada a la nada
o del instante al todo.
Escuchad, se nos dice:
somos aves de paso,
amad la eternidad
porque es un trago amargo
la vida que pasamos.
Pero yo soy veraz,
yo me entrego en mi canto
y canto lo que pienso
y siento lo que canto.
Yo gozo cada instante
si el gozo está en mi mano
y bebo de mi cáliz
si no puedo apartarlo.
Quede la eternidad
para soñar el sueño
que la vida nos quiere
siameses con el tiempo
que nos está matando.
Tiempo del águila que me sustenta
y me tiene atrapado,
yo en mi canto te llevo,
vuela tú con mi canto.
Sobre la yerba yace
un hombre que ha finado,
vuelo del águila sobre la yerba.

Antonio Capilla Loma, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2013

viernes, 15 de noviembre de 2019

Un poema de VIENTO DEL SUR

CERCA DE SIERRA MORENA

Cerca de Sierra Morena
mi pueblo es blanco y alegre
como ha de ser de mi tierra
todo pueblo que se precie.

En el centro hay una plaza.
Y, en la plaza, la farola
al caminante que pasa
alumbra la noche toda.

Tiene una iglesia mi pueblo
hecha de miel y canela
donde una Virgen de ensueño
asunta al cielo se eleva.

Veo la cárcel entre juegos
muy cerquita de la escuela...
escuela cárcel, ¡silencio!,
donde los chiquillos tiemblan.

Mi pueblo se asoma a un río
que de mi tierra es bandera
y a otro pequeño y chiquito
que en mi corazón alienta.

Soñados senderos verdes
son del Vïar las riberas
donde mi infancia se pierde
entre los juncos y gredas.

En mi pueblo ves las casas
enjalbegadas por fuera;
enormes copos del alba
donde la nieve no nieva.

Y en sus calles las señoras
de hamacas en las aceras
huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.

¡Ay, nostalgia que me quema,
que lejana ya la infancia
me ha embargado de mi tierra
en los albores del alba!

¡Oh, tierno cantar que subes
de sus campos, de sus aguas
y enamorado te hundes
en mi carne enamorada!

Profundo canto hechicero
de sus gentes, de sus casas,
que se me anuda en el cuerpo
con mi Andalucía del alma.

El canto en fin que es mi sino
y por recordar mi infancia
en mi entraña ha renacido
con anhelos y esperanzas.

(Antonio Capilla. poema revisado de VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)






miércoles, 6 de noviembre de 2019

IRÉ A VOTAR

ELECCIONES GENERALES

A pesar del hartazgo
No he de dudar
Cuando llegue el día diez
Iré a votar.

Por si alguien me pregunta
Qué votaré
Le diré que lo mismo
Que la otra vez.

Que no encuentro razones 
Para cambiar
Pero sí en los políticos 
Para pactar.

¿El color de mi voto?
Conmigo va
Y vale ¡ya lo creo!
Como el que más.

Así que lo repito
Que a mi pesar 
Y a pesar de estar harto
Yo Iré a votar.

A.C.L., cuando solamente faltan cuatro días para que se abran las urnas. 

lunes, 4 de noviembre de 2019

ME LO DICEN TUS OJOS


https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=3054019317960175&id=100000564099963

ME LO DICEN TUS OJOS

Se oye el canto de un grillo,
cri-cri-cri... cri-cri-cri...
Sentada en el zaguán
ante las escaleras del jardín
dos destellos de luz
son los ojos de Lúa
en esta noche perfumada
por las flores del tilo y del jazmín.
Y el grillo no se calla,
cri-cri-cri... cri-cri-cri...
¡Cuántas estrellas en el cielo, Lúa!
¿Qué pensarás tú de ellas?,
porque sé que tú piensas,
a tu manera, claro,
y sé que abarcas toda la grandeza
de esta noche estrellada
que nos hace sentir
el pálpito del cosmos.
Porque polvo de estrella es lo que somos.
Que sí, que si, que tú lo sabes, Lúa,
me lo dicen tus ojos,
que el pálpito del cielo está en nosotros
que el pálpito del cosmos está en ti.

Antonio Capilla Loma, 3-11-2019

martes, 29 de octubre de 2019

EL SON DE LAS ESTRELLAS


EL SON DE LAS ESTRELLAS

Quizás soñé que el son de las estrellas
me hace palpitar,
me lleva con su ritmo,
me hunde en sus raíces.

Y afincando el confín del universo,
minúsculo horizonte,
yo siento que me habla
con son acompasado.

Mi oído se amplifica y se confunde,
escucha el canto atento,
escucha su canción
sincera, desgarrada...

Y el canto va tejiendo corazones
queriéndose hacer carne
por abrazar tu cuerpo,
tu cuerpo humanizado.

Palpitando de amor este planeta,
los muros se harán pan,
el huracán la brisa,
la humanidad mi canto.

Igual a la mujer, comparte el hombre
aquello que es de todos:
el aire, el sol, la tierra,
sus frutos tan preciados.

Y el canto, quebrantando las fronteras
nos une a un mismo son,
nos crece y nos sustenta
como la savia al árbol.

Quizás el hálito de las estrellas
eleve pronto o tarde
la estatura del ser
a la altitud del cielo.

Y el pálpito del cosmos será al fin
el hálito divino,
el universo pleno
afincando en nosotros.

(en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2014)

martes, 22 de octubre de 2019

LA HERIDA DEL TIEMPO

https://www.facebook.com/529607580546898/posts/1349152901925691/

LA HERIDA DEL TIEMPO

Ante el acantilado, en el crepúsculo,
sentado sobre el firme
convexo de una roca
contemplo cómo el mar ebrio de luz
se extiende hasta fundirse
en el azul del cielo.

Tal vez no estoy pensando mi sentir,
o ¿acaso sí es quizás
sentir lo que ahora pienso?

No lo sé. Pero aunque sigo absorto
contemplando lo eterno de este azul
del mar y el cielo abiertos
poco a poco la vida se está yendo
ante el crepúsculo de un día de otoño.

Mientras, sigo en mí mismo y sigo ajeno
al devenir del mundo
pretendiendo entender
que no hay nada ni nadie, ¡ay de mí!,
que pueda rescatarme
del cambio en lo inmutable,
de este hilar deshilando que me afirma
y me va consumiendo.

ANTONIO CAPILLA LOMA

martes, 24 de septiembre de 2019

LA LETRA CON SANGRE ENTRA

LA LETRA CON SANGRE ENTRA 


Las vivencias de aquel niño en la escuela de su pueblo fueron ciertamente traumáticas. 


Recuerdo que un día, cuando apenas había llegado a ella tras su paso por los "parvulitos", término con que se referían en el pueblo al parvulario, le mandó el maestro que escribiese "campo" en el encerado. El pequeño con sus seis añitos de sabiduría lo hizo de la siguiente manera: 


"canpo".


Y miró al maestro con sus grandes e inocentes ojos. ¿Acaso adivináis que aquel chiquillo imaginaba siquiera lo que estaba a punto de acontecer? Pues no, queridas y queridos míos, ni lo imaginaba ni sabía que un hombre pudiera tener la fuerza ciclópea con la que lo agarró por las orejas y le golpeó la cabeza contra la pizarra. 


Aquel maestro, que tenía fama en el pueblo de ser muy eficaz en su función docente, pues conviene saber que llevaba a gala la inapelable sentencia de "la letra con sangre entra", tenía la costumbre de poner en semicírculo a sus discentes, tal vez sería mejor decir víctimas propiciatorias, para preguntarles oralmente la lección. Ved ahora el índice de su mano derecha señalando al pequeño mientras con voz atronadora le conmina a que recite el gloria, y fijaos en el niño que atrapado por la fatídica semicircunferencia emite su propio veredicto de culpabilidad al responder:


"Gloria al Padre y gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo". 


Creedme que ni siquiera vio venir la manaza de aquel anómalo cíclope de binarios ojos cuando de dos guantazos lo tiró al suelo. El infeliz fue excesivamente prolijo, hubiese sido mejor para preservar su integridad física un simple "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo"; ¡ea!, que con un solo gloria se glorifica a los tres... bueno, a uno que son tres… o a tres que son uno... en fin, a lo que quiera que sea o sean el uno o los tres ¿no? 


Pasaron los años, y el niño, que dejó de serlo prematuramente, se hizo un hombre curtido, ya lo creo, y bien curtido. Fue entonces cuando se enteró de que aquel trueno disfrazado de maestro, que no de nazareno como don Guido, se había marchado “ad aeternum”, tal vez pensando que encontraría su gloria una y trina. Sin embargo, lo que sí sabemos a ciencia cierta es que hay sobrados indicios de su imposibilidad para dar con ella.

Antonio Capilla Loma, a 23 de septiembre de 2019, "Anno Domini".

martes, 17 de septiembre de 2019

IMAGEN Y REVERSO

https://www.facebook.com/529607580546898/posts/1322289517945363/

IMAGEN Y REVERSO

Presencia de lo ausente
Imagen de un pasado combatido
Que vuelve vuelve siempre
En mutación constante 
Y sin embargo nunca diferente.

Imagen y reverso
Relámpago en la noche interminable
Un bien se hace presencia evanescente
E irguiéndose en la sombra nos ubica
Nos hunde o nos eleva… Y se evanece.

Antonio Capilla Loma, 17-9-2019

viernes, 13 de septiembre de 2019

CRESPÓN NEGRO

CRESPÓN NEGRO 

Pies descalzos
singladura
son de vida
voz de acero

Mar de agujas
roca aristas
impotencia y amargura
vuelan cuervos

Sol de amianto
pan de luna
son de sombra
crespón negro

Antonio Capilla Loma, 12-9-2019

martes, 10 de septiembre de 2019

"AMOR ETERNO"

Bueno, amigas y amigos,
Pues es estas estábamos
Y en estas seguimos:

"AMOR ETERNO"

Admito ser culpable 
De que me necesites.
Y admito que no soy
Tu plato predilecto.

Que no soy gusto excelso
Para mantel tan fino
Lo sé, no es necesario 
Mostrarme tu desprecio.

Así que dime tú:
¿Qué más quieres de mi?
¿Me quito los calzones
Para que estés contento?

☆☆☆

Que me eres necesario
Es harto consabido.
Que no quiero tu sombra
Lo digo y no lo siento.

Eres como un forúnculo
En salva sea la parte.
Y sin embargo tienes
La llave que no tengo.

Que hagamos ya las paces
Es el clamor constante.
Y, sí, tú a mi me quieres...
 Y, no, yo no te quiero. 

Antonio Capilla Loma, 10-9-2019












sábado, 31 de agosto de 2019


Parafraseando algunos versos de la canción que comparto con vosotros, amigos y amigas, me duelo del momento por el que atravesamos:

Mi capitán.
estoy cansado,
no puedo más.

Mi capitán,
estoy herido,
¿dónde estás tú?

Sobre el puente
hay una bandera,
mas no es la misma
que está en mi corazón.

Mis ojos, mi capitán,
ya están sin luz,
me han herido, mi capitán,
y tal vez fuiste tú.

https://www.facebook.com/529607580546898/posts/1308777015963280/

domingo, 25 de agosto de 2019

Alocución a los contendientes en la Justa de Villel de Mesa

https://www.facebook.com/529607580546898/posts/1304764106364571/


Extracto de las palabras de clausura que nos dedicó el poeta Antonio Capilla:

"Y, ahora, me gustaría dedicaros a vosotros, queridos y queridas contendientes en esta justa poética unas breves palabras para felicitaros  por vuestro trabajo y para animaros a seguir escribiendo y a superaros cada día en tan noble empeño. Porque si hubiésemos de establecer una jerarquía entre las artes, no me cabe ninguna duda de que la poesía debería ocupar un lugar preeminente ya que su propio nombre etimológicamente significa "creación", y es en la creación en donde radica el arte por antonomasia. Creedme, pues, si os digo que no hay nada más hermoso que la creación artística sin más recursos que el don de la palabra. Y que no hay nada que nos eleve más sobre el resto del mundo animal que el vínculo del pensamiento con la sensibilidad que nos hace solidarios con nuestros semejantes en la convicción de que somos interdependientes y partes de un todo al que debemos cuidar con amor. Sabréis por ello que el poeta es un creador que puede sentir el latido del cosmos en un insignificante vuelo de pavesas, en el temblor de una mariposa, o en el llanto de un niño; que se conmueve ante la inmensidad del universo, ante la existencia de la vida y de la muerte, ante el ser y la nada; que para él todo es digno de su canto y su canto es digno de todo.

Así, pues, amigos y amigas, os reitero mi felicitación y enhorabuena.

¡Viva la poesía y viva el pueblo de Villel de Mesa!"

https://twitter.com/castillovillel/status/1165020696772263938?s=08




domingo, 18 de agosto de 2019

LUZ DE LUNA

A Federico García Lorca en el 83 aniversario del crimen fascista.

LUZ DE LUNA

La luna lo está mirando
con sus ojos de gitana.
La luna tiene en el pecho
sangre de voces aladas.

La luna, ¡ay! Federico,
cuando el pelotón te aguarda
besa tus lívidos labios
con labios de ardiente escarcha.

Y tú en la noche más triste
luz de luna en la mirada
a la luna le decías
hasta ponerla de grana:

“¡Ay!, luna de mis desvelos,
voz de muerte en mi garganta.
¡Ay luna, luna, mi luna!
¡Ay mi luna enamorada!”

Antonio Capilla Loma, Maceda, 18 de agosto de 2019.

miércoles, 7 de agosto de 2019

COLABORACIÓN EN LA ANTOLOGÍA DEDICADA A AUSCHWITZ

Mantener viva la memoria histórica es imprescindible para avanzar en el proceso de humanización. Debemos aborrecer con todas nuestras fuerzas la degradación que supone el sometimiento, la tortura y aniquilación de seres humanos por ideología, etnia o cualquier otro motivo contrario a la razón y la sensibilidad humana.

Así, pues, amigos y amigas, comparto con todos vosotros esta obra en la que he participado con dos poemas que podéis leer en las páginas 66, 67 y 68. Pero antes permitidme manifestar mi agradecimiento a Xabier Susperregui y Laura Olalla por invitarme de nuevo a colaborar en obras de tanto calado.

Para leer la antología hay que pinchar en el siguiente enlace:

https://es.calameo.com/read/004654285358d7b9b013c

martes, 16 de julio de 2019

AL VIENTO DEL SUR, MIRÍFICA FUERZA INMANENTE

 Es hoy, en este tiempo nuestro, en que el Viento del Norte nos empuja para convertirnos en estatuas de sal, cuando de nuevo parece necesario convocar al Viento del Sur, mirífica fuerza inmanente que nos alienta y nos impulsa hacia la cumbre de la sensibilidad.

Así, pues, amigos y amigas, queridos todos:

"Que el mirífico Viento del Sur, fuerza inmanente,
vuelva nuestra mirada al corazón amante,
que agite los océanos de las emociones
e incendie las olas de la sensibilidad,
que borre las frágiles líneas que nos separan
y extienda las alas blancas de la fantasía.

Que el benéfico Viento del Sur, es mi deseo,
renueve las aguas muertas de los sentimientos,
derribe los muros de la insolidaridad,
arrase los guetos de la ignorancia culpable,
separe las aguas sombrías que nos aíslan,
conserve el fuego vivo de la ardiente Utopía.

Que el tórrido Viento del Sur, os lo suplico,
derrita el hielo sórdido de la indiferencia,
expanda dulce fragancia de compasión
y avive el fuego viejo de viejos corazones,
que sople el rescoldo del amor que languidece
e insufle en nuestras almas una esperanza nueva."

Antonio Capilla Loma, poema tomado de EL FUEGO EN LA PALABRA, editado por Huerga y Fierro, y retocado en Santiago de la Ribera, a dieciséis de julio de dos mil diecinueve.

lunes, 10 de junio de 2019

POLVO ILUMINADO

POLVO ILUMINADO

En vilo mientras vives vulnerable
a los dardos de un mañana impredecible,
en vilo cuando al fin de tu sendero
sin respiro te acercas al final,

sabiendo que eres polvo iluminado
en la estela fugaz que cruza el aire,
que eres mota que al cabo viene a hundirse
en la sima que a todos nos espera,

sabiendo que sólo eres efímero
o una chispa en el soplo del lucero
que te anima mientras dura el caminar
que te enciende de amor mientras te apagas.

y aun sabiendo que al cabo todo es humo
que tu ser es banal y contingente
en la mota fugaz que el cielo quema
en el polvo estelar que surca el aire,

has volado del barro hacia la estrella
que te enciende y te alienta y te consume
mientras sigues viviendo en el propósito
de abrazar el amor en plenitud.

Antonio Capilla Loma, Pozuelo de Alarcón, 10-06-2019.

jueves, 9 de mayo de 2019

Oh, rosas de Palestina

Palestina sigue sufriendo el genocidio sin que hasta ahora nada ni nadie consiga detenerlo.

Amigos y amigas, hoy quiero compartir el poema OH, ROSAS DE PALESTINA tal como lo escribí originalmente hace varios años tras el ataque despiadado que sufrió la Franja de Gaza. En la versión que publiqué en "Piedra de la honda" no aparecen las estrofas que aluden a Yaser Arafat).

OH, ROSAS DE PALESTINA

Oh, rosas de Palestina,
Niños y niñas de Gaza
Leit motiv de este cantar
Cuando vuestra tierra arrasan.

Miran los hombres al cielo
Esperando lluvia mansa
Y en su lugar se les viene
Lluvia de fuego y metralla.

Lluvia  de origen cainita
Desde Israel enviada
Con raíces de codicia
Que ni respeta a la infancia.

Apenas tienen espinas
Las rosas de Tierra Santa
Que defiendan su inocencia
Detrás del muro de Gaza.

Y el mundo no pone escudos
Que sirvan para salvarlas,
Que eviten que su vergel
Se quede sin su prestancia.

La arena, cómplice amable
De los juegos de la infancia,
Lava la sangre en el mar
De los niños que masacran.

Y el mar que es fuente de vida
Disuelve la sangre en agua
Y en el agua resucita
La alegría de sus almas.

¡Oh, capullitos de rosa
Y rosas del sol de Gaza,
Qué belleza para el mundo
Si el mundo no os ignorara!

Una madre sin consuelo,
La mirada extraviada,
Llora a un hijo en su regazo
Malherido de metralla.

Y un joven lleva en sus brazos
A una niña mutilada
Dejando atrás solo ruinas,
¡Ay, dolor que tanto embargas!

Miro a una anciana que mira
Las piedras que la albergaban,
El llanto surca su rostro
Que por su hogar son sus lágrimas.

Ella tan solo quería
Morir en paz y en su cama,
Ya no tiene techo alguno
Que dé cobijo a sus canas.

Los médicos no dan abasto,
Los ayes que los reclaman
Necesitan sus cuidados
Y medicinas les faltan.

Magnanimidad imploran
Y el enemigo les manda
Bombas por medicamentos
¡Nunca se ha visto tal saña!

Ni siquiera las escuelas
Obtienen su salvaguardia
Para salvar a escolares
Que no entienden lo que pasa.

Hombres cegados del odio
Que detestan cuanto allanan
Llenan de dolor y muerte
El patio donde jugaban.

Y apenas se abren en flor
Los niños de Tierra Santa
Cuando les quitan la vida
Los enemigos de Gaza.

Las damas de este país
De luz, color y fragancia
Riegan con sangre las flores
Nacidas de sus entrañas.

¡Que están viviendo en su tierra,
En sus pueblos y en sus casas
Con sus hijos y maridos,
¡Que están en su madre patria!

El Hambre, jinete bíblico,
Sobre una jaca cabalga
Y la Guerra apocalíptica
Llega a un mercado de Gaza.

No hay nada ya en las despensas
Y los misiles estallan
Entre la gente que corre
A abastecerse de viandas.

¿Qué valor tiene una tregua
Que el enemigo proclama
Si no es para abrir la puerta
A éstos que a grupa cabalgan?

Tan solamente uno queda
Que de Israel en las cuadras
Está ensillando el caballo,
Peste la Historia lo llama.

¡ Qué gran jinete Arafat
Si todavía cabalgara
Para hacer frente a estos cuatro
Que a Palestina amenazan!

Honor al líder que fue
Símbolo de la esperanza
En la lucha de su gente
Que aún la libertad no alcanza.

No pudieron frente a frente
Acabar con su prestancia
Y al veneno recurrieron
Gentes de estofa muy mala.

La Historia sabrá juzgar
A quien su vida consagra
A defender a su pueblo
Y símbolo ser de su causa.

Que el mundo sepa su gesta,
Que no olvide que aún en Gaza
Mueren niños inocentes
Que ignoran por qué los matan.

Capullitos del rosal,
Alegría de sus casas
Que eclosionan a la luz
Y de raíz los arrancan.

Jardín regado con bombas,
Vergel de belleza tanta
Que no merece tal riego
Porque su belleza apaga.

¡Y qué hermosas son tus rosas,
Qué hermosas rosas aguardan
Que el mundo se fije en ti,
Rosaleda de la infancia!

¡Qué injusticia en el planeta,
Cuánta sangre derramada
De estos niños inocentes
Como flores perfumadas!

Veo sus ojos que nos miran
Desde una tierra que sangra,
Veo sus vidas candorosas
Y la inocencia en sus caras.

Niños y niñas que ansían
La mano que tanto aguardan,
La mano que al fin devuelva
La alegría a Tierra Santa.

¡Ay, niños de Palestina
Criaturas inmaculadas
Que no tenéis culpa alguna
De nacer en vuestra patria!

Crímenes quieren callar
Comentaristas que engañan
Cuando se esquilman las rosas
Del rosal que las criara.

Del género humano verdugos
¿Quién detendrá estas matanzas?
¡Tanto rencor, tanto odio
Que no distinguen ya nada!

El pueblo judío merece
Gobernantes de más talla
Que busquen la convivencia
Con los vecinos de Gaza.

¡Paloma, ven a esta tierra
Con la paz sobre tus alas
Porque es derecho del pueblo
Vivir en paz en su patria!

Justa paz en libertad
Que a Palestina colmara
De amor, de vida, de niños,
De justicia y de esperanza.

Antonio Capilla Loma,  9-5-2019


domingo, 5 de mayo de 2019

El beso.

EL BESO

Madre,
en esta primavera que renace
a pesar del invierno
desapacible y largo por tu ausencia,
qué solo yo me encuentro
qué negra es la melancolía
qué amarga es la tristeza.

Madre,
si pudiera a mi lado regresarte
y saberme en la luz de tus pupilas
aunque fuera un momento,
¡ay!, madre, si pudiera de nuevo,
a ti me abrazaría
para dejar en tu mejilla
un beso.

 Antonio Capilla Loma, Pozuelo de Alarcón, 5-5-2019



viernes, 3 de mayo de 2019

Qué es poesía.

QUÉ ES POESÍA

¿Me preguntas qué es poesía?
¡Pobre de mí! ¡Qué sé yo!
Quizás sea la expresión
que nos sorprende y cautiva
tras depurar con rigor
lo que se vende hoy en día
sin que supere siquiera
el vuelo de una gallina.

Antonio Capilla Loma, Pozuelo de Alarcón, 3-5-2019

jueves, 18 de abril de 2019

AMOR A LA BELLEZA

“Hay en mis venas gotas
de sangre jacobina” y cierta dosis de gotas anticlericales. Pero, cuando se trata de cantar a mí tierra y a mi gente, no me importa incurrir en contradicciones.

AMOR A LA BELLEZA

Semana Santa en Sevilla
Semana Santa en mi tierra,
azahares y jazmines
mezclan su olor con la cera
de los cirios encendidos
que los nazarenos llevan.

Yo he recorrido sus calles
contemplando la grandeza
del Cristo de los Gitanos
de la Virgen Trianera
del Señor del Gran Poder
de la Virgen Macarena…

Creedme, no soy creyente
si a lo divino se espera
que siga el rito católico
en el canon de la Iglesia,
pero os invito a venir
y ver a la Macarena
cuando es sacada a los hombros
por costaleros, y a ciegas.

Manda el capataz con mimo
a estos hombres que se entregan:

“¡Poquito a poco, mi arma,
un pazito hazia la ihquierda.
A mi mando, toh a una,
vamoh de frente con ella!”

Emoción es el silencio
en la multitud que espera
bajo el manto de la noche
perfumada pura y fresca.

Y hay que saber, de rodillas
los costaleros lo llevan
para evitar que tropiece
de la Virgen Macarena
el techo en palio brocado
con el dintel de la puerta.

Dos golpes de aviso son
los que en el paso resuenan,
y al tercero el capataz
con voz varonil ordena
en la mudez de la plaza:

“¡Aupa, valienteh, con ella!”

Y a los sones de la música
y en el temblor de las velas,
que en candelabros de plata
en el aire centellean
entre jazmines gladiolos
lirios nardos y azucenas,
vemos mecer a la Virgen
Esperanza Macarena
con su manto de tisú
y su corona de estrellas.

Mientras, en la noche mágica
la emoción a carne abierta
en lágrimas se derrama
al escuchar la saeta
que por martinete rasga
del aire el velo de seda.

Creedme, no soy creyente
pero no tengo reserva
en reconocer aquí
lo grandioso de la fiesta.

Así que, mirad, si un día
oís decir de mi tierra
que el folclore el paganismo
la superstición imperan
en sus ritos y costumbres
en sus fiestas y creencias,
sólo os diré que no sé
cada cual qué es lo que piensa
mas hay algo que proclamo
de mi gente y de mi tierra
porque es de justicia, sí,
y es su AMOR A LA BELLEZA.

lunes, 1 de abril de 2019

LOS OJOS DEL POETA

Nos fascina el David de Miguel Ángel, esos más de cuatro metros de piedra blanca, de mármol portentoso, porque en su mirada se atisba toda la inteligencia puesta al servicio de la tensión del instante: es como si la estatua palpitara, vemos cómo con su mano derecha se aferra a la piedra y con los ojos calibra la distancia y dibuja el golpe certero con que ha de tumbar al gigante invasor y ominoso con su canto. David, el pastor, el poeta, el rey que bailó y cantó desnudo, sin pudor, delante del arca de la alianza. Nos fascinan los ojos del poeta, las manos del guerrero, el canto y su honda.

Así, siempre, la poesía, destronando gigantes a golpe de palabras ciertas, denunciando injusticias con la honda de sus versos y la piedra precisa de sus ritmos, así, aquí y ahora, el poeta, tomando ora la pluma, ora la espada, con inteligencia de amor debela las miserias de este mundo y, con apasionada compasión, pone su arma, el verso, al servicio de los que más lo necesitan.

Antonio Capilla, el poeta, el amigo, nos regala un nuevo libro vibrante y diestro, como la honda de David tras el disparo, un canto apasionado y afilado que, con tino y música, golpea allí donde debe despertar las conciencias dormidas de este fin de ciclo individualista y onfálico al que el consumismo y el egoísmo nos han abocado con su falacia de progreso, de porvenir: ése, como cantaba otro poeta, que así lo llaman porque no viene nunca.

Antonio Capilla mide sus versos, su canto, tensa el brazo de la honda y dispara certero allí donde los medios de comunicación hipnotizan de banalidad las audiencias y culebrean con vanas superficialidades, allí donde los políticos miran a otra parte y sirven con zalemas a sus gigantes económicos, allí donde los ciudadanos, perplejos y ateridos, sofronizados por la propaganda y la mala literatura, esa que no duele, esconden su cabeza bajo el ala de la impotencia adormilada.

Piedra de la honda es un canto al despertar, una canción de albada en el tañer del verso, no para despedir a los amantes, sino para pedir a todas las almas grandes que pueblan el planeta que se unan en contra de la injusticia, que desenchufen los cables y los chips atornillados al cerebro y rompan a pedradas los aparatos de la náusea y la hipnosis, que bajen a las plazas y miren a sus conciudadanos a los ojos y tiendan sus manos a los que cruzan océanos y surcan desiertos en pos de un mundo digno para ellos y sus hijos. Porque el poeta no ignora, y canta orgulloso, que el caudal de sus versos es el amor.

En tiempos de Miguel Ángel sabíamos que el amor es un vínculo, un dios mágico que conecta los cielos con la tierra y a los seres humanos entre sí propiciando, con su silbo, los aires amorosos, los aromas de la fraternidad que impiden el individualista orgullo de medirnos, de sentirnos superiores (puro miedo, ignorancia) frente a la mujer aterida entre cartones (su llaga es la daga del poeta) o la familia que bracea impotente en medio de huracanes.

Canto de despertar, como el kikirikí del gallo al amanecer, invocación al dios Apolo para que propicie una nueva edad de oro, aquella en que no había tuyo ni mío y la palabra, ave libre en el viento, propiciaba la paz de las palomas.

Llegó el tiempo de la siega, nuestro es el campo, es hora de cantar la buena nueva, de separar el trigo de la cizaña: mira a David, venciendo a Goliat con un guijarro.

Lector, contempla el son de estos cantos, estas piedras, estos poemas…, y recuerda que nada humano le es ajeno a sus versos.
Vale.

Ángel García Galiano

lunes, 25 de marzo de 2019

ÁNFORA DE SENTIMIENTOS


Hoy el niño aquel que fui
me ha visitado de nuevo
jilguero de la inocencia
ánfora de sentimientos.

Semana Santa, saetas
en las calles de mi pueblo
sabor de un pueblo andaluz
que me llega en el recuerdo.

Martinetes para el Cristo
para el Cristo nazareno
tantas veces traicionado
por los judas sempiternos.

La Virgen detrás lo sigue
y es el corazón del pueblo
el que lo sigue con ella
oh, espejo del sufrimiento.

Penar de aquellos que vienen
a imagen del Nazareno
con la cruz a sus espaldas
en que inmolarán sus sueños.

Hoy el niño aquel que fui
me ha recordado de nuevo
lo que representa el Cristo
en el corazón del pueblo.

Copyright Antonio Capilla, Pozuelo de Alarcón, 25-3-2016.


sábado, 23 de marzo de 2019

ODA AL COCHINO

Poema al cochino

El día internacional de la poesía es la excusa perfecta de relacionar la gastronomía con el arte literario y lo haré gracias al permiso que me ha dado mi amigo y poeta, Antonio Capilla, de difundir la poesía que presentó a Cerdopoética (en Rute) en 2018, titulada: 

Poema al Cochino

En un día de verano
de mi céntrica ciudad
con un sol que por justicia
era duro y pertinaz,
sudaba la gota fina
por no decir que era gorda
porque a llenar dos bañeras
bastaba con una gota.
Os digo que iba sudando
como cerdo en su zahúrda,
pero ¿por qué digo cerdo
siendo que el cerdo no suda?
Yo asevero que el cochino
es de suyo pulcro y guarro
pues sólo porque no suda
se refocila en el fango.
¡Oh, ilustre gocho que sufres
fama tan inmerecida
al nombrarse con tus nombres
innombrables felonías!,
¡qué simpático y qué hermoso
te vi una tarde en Cibeles
con andares de marquesa
perfumado y reluciente!
Junto a un joven caminabas
exhibiendo tu palmito,
y ¡qué andares qué figura
qué contoneo divino!
No hay nadie que no se goce
cuando en libertad retozas
y en nuestras pingües dehesas
te zampas cien mil bellotas,
ni nadie que no delire
cuando ufano nos deleitas
con armoniosos gruñidos
dignos de afamada orquesta
que aunque te falten tan sólo
las tersas alas de un ángel
por ser rey de la dehesa
no necesitas plumaje.
Gocho gorrino marrano
puerco chancho cerdo cuino,
eres gloria de este canto
y eres el sumun, cochino.
Quizás también de Murillo
por tus orondos mofletes
por tu barriga de Buda
por tu culo regordete,
ya que el pintor me recuerda
tus excelencias porcinas
al sublimar tales dones
en los ángeles que pinta.
Pero bueno regresemos
de esta clara digresión
y sigamos con el hilo
de aquel día de calor.

II

Como invitado a comer
iba a casa de un amigo
donde pensaba pondría
algo fresco y ligerito.
Quizás verdura a la plancha
con un vaso de gazpacho,
una jarra de cerveza,
fruta del tiempo y helado.
Mas mi amigo no distingue
si es invierno o es verano
y ¡hete aquí que me agasaja
con un magnífico chancho!
Sobre el mantel ya desfilan
callos a la madrileña,
torreznos, chorizo, beicon,
chicharrones con manteca.
Luego pone el lomo al horno,
la oreja y las criadillas,
el hígado encebollado,
el jamón y la morcilla.
No quiere quedarse corto
porque sabe que es sabido
que adoro la buena mesa
mucho más que el oro fino.
Así que arrima una jarra
bien repleta de buen vino
que por puro, añejo y gordo
más grados tenía el “jodío”.
Salchichones suculentos
de nuestro insigne gorrino
dejaron sitio también
a dos sabrosos codillos.
Y no faltaron costillas
para un día de calor
en que estaba chorreando
gota “fina” de sudor.
Pero mi amigo insistía
con palabras y ademanes
que dejase el plato limpio
porque en su casa no hay canes.
De postre orujo de Rute,
filloas y mantecados
que del cuino todo vale
desde la cabeza al rabo.
Creedme, lo comí todo,
pero me dio tal vahído
que en mi sudor naufragaba
cuando perdí hasta el “sentío”.
Terminamos en urgencias
donde… me pusieron bueno
con más de diez lavativas
y veinte litros de suero.
Y a dieta blanda me tienen
que ni me dejan probarlo,
pero mirad lo que os digo:
¡qué bueno estaba el marrano!
Antonio Capilla Loma, escrito para “Cerdopoética”, Mayo, 2018