lunes, 25 de noviembre de 2013

CANTO DE LA INFANCIA (en la voz del autor)







CANTO DE LA INFANCIA

¿Ves aquellos montes?
Son los de mi pueblo... 
Cuando yo era niño
Me contó el abuelo
Que en agrestes cimas
Aullidos siniestros
De lobos malignos
Colmaban los vientos.

Vamos Sombrainoche,
Que yo quiero verlo.
Anda caballito,
Caballito bueno.

Que añoro los tiempos 
De feliz recuerdo
Cuando navegante 
En delicados sueños
Dirigí la nave
De mi pensamiento
Por galaxias verdes
De bosques etéreos.

Arre Sombrainoche,
Que me abraso dentro.
Trota caballito,
Con cascos de acero.

Y en mis soledades 
Nostalgia yo siento
De hamacas y gentes,
De niños y juegos,
De calles blanqueadas 
Bajo los luceros,
De mi tierna infancia
Y de aquel abuelo...

Corre Sombrainoche,
Fuerte como el trueno.
Vuela caballito,
Con alma de fuego.

Oh, cuánta nostalgia 
De aquel viejo ameno...
Su petaca negra,
Sus cansados dedos
Mariposeando 
En el tabaco negro,
Aquel dulce rito
Tan dulce y sereno.

Raudo caballito,
Que ya falta menos.
Hale, Sombrainoche,
Caballito negro.

Que añoro las cosas
De aquel niño bueno
Que en horas nocturnas
De umbral veraniego
Albergó en su alma
Sentimientos bellos.
Sus casitas blancas...
Su blanco universo...

Vamos, buen amigo,
Que es mi amado pueblo.
Vuela, caballito,
Que yo quiero verlo.

Antonio Capilla, VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro
Antonio Capilla Loma, VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009






viernes, 22 de noviembre de 2013

SEÑERO AFÁN



Él, que luchó mientras duró el combate,
Firme adalid que tuvo por su causa
Señero afán de una noble esperanza,
Al fin descansa y en su sepulcro yace.

Fiel compañero de aquellos que lucharon
Inquebrantables sin desmayar siquiera,
Da todo al Pueblo y hasta su vida entrega
En la defensa del ideal soñado.

Fue combatiente y luchó por sus creencias,
Estuvo siempre... con quien estar se debe,
Fiel a sus normas, firme a una causa cierta.

Mas ya descansa, rendido el corazón
De tanto amar a quien amor merece,
El hombre bueno al que he querido yo.

(Antonio Capilla, VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009)




martes, 19 de noviembre de 2013

ANTONIO CAPILLA lee un poema de ROSENDO TELLO




ANTONIO CAPILLA lee un poema de ROSENDO TELLO durante el Encuentro con la literatura y la música aragonesa celebrado el 17-11-2013 en la Casa de Aragón en Madrid.

martes, 12 de noviembre de 2013

ANTONIO CAPILLA EN BAÑOS DE LA ENCINA: "Luminosa crisálida" en la voz del autor.


http://www.youtube.com/watch?v=qPS9vQHtuVA&feature=share



LUMINOSA CRISÁLIDA

Has llegado desnuda
Luminosa crisálida
Alumbrada en la mente.
Y contemplo en tu piel
Con tus ojos de luna
Con tus ojos de luz
La imagen de otro mundo
Que sin embargo es nuestro.

Interpelo tu acento
Y el latido está en ti
Que nos mueves al pálpito.
Estridor de las alas
En tu canto de sombras
En tu canto de luces
Eres tú la cigarra
Que nos tienes alerta.

Doncella de los sueños
Te asemejas a un grillo
Que no quiere dormir.
E iluminas la carne
Con tus mágicos élitros
Con tu canto infinito.
Vestal bella, ¡tan bella!,
Que en tu seno me alcanzo.


(Antonio Capilla, Luminosa crisálida, poema inédito, Pozuelo de Alarcón, 2013)

miércoles, 6 de noviembre de 2013

LA PALMERA

LA PALMERA



Erguida, enhiesta, firme,

Esbelta y compasada

Por las brisas marinas

Socavas la bóveda del cielo

En incansable afán.


Compañera del mar

De hirsuta cabellera,

Te hundes en la arena y la sostienes

Manteniendo esta fuerza

El infinito eterno que te llama.



Centinela del tiempo,

Eres Antorcha Olímpica

Vencedora del sol y la tormenta,

Del viento huracanado y el ciclón...



Y eres espiga que en el talle cede

Cuando el hado golpea sin piedad

Para volver a erguirte siempre

Porque tú tienes temple de mujer.




(Antonio Capilla, poema inédito, Pozuelo, 2013)

lunes, 28 de octubre de 2013

LUMINOSA CRISÁLIDA (poema leído en el "Primer Encuentro de Poetas de Ahora"




LUMINOSA CRISÁLIDA

Has llegado desnuda
Luminosa crisálida
Alumbrada en la mente.
Y contemplo en tu piel
Con tus ojos de luna
Con tus ojos de luz
La imagen de otro mundo
Que sin embargo es nuestro.

Interpelo tu acento
Y el latido está en ti
Que nos mueves al pálpito.
Estridor de las alas
En tu canto de sombras
En tu canto de luces
Eres tú la cigarra
Que nos tienes alerta.

Doncella de los sueños
Te asemejas a un grillo
Que no quiere dormir.
E iluminas la carne
Con tus mágicos élitros
Con tu canto infinito.
Vestal bella, ¡tan bella!,
Que en tu seno me alcanzo.


(Antonio Capilla, Luminosa crisálida, poema inédito, Pozuelo de Alarcón, 2013)

viernes, 11 de octubre de 2013

DEDICADO A MI MADRE (en la voz de Jorge del Nozal)



DEDICADO A MI MADRE

Cae de noche la tormenta
Agua y fuego... Fuego y agua...
Fuego y llaga de agonía,
Agua y llanto de tormento,
Si Cristo mujer naciera
Fueras Cristo, madre mía.

Herida de amor callada,
Abierta herida de amor
Que anegas barro, cemento,
Piedras de mi humilde hogar,
El Silencio te encontró
Compañera a su medida
Y junto a tu lado va.

Y nos habla el sentimiento
Por tus obras femeninas,
Y encarnose todo el verbo
En tu entrega maternal,
Y trocose en un altar
La casa en que yo vivía.

Si del vaso colmenero
Jamás se extrajo el acíbar,
El acíbar si va al vaso
Amarga la miel más fina.
Y así en tu cuerpo ligero
Urgaron penas umbrías
Que abrasándote el costado
Te consumen noche y día.

La Sombra escucha tu llanto,
Tu inconsolable dolor
Porque lloras por tu hija.
¡Qué pena!, dolor y pena
Fuego y fuego de agonía
Por mi hermana que murió.
Agua y agua doloridas
Te brotan del corazón.

Un ángel mira a la Tierra
Y al ver tan grande aflicción
Llora lágrimas de estrella.
Y en la noche también yo
Te escucho gemir.
                                                              ¡Ay!, Viento,
¡Ay!... Quién pudiera en tu lomo
Volverle la espalda al tiempo.

Lluvia, rayos, agua y fuego,
Dolor y llanto, Lamento,
Inundan mi habitación.
Dolor de madre, Silencio,
Que su niña, que su aliento
Como brisa se quedó.
¡Qué aciago llanto!, Agonía,
Que su niña, su alegría,
Como el rayo se marchó.
¡Qué amor tan grande!, Tristeza,
Que de pena, ¡ay!, de pena,
De tristeza, de silencio,
De agua y fuego se quebró.

(Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento, I.S.B.N.: 84-404-9271-5, Madrid, 1991)

lunes, 7 de octubre de 2013

POEMA LEÍDO EN EL IX ENCUENTRO DE POETAS EN RED


SOMBRA QUE AL TIEMPO ESCAPA


Un relámpago ilumina la alcoba,
Y titilan los muebles
Del interior desnudo.

Siempre que llueve y escapa la luz,
Incandescentes caras de la noche
Son las pobres bombillas
De la oscura ciudad desamparada.

Y un escalofrío enciende los huesos
Testigos mudos del acontecer,
Los muros vergonzosos del presente.

La vida se consume en el incendio
De los días perdidos,
De las tristes reyertas de la nada,
De la desesperanza paralítica.

Hace falta más lluvia,
Lluvia diluvio que limpie las llagas,
Que frote las heridas necrosadas.

Hacen falta relámpagos
Que abrasen las conciencias,
Que enciendan la luz del entendimiento,
Que iluminen el corazón en sombras.

Manos perdidas que no alcanzan manos,
Músculo de fuego que muere helado,
Ojos de hielo que se vuelven páramos...

Sombra que al tiempo escapa,
Y tu vida, luz en la sombra, pasa
Consumiendo la carne
Para no dejar nada. 


(Antonio Capilla, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2013)

sábado, 28 de septiembre de 2013

QUÍTALE AL ASTRO SU LUZ (En la voz de Jorge del Nozal)



Quítale al astro su luz,
Coge del fuego la llama,
Róbale al día la sonrisa
Y al desierto la nostalgia,
Pero de mi propio ego
No intentes sacarme el alma.

Quítale al viento su fuerza,
Deja al santo sin peana,
Toma del eco la voz,
De los valles las montañas,
Pero de mis sentimientos
No arrebates a mi amada.

Quita al rayo su energía,
Deja al océano sin agua,
Niégale al rosal las rosas,
Y al ocaso la añoranza.
Pero déjame ser yo,
Que sin ella no soy nada.

(Antonio Capilla. VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)

miércoles, 28 de agosto de 2013

LUMINOSA CRISÁLIDA

Has llegado desnuda
Luminosa crisálida
Alumbrada en la mente.
Y contemplo en tu piel
Con tus ojos de luna
Con tus ojos de luz
La imagen de otro mundo
Que sin embargo es nuestro.

Interpelo tu acento
Y el latido está en ti
Que nos mueves al pálpito.
Estridor de las alas
En tu canto de sombras
En tu canto de luces
Eres tú la cigarra
Que nos tienes alerta.

Doncella de los sueños
Te asemejas a un grillo
Que no quiere dormir.
E iluminas la carne
Con tus mágicos élitros
Con tu canto infinito.
Vestal bella, ¡tan bella!,
Que en tu seno me alcanzo.



(Antonio Capilla, LUMINOSA CRISÁLIDA, Pozuelo de Alarcón, 2013, leído en castellano y en portugués en la Feria del Libro de Aveiro, Portugal, DURANTE EL "20º ENCUENTRO POÉTICO LUSOESPAÑOL", 9-6-2013 )

lunes, 5 de agosto de 2013

¡QUÉ PENA, PENITA, PENA!


Este año lo anunciaron
Como un tigre enfurecido
Con las garras afiladas
Y mostrando los colmillos.

Este año lo encargaron
Como engendro mal parido
Con la cara deformada
Y miseria en sus bolsillos.

Han querido el 2013
Con horchata en los sentidos
Sin piedad para los pobres
Y colmado para el rico.

La crisis, la tapadera
Del que obtiene beneficio
Y se burla de los pobres
Que se comen los ladrillos.

Y, ¡ole!, los coches de lujo,
Y al pobre, con el martillo.
Y, ¡ole!, ¡la gran opulencia!,
Y al pobre, alambre de espino.

Qué pena que no reaccionen
Los que pasan de lo lindo;
Qué pena que no se enteren
Que hay niños que pasan frío.

Qué pena, penita, pena
No tener siendo martillos
El valor de golpear
Todo lo que está maldito.

Que el 2013 no tiene
Escasez de leche y trigo,
La miseria está en aquellos
Que acaparan sin sentido.

Caminemos, pues, el año
Con ansias de ser martillo,
Y aplastemos de una vez
Todo lo que está podrido.

(Antonio Capilla, variación de la trova con la que recibí el 2013)

viernes, 26 de julio de 2013

CALMA CHICHA


En esta tarde blanca de verano
No hay niños en las calles ni en las plazas,
Todo es quietud y calma...

Sitio residencial del extrarradio...
La gente se adormece,
La vida se remansa. 

En esta calma chicha del verano...
 Todo es quietud y sueño
Con ritmo acompasado.

Oh tenue palpitar que me arrebolas,
Oh leve suspirar,
Tú arriba estás dormida...

De nuevo es el silencio el que me envuelve
En esta blanca tarde de verano.
Y un estremecimiento...

Oh, suspiros del sueño,
Bendito sueño que en tus brazos tienes
El sueño que me escapa.



Antonio Capilla, poema revisado de Viento del Sur, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009