martes, 11 de noviembre de 2014

EL SON DE UN DIOS DE FUEGO Y MIEL





EL SON DE UN DIOS DE FUEGO Y MIEL

Emergen las canciones
Del fondo de mi alma
Con este son profundo
Que ha de elevarse a ti
Para decirte, amor,
De mi pasión la talla
Es talla de gigante
Ceñida a tu perfil.

Tan grande es tu figura,
Tan fuerte su latido
Que no me basta el mundo
Para cantar tu ser.
Y no me basta el cielo
Y atarme a tu destino
Que necesito el pulso
De un dios de fuego y miel.

Mujer, es tu silencio
Ausencia en tu presencia,
Y en mi vivir te siento
Tan necesaria que
Cuando te ausentas muerde
En mi interior la pena.


Tanta tristeza tengo
Cuando te siento ausente
Que hasta me enfado incluso
Por no poder hacer 
De tu silencio el canto
De un pajarillo alegre.

Por que no tengas pena
De tu latir al son
Del ruiseñor el canto
Yo quiero ser contigo.
Y así tenerte, amor,
Cuando tú estás ausente
Del pálpito al unísono 
Conmigo en tus latidos.


Antonio Capilla, EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2012



viernes, 7 de noviembre de 2014

RECITAL POÉTICO MUSICAL POR LA INFANCIA


Amigos y amigas en la poesía, este sábado, día 8, estaré en Cáceres para participar en el RECITAL POÉTICO MUSICAL POR LA INFANCIA. Si os encontráis en esta bella ciudad, o si estáis fuera y os apetece visitarla, es una ocasión estupenda para vernos. Abrazos fraternales.




RECITAL POÉTICO MUSICAL POR LA INFANCIA

De Badajoz


Antonia Cerrato 
  Antonia Marcelo 
  Antonia Rubio 
  Victoria Espacio


De Cáceres

. Vicente Rodriguez
  Alonso Torres
  Antonio burillo


De Madrid

. Antonio Capilla



***

.
Por la música


. Victoria Espacio. 
  Manuel Cirprian 
Alonso Torres
.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

LA MANTIS RELIGIOSA (con este proema me comprometo a que habrá una segunda parte de LÚA)



LA MANTIS RELIGIOSA


A la sombra de un árbol
estando en el jardín
leer tranquilamente
me gusta en el verano.

Dice el libro que leo:
“Tiene acero, acero y plata de luna”,
hablando de Platero;
Lúa mientras dormita junto al tilo,
pues es un tilo el árbol del que hablamos.

Fíjate, como tú…
Tú también tienes, Lúa,
plata de luna y acero en la piel.
Pero Lúa se despierta
y poniéndose en pie
asombrada se queda
a una mantis mirando.

La mantis religiosa hay que saber
que es verde como el campo.
Y como el campo tiene
la vida que gozamos.

Nuestra Lúa es curiosa
y acercándose a ella
agacha la cabeza y la olfatea.
Luego alarga una mano
y escarbando en la tierra
con la mantis inmóvil
curiosa juguetea.

Tal vez no sepáis que es raro animal porque no tiene más que un oído que es único; pero nombres muchos ¡mira, tú!... Fíjate cómo cada quién la puedes llamar:

cerbatana, tatadiós, campamocha,
víbora, usamico, mamboretá,
caballito del diablo,
santateresa, muerte,
teresa, armacaballo...
y mantis religiosa, claro está.

Mas, ¿sabéis el porqué
de este último nombre?
¿A que no lo sabéis?:

este raro animal
cuando quiere cazar
permanece tan quieta
que aparenta así que rezando está.

Y ¿quién sabe si reza
ya que ahora no caza?
Pero no, que esto es broma;
ella adopta esta pose
para no ser tragada
por mi amable perrita,
pues ignora que Lúa
solo quiere jugar.

Lúa, al fin ya la deja
y se echa a dormir en la hierba fresca.
Mientras, nuestra mantis
del tilo en el tronco
rodea la corteza
y quieta, quietita, allí se nos queda.

Mas fijaos, amigos,
como Lúa es tan grande,
siempre desbordante mi imaginación,
me lleva a pensar que piensa la mantis:

De ser predadora a punto yo he estado
de ser el festín de este buen jayán.
Al cielo doy gracias
que, habiendo ya visto a la negra parca
en la boca de un can,
al fin conseguí salvar el pellejo.
¡Cuán bella es la vida!
¡A GOZAR!, ¡A GOZAAAR!


Copyright: Antonio Capilla Loma

martes, 4 de noviembre de 2014

PRÓLOGO DE "EL FUEGO EN LA PALABRA"


Un prólogo de lujo para un libro que habéis acogido con un cariño que agradezco sinceramente. Gracias, amigos/as.


          Cuenta un mito griego que fue el titán Prometeo quien, arrebatándoselo a los dioses, llevó a los hombres el fuego, enemistándose con los primeros para siempre. A partir de entonces el dominio del fuego, junto al de la palabra, ha sido uno de los dones divinos que han hecho del ser humano una especie única en este planeta que ellos mismos dieron en llamar Tierra.

En este libro Antonio Capilla, poeta “fieramente humano”, nos entrega, como si de un nuevo don divino se tratara, el verso fraguado a fuego lento, la palabra poética heredada de los grandes maestros (Juan Ramón, Machado, León Felipe, Quevedo…). Y nos la entrega nueva, renovada, propia.

Una profunda filantropía emana de todos y cada uno de los poemas. Amor al hombre, amor a la palabra. El amor hecho verso, hecho poesía.

Encontramos también compromiso con el otro, con el que, ajeno, sufre los golpes y las adversidades. Y es nuestro poeta prometeico quien se encarga de despertar nuestras conciencias. En la más pura línea de León Felipe, se rebela con un tono profético contra lo que no puede ni debe ser tolerado. Y se pregunta, nos pregunta, nos sacude del letargo. Así, en poemas como “La voz que nunca calla”, el verso se hace grito, se hace rabia y condena… y toma partido, “partido hasta mancharse”.

         Hay poemas que, como “La risa”, se encuadran en la mejor tradición quevedesca de la burla y la sátira mordaz. De la mano de un estilo conceptista amigo de los juegos de palabras, busca trastocar con el lenguaje la ya de por sí trastocada y patética realidad política en su manifestación más burda y trasnochada.

También el viejo romancero castellano se hace nuevo para denunciar la difícil situación en la que vive el pueblo palestino. Y Palestina es ahora una niña que se hermana, gracias a la magia de la literatura, con nuestras tres morillas de Jaén “Axa, Fátima y Marién”.

Son de reseñar los guiños a los grandes maestros del modernismo hispánico: José Martí y Rubén Darío. Para Martí el octosílabo asonante, la frescura, la pincelada colorista de “Yo traigo una rosa roja”. Para Darío la sensualidad, el alejandrino majestuoso y galante, el ambiente sensual y decadente (amigo del goce y los jardines) de “En verso sáfico” o “Bebiendo el infinito del vino del amor”.

Los  haikus  no van solos, caminan de la mano con el aforismo machadiano y en ellos se desgranan, en breves e intensas pinceladas, atrapando un instante entre dos o tres versos, los grandes temas de la poesía: el tempus fugit, el misterio de la creación, el amor, la tarde, las edades del hombre…

En “Hay que soñar la vida para vivir el sueño” aparece el concepto de la vida como sueño, como aprendizaje. Un camino que andar, la memoria de los que ya no están pero van con nosotros, el padre, la casa de la infancia, los sabios consejos. La infancia mira al sur, al paisaje perdido, a lo que un día fue. La juventud, arco tendido al cielo del futuro, quiere soñar (“metáfora y presagio de lo que fue mi hallazgo / de lo que fue mi encuentro”) para poder vivir.

Todo lo dicho y mucho más podemos encontrar en estos versos. Porque leer poesía es siempre un acto de encuentro y reencuentro. Un acto casi iniciático en el que la palabra poética nos revela un mundo que ya conocíamos de una manera completamente nueva. ¡Bendito extrañamiento éste que nos produce la poesía! Y benditos los poetas que, como Antonio Capilla, nos permiten, aunque sea por un instante, enfocar la realidad desde nuevos puntos de vista, aumentar nuestras perspectivas, emocionarnos, conmocionarnos, y volver a ser aquellos humanos desvalidos, que, gracias a Prometeo, encontraron El fuego en la palabra.

                         Marisa Peña

sábado, 1 de noviembre de 2014

CUANDO ME VAYA




CUANDO ME VAYA

Contento estoy viviendo en la morada,
Oh, dulce hogar donde por ti yo vivo;
El cielo así contigo compartido, 
El cielo eterno en nuestra casa nuestro.
Estoy feliz... No tengo la riqueza 
Del oro o de la plata. Nada quiero
                                  Que no te alcance a ti.
                                                                              Querida, anhelo
Sentirme joven e mi entrega siempre,
Pues no hay mal ni temor en esta tierra
Que nos alcance en la azulada esfera
Donde el amor nos nace a mares lleno.
Oh, sentimiento de quien todo siente
En tu seno... Pues si la parca al fin
                           Viene a mi encuentro... Pasa - has de decir -
                                No se va... Se queda en mí. Sonreirás...
Y en tu sonrisa sonreiré ya en ti.

Antonio Capilla, VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro

Antonio Capilla, VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009

lunes, 20 de octubre de 2014


  • Domingo, 26 a las 20 horas

  • ATENEO DE MADRID, 
    SALA DE LA CAHARRERÍA
Queridos amigos/as:
El próximo domingo, día 26 a las 20 horas, estáis invitados al recital a cuatro voces que tendrá lugar en el Ateneo de Madrid, Sala de la Cacharrería.
Por parte del Ateneo intervendrán:
ÁNGEL SAMPERIO y ANTONIO CAPILLA
Grupo poético La Trastienda, poetas invitadas:
BEGOÑA MONTES y CARMEN ESCOHOTADO
Coordina: 
MARÍA SANGÜESA GARCÍA

domingo, 19 de octubre de 2014

CUANDO ME VAYA


CUANDO ME VAYA

Contento estoy viviendo en la morada,
Oh, dulce hogar donde por ti yo vivo;
El cielo así contigo compartido,       
El cielo eterno en nuestra casa nuestro.  

Estoy feliz... No tengo la riqueza
Del oro o de la plata. Nada quiero
                                Que no te alcance a ti.
                                            
                                                Querida, anhelo
Sentirme joven en mi entrega siempre,
Pues no hay mal ni temor en esta tierra
Que nos alcance en la azulada esfera
Donde el amor nos nace a mares lleno.

Oh, sentimiento de quien todo siente
En tu seno... Pues si la parca al fin
Viene a mi encuentro... Pasa - has de decir -
No se va... Se queda en mí. Sonreirás...
Y en tu sonrisa sonreiré ya en ti.

(Antonio Capilla, VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009)

viernes, 17 de octubre de 2014

CONFESIÓN




CONFESIÓN


Ya pasaron los años de locura
Quijotesca: no es castillo la venta
Ni molino el gigante que me afrenta.
Me ha enseñado en todo la cordura

A mirar apariencia e interior.
Y sé bien que la gente es más compleja
Que en las fábulas y cuentos. Semeja
Mi corazón el fruto; que la flor

Se quedó ornamentando el soportal
De la casa que habito y que yo siento
Afincando en el mundo. Un vendaval

Me llevó todos los cuentos. Tomad
Pues, amigos, este latir del Viento
Que me llega... y es todo  humanidad.

(VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)

miércoles, 15 de octubre de 2014

LUITA, ¿NO TE CANSAS DE JUGAR?


Con ÁNGEL GINDA en la Biblioteca Rosalía de Castro
 de Pozuelo de Alarcón



LUITA, ¿NO TE CANSAS DE JUGAR?


¡Cómo le gusta a Lúa
 Correr tras los conejos!
Sin tregua salta, vuela
Por encima de campos y de bosques
De valles y de oteros
Sin cejar en su empeño.

Y hay que ver las palomas cuando escapan
De Lúa: son como el calor que sale
 Por puertas y ventanas,
O el cierzo que se cuela
Por huecos y rendijas
Sin que lo impida nada.

Desde luego es muy buena y cariñosa…
Aunque a los gatos los persigue hasta
Que trepan por los árboles.
Y los gatos evocan salamanquesas
Que trepan por los muros
En casas y mansiones.

Entonces yo la llamo por su nombre
Y viene junto a mí
Como a la yegua el potro,
Como al imán el rayo.
Luita, ¿no te cansas de jugar?
¡Qué susto les has dado! 



Antonio Capilla, en LÚA, Editorial LASTURA, Madrid, 2013