lunes, 5 de mayo de 2014

EL ÁGUILA DE FUEGO


EL ÁGUILA DE FUEGO



Tú eres quizás el águila de fuego
Con las alas del tiempo,
Aquella que da vuelo a la palabra,
La voz que nunca calla,
La que pulsa el latido del intrépido,
La que siente el latir del sentimiento,
La voz que nadie apaga cuando es llama
Porque es su propia voz la que lo llama.

Tú sientes en tu voz la voz del ser
Que es fuego en la palabra,
El fuego prometeico que han sabido
Hurtárselo a los dioses los poetas
Para entregarlo al Hombre.

Tú has reavivado el fuego en la palabra
Porque es la voz del Hombre la que vuela
Y es voz que nadie apaga porque entrega
El hálito de fuego
Que se nos ha negado.

Tú amas llamar las cosas por su nombre:
Labrador al que siembra con sus manos,
Al que siente el arado,
Al que anhela cosechas que lo colmen,
Al que el agua hace rico o hace pobre...
La voz que no se apaga cuando quema
Porque es la propia voz que nos abrasa.

Tú sientes en tu voz al hombre aquel
Que supo amar hasta morir de amor,
Palabra que es pasión,
Palabra que en tu voz busca crecer
Como incendio en la noche... Ya lo ves
Que es con su propia voz con la que te alzas
Y es voz que se propaga porque es llama.

Del fuego en la palabra epifanía,
Amas llamar las cosas sin ambages
Y al crimen llamas crimen,
Clamor a la palabra que se alza
Pues ya es clamor lo que sucede aquí
Y hemos de hacernos fuertes y más fuertes
Para cambiar nuestro destino aleve,
Que en ti está ya su voz si te levantas
Y es voz que no se apaga si está en ti.

Tú eres la voz que llama a los que duermen
Cuando el peligro acecha y no se teme,
Aquel que ha recobrado la palabra
Del fuego primigenio,
El águila de fuego
Con las alas del tiempo,
La voz que nadie apaga,
La voz que nunca calla,
La que busca el oído del sediento,
La que sueña ser vida en el desierto,
La voz que nos inflama
Porque es su propia voz la que está en ti,
Porque es su propia voz la que nos llama.





(Antonio Capilla, en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2013)

martes, 29 de abril de 2014

Qué felices estamos en el X ENCUENTRO DE POETAS EN RED. Gracias, amigos/as por ser como sois.

Comenta Jose Carlos Llorens: "Por cierto, la foto está tomada en el mirador de la Fundación ACA, en cuyo Salón de Actos se celebró el evento, marco incomparable gestionado por Andrea Paparella y donde Maria Antonia y Toni Caimarí (Presidente y Fundador), nos acogieron tan gratamente".

sábado, 12 de abril de 2014

LÚA Y EL TORO AZUL




LÚA Y EL TORO AZUL 


Lúa, ¿Te gusta el mar?
Fíjate, se parece a un toro azul
Con las fauces babeantes de espuma.
Lúa mueve el rabo y corre a la orilla.

Y el toro, acercándose, abre la boca
Y le saca la lengua. Si será…
No tengas miedo, Lúa.
Pero, Lúa recula temerosa.

Entonces, muy torero,
Me arrimo hasta poner
Los pies en el hocico
Del toro azul del mar.

Luego espero a que Lúa
Decida hacer lo mismo.
Y del toro la espuma
Nos salpica a los dos.

Y, ¡hay que ver la dulzura
Que nos entra en el cuerpo!
¿Ves, Lúa, como el piélago
Es bueno con nosotros?

Corre luego mi amiga
Y saltando y brincando
Acaba, zalamera,
Haciendo carantoñas a su amo.

El mar bravío mientras
Nos sigue pareciendo
 Un toro gigantesco,
El toro azul del mar.


Antonio Capilla, LÚA, Editorial Lastura, Madrid, 2013

miércoles, 9 de abril de 2014

domingo, 6 de abril de 2014

AETERNITATIS PER AETERNITATE


AETERNITATIS PER AERTERNITATE

 Cuando el pájaro azul del paraíso
Me alumbra con sus trinos,
Un canto de telúrica esperanza
Se eleva desde mi alma
Para todos los niños.


Llega entonces la damita del sueño
Con su manto de estrellas
Y sus cabellos trenzados de noche,
Y posa excelsa en el rostro del mundo
Sus labios de plata. Y sus besos son
Para todos los niños.


Mansa la lluvia cae
Y humedece la tierra
Y sacia con sus aguas
Las semillas dormidas
Que palpitan y crecen
Y eclosionan en flores
Bendiciendo a los niños.


Divina estirpe, Febo se levanta
Y manda a sus rayos tostar de rubio
Los verdes trigales, maná del cielo,
Y sus rubias espigas
Son un bello espectáculo
Porque el fruto es primero
Para todos los niños.


Prometido el maná
A los cuatro confines de la tierra,
Las henchidas cosechas
No distinguen colores
Ni en la piel ni en el alma.
¡Y la mies es tan dulce
Para todos los niños...!


Y es el pájaro azul
El que alumbra mi voz,
El que inspira mi pluma
Y despierta en mi mente
Cuando anida en tu alma...
Y es el pájaro azul
El que llora cantando:


¡Ay de aquellos que tienen
Blindado el corazón,
En su carne hielo, el hálito helado!
¡Ay de aquellos que enajenados viven
Para el ídolo fúlgido,
Despiadado becerro!


Porque no quieren ver
Que la luna y el sol
Y la lluvia y la tierra
Y sus frutos dorados
Han de ser porque son
Aeternitatis per aeternitate
Para todos los niños.



Antonio Capilla, AETERNITATIS PER AETERNITATE, revisado,  en El fuego en la palabra, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2012

jueves, 3 de abril de 2014

CERCA DE SIERRA MORENA


CERCA DE SIERRA MORENA  


Cerca de Sierra Morena
Mi pueblo es blanco y alegre
Como ha de ser de mi tierra
Todo pueblo que se precie.

En el centro hay una plaza.
Y, en la plaza, las farolas
Al caminante que pasa
Alumbran las noches todas.


Tiene una iglesia mi pueblo
Hecha de miel y canela
Donde una Virgen de ensueño
Asunta al cielo se eleva. 

 Y una cárcel que recuerdo
Muy cerquita de la escuela...
Escuela cárcel, ¡silencio!,
Donde los chiquillos tiemblan.

Mi pueblo se asoma a un río
Que de mi tierra es bandera
Y a otro pequeño y chiquito
Que en mi corazón alienta.

Soñados senderos verdes
Son del Vïar las riberas
Donde mi infancia se pierde
Entre los juncos y gredas.

En mi pueblo ves las casas
Enjalbegadas por fuera;
Enormes copos del alba
Donde la nieve no nieva.

Y en sus calles las señoras
De hamacas en las aceras
Huelen a jazmín y a rosas,
A azahar y a hierbabuena.

¡Ay!, nostalgia que me quema,
Que perdida ya la infancia
 Me ha embargado de mi tierra
En los albores del alba.

Oh, tierno cantar que subes
De sus tierras, de sus aguas
Y enamorado te hundes
En mi carne enamorada.

Profundo canto hechicero
De sus gentes, de sus casas,
Que se me anuda en el cuerpo
Con mi Andalucía del alma.

El canto en fin que es el mío
Y por recordar mi infancia,
En mi entraña ha renacido
Con anhelos y esperanzas.



Antonio Capilla. poema revisado de VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009

lunes, 31 de marzo de 2014

COPA DE LETRAS

Crónica de Juan José Parcero Aznar sobre la COPA DE LETRAS que dirige Blanca Langa y que tuvo lugar en Calatayud el 28-3-2014

Memorable la velada del viernes pasado en Calatayud. Blanca Langa organiza "Copa de letras", una acertada combinación de recitado de textos por parte de varios escritores, y la cata de exquisitos vinos de bodegas de una de nuestras Denominaciones de Origen, la de Calatayud. 
Empezó la velada con los poemas de Antonio Capilla, poeta consagrado que compartió con quienes allí estábamos creaciones de distintos libros suyos. Poemas rotundos, elaborados con mimo, con diversas referencias e influencias, tan auténticos como su autor.

Conocimos a la novelista argentina Viviana Rivero. Nos introdujo en el mundo narrativo de su obra "Y ellos se fueron", publicada con Planeta. Se trata de odisea de algunos españoles que cruzaron el charco para reiniciar el negocio de los viñedos cuando la filoxera arrasó con el cultivo en Europa. Con ese acento sugerente de sus compatriotas, nos aseguró que los nombres españolas de las bodegas en Mendoza permanecen todavía como recordatorio de esa aventura que ella ha novelado.

Y me permitiréis que lo más especial de la velada, el testimonio desgarrador de Aicha El-Khalil Iglesias , me lo reserve para otra entrada en mi perfil. Tengo pendiente terminar la lectura de una carta a su amiga la también escritora Lucía Santamaría Nájara, y cuando la haya terminado la reseñaré para a la vez compartir las emociones que me despertó ese momento impactante de su intervención.


Quedan así mismo pendientes las lecturas de la novela de Viviana Rivero, la de "El águila de fuego con las alas del tiempo", de Antonio Capilla, con sus correspondientes reseñas.

Gracias Blanca, de nuevo, fue un inmenso placer responder a tu invitación. Disfrutamos enormemente, fue un encuentro humano inolvidable...


                                                                                                               Juan José Parcero Aznar.


Gracias, Juan José, por la crónica del evento a la que únicamente falta añadir para completarla la participación tuya como autor de PIEDRAS QUE NO LLEGAN AL MAR, libro del que leíste varios poemas. Realmente fue una velada memorable y personalmente quiero agradecer también desde aquí a Blanca Langa su trabajo organizativo y la entrañable acogida que nos dedicó. Y, naturalmente, quiero mandarle un abrazo a Viviana Rivero, a Aicha El-Khalil Iglesias y a ti por haber compartido conmigo como autores esta velada inolvidable. Mi reconocimiento y afecto se hace extensivo también a todas las personas que asistieron y que nos recibieron calurosamente. 


                                                     Antonio Capilla Loma

HABLÁNDONOS DE LO QUE SE HA PERDIDO.



HABLÁNDONOS DE LO QUE SE HA PERDIDO

Yo acabo de leer sus pensamientos,
La aguja en equilibrio de la imagen,
El soplo que se hunde en el instante
El tímido claror del verbo austero.


Y pienso que tal vez es el momento
De despojar de la nostalgia el traje
Y de ceñir la noche con mi talle
Para adentrar los muertos en mis sueños.


Yo siento en mí el latir de los luceros
Y pienso que el latido de una imagen
Sostiene la verdad de su bagaje
Y es tan real como el latir del cielo.

Yo creo que en mi vida no están muertos
Los muertos que en mis sueños siguen vivos
Hablándonos de lo que se ha perdido...
Y escucho así sus voces en el tiempo. 


Antonio Capilla, EL FUEGO EN LA PALABRA, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2012

martes, 25 de marzo de 2014

QUÍTALE AL ASTRO SU LUZ

(Ilustración de Juana Alba)


QUÍTALE AL ASTRO SU LUZ

Quítale al astro su luz,
Coge del fuego la llama,
Róbale al día la sonrisa 
Y al desierto la nostalgia, 
Pero de mi propio ego 
No intentes sacarme el alma. 

Quítale al viento su fuerza, 
Deja al santo sin peana, 
Toma del eco la voz, 
De los valles las montañas, 
Pero de mis sentimientos 
No arrebates a mi amada. 

Quita al rayo su energía, 
Deja al océano sin agua, 
Niégale al rosal las rosas, 
Y al ocaso la añoranza. 
Pero déjame ser yo, 
Que sin ella no soy nada. 



Antonio Capilla, Viento del Sur, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009

lunes, 24 de marzo de 2014

¡BASTA YA! ("Pongo mi voz para el que quiera usarla como su propia voz, como su propia arma")


¡BASTA YA!



Ni fuego de San Telmo

Ni sol ni estrellas

Ya.


En ti mi vida y

Mi esperanza

Van.    


Por ti mi lucha y

Mi razón

Serán.


En lo oscuro de esta noche

Tu luna

Está.


Ni fuego de San Telmo

Ni sol ni estrellas

Ya.


Por ti y en ti mi sino

En libertad

Tendrás.


En el tiempo de un tiempo sin historia

Mi voluntad

Sin más.


Siénteme, tómala...

Por ti y en ti

Soy ya.


Que no es hora de fuegos de San Telmo

Ni de sol ni de estrellas.

¡Basta ya!



(VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)