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jueves, 10 de noviembre de 2016

ÁNGEL GUINDA LE DEDICA ESTAS PALABRAS A "PIEDRA DE LA HONDA"



Palabras de ÁNGEL GUINDA sobre "PIEDRA DE LA HONDA"


Se abre la puerta

Recientemente he conocido la obra completa del extraordinario poeta serbio Vasko Popa. Sus Apuntes sobre poesía incluyen el texto “La puerta” que aquí reproduzco.

“¿Por qué abrir la puerta?

Hay que buscar tanto tiempo para encontrarla. A veces está en una pared, a veces en el techo, a veces debajo del mismo cabezal.

Y es tan difícil abrirla. Te rompes las uñas sólo para entreabrirla y no te puedes detener en el umbral más de un instante: se te nubla la mirada, te precipitas al abismo.

¿Por qué abrir esa puerta que no lleva a ninguna parte? Abres sus hojas y ante ti se descubre la oscuridad, la hueca oscuridad. Si por lo menos condujera a otro cuarto, a un jardín o un balcón con hermosa vista?

Sin embargo hay que abrirla. A cualquier precio hay que abrir esa puerta.

Para que haya aire.”

Abrimos la puerta de esta Piedra de la honda, y nuestra disposición a la lectura, nuestra atención, nuestro conocimiento se airean con la palabra de música, compromiso humanitario y acción en los poemas de Antonio Capilla.

El libro todo es un aldabonazo a la razón para que la sensibilidad despierte de ese estar en el mundo bajo los efectos de la Gran Anestesia, para que el entendimiento mismo reaccione y deje de manifestarse indiferente.

Poesía admonitoria, desgarrada. Poesía contra la impunidad en los abusos del Poder, contra el maltrato y el terrorismo de género, contra la corrupción ética y política, contra la codicia y avaricia, contra el silencio cómplice de culpabilidad.

Poesía empática a favor de los pueblos oprimidos (“Rosas de Palestina”), de las trabajadoras, trabajadores, niñas y niños explotados, más: esclavizados; a favor de los sin techo, de cuantos padecen hambre de alimentos, sed de esperanza.

Elegía por cuantos sufren los efectos de las masacres, de las guerras, de las grandes catástrofes.

Poesía en defensa de los grandes valores humanos como la justicia, la libertad, la tolerancia, la integración.

Testimonio vivo de que “el amor afirma y nunca niega”.

Con este libro nuestro poeta milita ya en la vanguardia combativa y constructora de los poetas de la conciencia crítica.

Ángel Guinda




Antonio Capilla, PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016


martes, 8 de noviembre de 2016

SUS PIES ESTÁN CLAVADOS AL CARRUSEL DEL MUNDO

Sus pies están clavados al carrusel del mundo
con su historia truncada su vida en almoneda
y no hay puntal que aguante del carrusel el vuelco
el creciente clamor que apela a las conciencias
esta injusticia enorme del vecino inocente
que avocan al destierro cuando su casa incendian.

Y no, no hay mar que trague los gritos del horror
las súplicas crecientes ante la indiferencia
este dolor aciago del vecino al que arrancan
su derecho a ser libre cuando su patria queman
gargantas desmedidas, corazones de témpano
que el embuste propalan y avivan las hogueras.

Porque el miedo es la garra que la perfidia acrece
y la ignorancia, carne de una jauría que es ciega;
y ambos furias titánicas que tunden con empeño
al hermano transido que a nuestra casa llega
los ojos extraviados la fiebre en las pupilas
y palmas de esperanza que en sus espaldas quiebran.


Antonio Capilla, PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016


sábado, 5 de noviembre de 2016

CERCA DE SIERRA MORENA


CERCA DE SIERRA MORENA

Cerca de Sierra Morena
mi pueblo es blanco y alegre
como ha de ser de mi tierra
todo pueblo que se precie.
En el centro hay una plaza.
Y, en la plaza, la farola
al caminante que pasa
alumbra la noche toda.
Tiene una iglesia mi pueblo
hecha de miel y canela
donde una Virgen de ensueño
asunta al cielo se eleva.
Veo la cárcel entre juegos
muy cerquita de la escuela...
escuela cárcel, ¡silencio!,
donde los chiquillos tiemblan.
Mi pueblo se asoma a un río
que de mi tierra es bandera
y a otro pequeño y chiquito
que en mi corazón alienta.
Soñados senderos verdes
son del Vïar las riberas
donde mi infancia se pierde
entre los juncos y gredas.
En mi pueblo ves las casas
enjalbegadas por fuera;
enormes copos del alba
donde la nieve no nieva.
Y en sus calles las señoras
de hamacas en las aceras
huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.
¡Ay, nostalgia que me quema,
que lejana ya la infancia
me ha embargado de mi tierra
en los albores del alba!
¡Oh, tierno cantar que subes
de sus campos, de sus aguas
y enamorado te hundes
en mi carne enamorada!
Profundo canto hechicero
de sus gentes, de sus casas,
que se me anuda en el cuerpo
con mi Andalucía del alma.
El canto en fin que es mi sino
y por recordar mi infancia
en mi entraña ha renacido
con anhelos y esperanzas.

(Antonio Capilla. poema revisado de VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)

domingo, 23 de octubre de 2016

Crónica de Francisco Caro en MIENTRAS LA LUZ: Enredado en el tiempo de la escucha.


Para leer la crónica completa de Francisco Caro, hay que pinchar el link de arriba en color azul.


MIENTRAS LA LUZ; Enredado en el tiempo de la escucha


Eduardo Merino, Antonio Capilla, Antonio Daganzo y Antonio Pastor
Foto Nuci Bahamonde
Crónica de Francisco Caro

Escasas veces he escuchado leer con tanta pasión, con tanta fe en lo escrito, tan agarrado a la literalidad sin dudas de unos poemas tiempo y tiempo rumiados, amasados, resueltos. Antonio Capilla logró trasmitir al público de la Casa de Fieras la sensación de estar ante un acontecimiento, no ante una lectura más. Me impresionó. Jueves y 20. Su libro Piedra de la honda, fue presentado por Eduardo Merino con acierto y prudencia. Había indagado Merino en la obra anterior de Antonio y tildó los versos de la actual como aguerridos, como un compromiso que llama a la acción. Nada más veraz. Heredero, el autor, de una tradición familiar republicana, que deseó dejar patente, los poemas de este su último libro pretenden ser – en su mayor parte– una apelación a la conciencia, un revulsivo contra la inacción social, contra el acomodo ante las injusticias. Poemas de un tiempo en efervescencia, Antonio Capilla inyectó con su lectura extensa un vigor añadido que a nadie, ni siquiera a los más tibios, pudo dejar indiferente. Desde el convencimiento, autor y libro parecían fusionarse en su proyectada voz. No son textos escritos desde la complacencia, sino desde el riesgo del hombre que sale al balcón para gritar a todos hombres los crímenes contra el hombre que desde allí se observan. Escribir es también –y allí, en el silencio de la sala, se ponía de manifiesto como en pocas ocasiones– un necesario descargo de conciencia. Más allá de la floritura verbal, del gusto almibarado por el estilo, está la reciedumbre de la verdad sin límites que significa la presencia de la justicia entre humanos. Y la denuncia del pecado de la dormición, de los que niegan. 

Antonio Pastor Gaiteros, compuso tres canciones, bellísimas con poemas del libro, que ofreció, y Antonio Daganzo, ante la ausencia justificada del editor, puso con elegancia innata el libro de Vitruvio sobre la mesa.    


lunes, 17 de octubre de 2016

Reseña en revista TENDENCIAS21 de Ángel García Galiano sobre PIEDRA DE LA HONDA

Cuando tan solo faltan unos días para la presentación de mi libro "Piedra de la honda", comparto con todos vosotros, amigos y amigas de Fb., la reseña que sobre esta obra ha escrito Ángel García Galiano y que ha sido publicada en la revista digital TENDENCIAS21.

Para leer la reseña hay que pinchar en el sigiente "link":


http://www.tendencias21.net/Inteligencia-al-servicio-del-instante-Piedra-de-la-honda--de-Antonio-Capilla_a43204.html


viernes, 14 de octubre de 2016

HERIDA LA PALABRA

Leído en el "VI Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez" celebrado el pasado 6 de octubre en el Auditorio de San Blas en Salamanca.


HERIDA LA PALABRA

Te requiero a mi canto, mujer, que en tu martirio
en el verso me naces herida la palabra,
avecilla indefensa que a nadie le haces daño
que vas a la maquila para salvar tu casa,
alondra que socorres al volar con tu vuelo
el nido en que has sembrado semilla de alborada.

Por aupar un hogar tan humilde, en tu carne
descargaron su furia, su impotencia malsana,
hombres malos salvajes sin temor ni conciencia.
Y han talado tus miembros, tu inocencia quebrada,
abatido tu cuerpo violentado en la tierra
con hachazo homicida que no atiende a tus lágrimas.

Oh ciudad del martirio, malhadado país
que no amparas a niñas que sustentan sus casas;
oh Juárez, ya famosa tu ciudad en el mundo
por genocidio impune, pon remedio a las causas
y extirpa las raíces de esta vileza atroz,
aplasta a esos cobardes, protege la esperanza. 

Antonio Capilla Loma, Pozuelo, 13-10-2006


jueves, 29 de septiembre de 2016

miércoles, 28 de septiembre de 2016

domingo, 25 de septiembre de 2016

viernes, 23 de septiembre de 2016

lunes, 19 de septiembre de 2016

viernes, 9 de septiembre de 2016

IMAGINAD...




LÚA sigue creciendo y cumpliendo años con esta nueva edición; así que estamos de enhorabuena. 

Para celebrarlo le dedico a mi simpática y ya famosa perrita el siguiente poema que hago también vuestro:


IMAGINAD...


Imaginad un círculo 
con radio al infinito 
en que el ser nunca atisba su final.

Sin rumbo ni destino
un viaje a la aventura 
para el romero audaz.

Así es el universo que concibo 
como también en Lúa 
su nobleza inmanente y su bondad.


Antonio Capilla Loma, Pozuelo, 9-9-2016

sábado, 6 de agosto de 2016

CERCA DE SIERRA MORENA

Imaginación,
viaje a la velocidad del deseo,    
¡cuántas veces te pintas del recuerdo!

CERCA DE SIERRA MORENA

Cerca de Sierra Morena
mi pueblo es blanco y alegre
como ha de ser de mi tierra
todo pueblo que se precie.

En el centro hay una plaza.
Y en la plaza, las farolas
alumbran las noches todas
al caminante que pasa.

Tiene una iglesia mi pueblo
hecha de miel y canela
donde una Virgen de ensueño
asunta al cielo se eleva.

Y una cárcel que aún recuerdo.
Camino abajo... la escuela.
Escuela cárcel, silencio,
donde los chiquillos tiemblan.

Por mi pueblo pasa un río
que de mi tierra es bandera
y otro pequeño y chiquito
que en mi corazón alienta.

Y junto al río... sus riberas,
soñados senderos verdes
donde mi infancia se pierde
entre los juncos y gredas.

En mi pueblo ves las casas
enjalbegadas por fuera,
enormes copos del alba
donde la nieve no nieva.

Y en sus calles las señoras
de hamacas en las aceras
huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.

Recuerdos de aquel chiquillo
que en su lejanía tan larga
a su dulce tierra han ido
por los albores del alba.

Oh, tierno cantar que subes
de sus tierras, de sus aguas
y enamorado te hundes
en su alma enamorada.

Profundo canto que embruja
de sus gentes, de sus casas,
y para siempre se anuda
a mi Andalucía del alma.

El mundo en fin de aquel niño
que, por recordar su infancia,
en su entraña ha renacido
con anhelos y esperanzas.

Antonio Capilla, en VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009

jueves, 4 de agosto de 2016

POR MATAR UN MOSQUITO

Érase una vez un hombre justo que había declarado la guerra a los cazadores furtivos de elefantes, los cuales se ensañaban con estos nobles animales y les arrancaban sus colmillos sin que ni siquiera esperasen a que previamente hubieran expirado como consecuencia del fuego de sus fusiles.

A pesar de todo, los criminales a los que nos referimos tenían muchos compinches que se lucraban con el contrabando del marfil y no estaban dispuestos a tolerar que nadie por honesto y justo que fuese pusiera en riesgo tan rentable negocio.

Así que sometieron a nuestro hombre a una vigilancia rigurosa con el fin de sorprenderlo en algo que pudiese pasar por ilícito y poder desacreditarlo de esta forma. Pensaban, pues, que con este método neutralizarían la fuerza de su lucha que cada vez encontraba más apoyos y resultaba más eficaz.

No escatimaron para ello todos los medios a su alcance, de suerte que se turnaban para vigilar a nuestro hombre noche y día. Y ya desesperaban con no encontrar nada que lo comprometiese cuando vieron que en un acto reflejo nuestro protagonista mató de un manotazo a un mosquito que le había picado en la mejilla. Ni que decir hay que el tortazo que el pobre se propinó fue sonoro.

Pero lo peor de lo peor resultó ser que el dicho tortazo además de sonoro fue sonado porque sus enemigos desataron entonces una campaña contra él en la que lo llamaron asesino de mosquitos, crimen horrendo contra la vida misma que debía inhabilitarlo para siempre como paladín de los nobles elefantes y luchador incansable contra los delincuentes.

Y, colorÍn colorado a los que entenderlo quieran que este cuento no ha acabado.

Antonio Capilla Loma,  Pozuelo de Alarcón,  31-7-2016

sábado, 30 de julio de 2016

Os presento mi nuevo libro PIEDRA DE LA HONDA


CRECER EN EL COMBATE
Quizás tú pienses
que la última batalla
se pierde siempre.
Que en nuestra andanza
la contienda postrera
nunca se gana.
Pero la lucha
en la vida nos muestra
nuestra estatura.
Y así el vivir
encuentra su razón
en esta lid.

en PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016

miércoles, 20 de julio de 2016

LOS PALILLOS DE CAOBA

LOS PALILLOS DE CAOBA.

Tenía apenas seis años cuando le regalaron un par de palillos de caoba que hacía sonar a manera de castañuelas. Era tan divertido... Sujetaba las tablillas entre los dedos índice y anular de la mano derecha, de manera que el dedo corazón separaba y se oponía simultáneamente a ambas; luego agitaba enérgicamente la mano mientras presionaba con los dedos sendas tablillas, y un repiqueteo resonaba en el aire veraniego de su calle. Nadie tenía unos palillos tan lindos, ¡qué magnífico repiqueteo!, ¡ni un ruiseñor trinaba con tanto salero como estos palillos de caoba!
Pero su felicidad duró tan sólo dos o tres ensayos de percusión. Visto y no visto, porque volaron de su mano diestra arrebatados por un mozalbete que huyó calle abajo con su botín. Y el niño apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando un par de lágrimas humedecieron sus mejillas, ¡qué fácilmente se hace feliz a un niño y con cuánta facilidad se le arrebata la alegría!
José, un joven que vivía enfrente de su casa, llegó entonces y, al ver el estado de abatimiento de nuestro pequeño, le preguntó: ¿Qué te pasa?, ¿por qué lloras?
Instantes después corrían los dos calle abajo, pero no encontraron al ladrón. Sin embargo, ese niño se sintió amparado y nunca olvidó la solidaridad de su vecino que sigue siendo en su recuerdo el héroe que quiso ayudarlo.

Antonio Capilla Loma,  Santiago de la Ribera,  20-7-2016

miércoles, 22 de junio de 2016

LA VOZ QUE NUNCA CALLA

No sé si habrá llegado ya el día en que la rebelión pacífica que supuso el 15M tendrá suficiente traducción en votos el próximo domingo para alejar de las instituciones a los que han esquilmado las arcas públicas. Pero no me cabe duda de que cada día hay más gente en nuestro país que no quiere ser rebaño y que, por consiguiente, no se deja manipular por los bribones que manejan los mass media para manipular, calumniar, engañar... y, en definitiva, perpetuar el "statu quo" de corrupción y latrocinio que nos aqueja.

No hay púlpito desde el que se pueda alienar a quienes utilizan su libertad y el pleno juicio de la razón para desenmascarar a los que infundiendo miedo procuran que seamos rebaño. Estoy seguro de que el próximo domingo la ciudadanía demostrará su madurez democrática, madurez democrática que la aleja del rebaño que pastorean los zánganos que esquilman la miel del panal.

LA VOZ QUE NUNCA CALLA

Ante el televisor contemplas las imágenes
y sientes que muy dentro
se quiebra tu inocencia
y sientes que en tu mente
aquella voz no calla.

Hombre de poca fe
envaina ya la espada
porque el que a hierro mata.

Martillo del hereje
quien habla en tu interior
no gusta guardaespaldas.
¿Quién es, quién es, quién es
la voz en el desierto,
el fuego en la palabra,
la voz que nunca calla?

A ti te digo que
trescientas veces tres
lo seguirás negando.

Escúchalo, Zitránger,
o como seas llamado:
No tres, ni tres más tres...
Trescientas veces tres,
quizá hasta el infinito
lo seguirás negando.

Estirpe que me niegas,
hombre de mala fe,
¿De quién eres vicario?
¿De quién, de quién, de quién?

Pues, si el hombre sencillo
se sigue aún engañando
con tantos oropeles
e inciensos inflamados,
tal vez alguna vez
se sienta defraudado.
Tal vez, tal vez, tal vez...

Corriente que no pasas
ni seguirás pasando
como agua pura y limpia.

Quizás este inocente
alguna vez, un día,
aparte su mirada
de lo que se ha apartado
y quiera caminar
sin pastor ni rebaño.

Lo habéis oído bien:
sin pastor
ni rebaño.

Antonio Capilla Loma, VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009

jueves, 26 de mayo de 2016

¡SIN MÁS BIENES QUE LA ESPERANZA


¡BIENVENIDOS!


Ojalá no tengamos
lentes ahumadas
para mirar el mundo
con ojos limpios.
Que al hermano que viene
pidiendo asilo
lo recibamos ya
como es debido.
Que la Tierra da vueltas
que no se para
y tal vez los que llegan
serán mañana
los que nos den cobijo
cuando a su casa
lleguemos sin más bienes
que la esperanza.
Antonio Capilla, 26-5-2016

sábado, 9 de abril de 2016

EMERGEN LAS CANCIONES DEL FONDO DE MI ALMA


Emergen las canciones del fondo de mi alma
con su sentir profundo que ha de elevarse a ti
para decirte, amor, de mi pasión la talla
es talla de gigante ceñida a tu perfil.

Tan grande es tu figura, tan fuerte su latido
que no me basta el mundo para cantar tu ser.
Y no me basta el cielo y atarme a tu destino
que necesito el talle de un dios de fuego y miel.

Mujer, es tu silencio ausencia en tu presencia
y en mi vivir te siento tan necesaria que
cuando te ausentas siento en mi interior la pena.

Tanta tristeza tengo cuando te tengo ausente
que hasta me enfado incluso por no poder hacer
con tu silencio el canto de un pajarillo alegre.

Y el pajarillo alegre quisiera ser por ti
para tenerte siempre presente en mi sentir.

EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Editores, Madrid 2012 http://www.huergayfierro.com/

jueves, 24 de marzo de 2016

LA SOMBRA DE CAÏN

El poema que os dejo a continuación lo leí en el "Instituto Egipcio" el pasado día 17 en que miles de personas se manifestaban contra el acuerdo de la UE con Turquía.

LA SOMBRA DE CAÏN

Puedes tú indiferente
vivir en la caverna
y sumido en la sombra
creer en las quimeras.

Puedes tú no mirar
en campos de miseria
los ojos que el espanto
a la esperanza ciega.

Tú puedes soterrar
salpicado de arena
el cadáver de un ángel
que ensombrece la tierra.

Y si quieres tú puedes
levantar mil barreras
aislarte siempre más
esquivar la marea.

Con la gente que acude
y llama a nuestras puertas
a canto y cal cerradas
tú puedes ser de piedra.

Mudo y sordo apartar
tormentas y galernas
la arena del desierto
el mar de la tragedia.

Porque tú solo puedes
si así tú lo deseas
ser sombra de Caín
y de su crimen huella.

Pero Abel en los guetos
golpea tu conciencia
que no puede ocultar
la sangre de la afrenta.

No hay mar que trague el crimen
ni el clamor que se eleva
por más que pongas muros
y en tus oídos cera.

Sin embargo tú puedes
si así tú lo deseas
levantarte del barro
salir de la caverna…

Y afrontando la vida
ser luz en las tinieblas
de esta noche tan larga
de inicua indiferencia.

(Copyright Antonio Capilla, en LUMINOSA CRISÁLIDA, libro inédito).

Nada puedo añadir a lo que todos sabemos, la UE que tanto proclama los derechos humanos los niega con su praxis hipócrita y cínica: cientos de miles de refugiados son tratados indignamente; mientras, nuestros gobiernos se ocupan de mantener y engrosar aún más los intereses de la oligarquía. Así no se construye la paz que la gente de bien desea.

lunes, 14 de marzo de 2016

YO TRAIGO UNA ROSA ROJA

Yo traigo una rosa roja
del confín de las estrellas.
Yo traigo una rosa roja
para todo el que la quiera.


Sus pétalos son pasión
del crisol de los poetas.
Y sus espinas puñales
que defienden su grandeza.

Yo traigo una rosa roja
del confín de las estrellas.
Yo llevo un ave canora
en mis huesos y en mis venas.

Yo llevo un ave que canta
más allá de las estrellas.
Sus trinos son del embrujo
de la magia del poeta.


Su canto de puro amor
afincándose en la tierra.
Yo llevo un ave canora
en mis huesos y en mis venas.


AntonioCapilla, EL FUEGO EN LA PALABRA, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2012


martes, 16 de febrero de 2016

CERCA DE SIERRA MORENA

Hace ya más de cincuenta y tres años que, siendo todavía un chiquillo, mis padres me trajeron a Madrid. Eran tiempos difíciles en los que la emigración interior y exterior era un recurso de supervivencia para mucha gente en nuestra querida España. Conviene que no lo olvidemos y que lo sepan las generaciones que no lo han vivido para no caer en el rechazo irracional hacia los que ahora llaman a nuestra puerta.

CERCA DE SIERRA MORENA

Cerca de Sierra Morena
mi pueblo es blanco y alegre
como ha de ser de mi tierra
todo pueblo que se precie.

En el centro hay una plaza.
Y en la plaza, las farolas
alumbran las noches todas
al caminante que pasa.

Tiene una iglesia mi pueblo
hecha de miel y canela
donde una Virgen de ensueño
asunta al cielo se eleva.

Y una cárcel que aún recuerdo.
Camino abajo... la escuela.
Escuela cárcel, silencio,
donde los chiquillos tiemblan.

Por mi pueblo pasa un río
que de mi tierra es bandera
y otro pequeño y chiquito
que en mi corazón alienta.

Y junto al río... sus riberas,
soñados senderos verdes
donde mi infancia se pierde
entre los juncos y gredas.

En mi pueblo ves las casas
enjalbegadas por fuera,
enormes copos del alba
donde la nieve no nieva.

Y en sus calles las señoras
de hamacas en las aceras
huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.

Recuerdos de aquel chiquillo
que en su lejanía tan larga
a su dulce tierra han ido
por los albores del alba.

Oh, tierno cantar que subes
de sus tierras, de sus aguas
y enamorado te hundes
en su alma enamorada.

Profundo canto que embruja
de sus gentes, de sus casas,
y para siempre se anuda
a mi Andalucía del alma.

El mundo en fin de aquel niño
que, por recordar su infancia,
en su entraña ha renacido
con anhelos y esperanzas.


Antonio Capilla, en VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009

martes, 9 de febrero de 2016

¿ACASO ES UN MARRAJO? 

En el oficio es zorro
que embauca con sus artes
al incauto y al bobo;
es pillo, marrullero,
artificioso, cuco,
taimado, malicioso,
astuto, taciturno y embustero.

¿Pensáis que será un zorro?
¿Acaso es un marrajo?
¿Y si es un caimán
dispuesto a devorar
al incauto confiado
que escuchando su lloro
se acerque hasta el reclamo?

Pero, no... no es un zorro
ni un caimán ni un marrajo,
porque lleva corbata
y camina derecho
nos habla el muy bribón
y no es un papagayo.

Así, en sus argumentos,
es mucho más artero
que todos los sofistas
en cónclave reunidos
para engañar al pueblo.

Si no sabéis quién digo,
convendréis que jamás
de mi boca ha salido
un discurso que ensarte
eses cacuminales.

Y, sin embargo, en él
es colmado prodigio
ensartar en rosario
cacuminal vestigio
con sones del pasado.

Conformaos, por tanto,
mis pacientes amigos,
con lo que voy contando
pues cada uno es dueño
si le place este juego
de afinar el ingenio.

Pero no hay que apurarse,
os doy aquí otro dato
que amplía todavía
las pistas que voy dando:

“Aunque parezca oro
y plátano no sea
es marrajo y caimán
el sujeto en cuestión.”

Fin del retrato. Ahora,
se sigue un buen consejo:

“Si queréis preservar
de su lasciva verga
el círculo velado
que hay detrás, más abajo,
de donde está el ombligo,

ponedle siete llaves
en bragas de metal
ya que con el marrajo
y el zorro y el caimán
aunque extreméis la guardia
no hay nadie que esté a salvo".

(Poema en el libro inédito LUMINOSA CRISÁLIDA)

martes, 2 de febrero de 2016

ÁLORA, LA BIEN CERCADA

Con motivo del XXV aniversario de la revista ÁLORA en la que tengo el honor de participar con uno de mis poemas, tengo el gusto de compartir con vosotros el cartel presentación del evento. Desde aquí mando un abrazo fraterno a José María Lopera, su fundador, y a Isabel Miguel por el trabajo de coordinación que lleva a cabo junto a José María.


sábado, 30 de enero de 2016


¡FLORES DE KATMANDÚ, CUBRID LA TIERRA!


Por las herzianas ondas
llega inmenso el horror
de la mujer, del niño,
del hombre que eres tú...

Su dueño es el quebranto
que sabe de zozobras
que sabe de amarguras
y que por sí me alcanza.

Orquídeas, jazmines, rododendros...
flores de Katmandú, cubrid el valle
y amortajad los cuerpos de las víctimas
tragadas por la tierra con horror.

Nepal, tu sufrimiento
es fuego que me abrasa
y me mueve hacia ti
con la fuerza del rayo. 

Con pasión he querido proclamarte 
nombrándote en mil formas, compasión,
y al nombrarte me sabes a Nepal
y tu nombre me alivia y me consuela.

Y no puedo ni quiero pronunciar
tu nombre quebrantado sin tristeza
que la pena por quienes han caído
sepultados en vida es compasión.

Necesario a tu llaga es el ungüento
de nuestra mano amiga que a ti llega
por no poder mirar, Nepal, tu angustia
sin que todo nos mueva a compasión.

Compasión, aguja que sutura las heridas
con la fuerza del rayo,
a tu amparo se acogen una mujer, un niño...
sangre nuestra que se escapa en el techo del mundo.

Orquídeas, jazmines, rododendros…
si por dolor ungidos sois heraldos
y cuencos de esperanza
seguid clamando a todos.

Corazones abiertos
heraldos de la vida,
que nadie quede al margen…
¡FLORES DE KATMANDÚ, CUBRID LA TIERRA! 


Antonio Capilla, en la antología NECESARIAS PALABRAS
y en el libro inédito LUMINOSA CRISÁLIDA