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Cuando sigue el genocidio, sin que la comunidad internacional lo detenga, la palabra se vuelve piedra contra el muro de la indiferencia:
PORQUE EL SILENCIO ES UNA HIERBA MALA.
Cuando el dolor es una llaga inmensa
que se extiende en la Tierra
sin que nadie lo impida,
yo tengo en mi memoria
al que ha sido olvidado
después de perder todo.
Y esta noche tan fría
soy un grillo que canta
y despierto conciencias.
Sí, que mi canto se expanda en el viento.
Si el fanático dedo
del sionismo asesino
ha pasado marcando
los hogares de Gaza
y cae fuego de acero
sin que nadie interponga
un escudo capaz
de salvar a los niños,
no, yo no puedo mirar a otro lado.
Y si llueven misiles
sin que salgan palomas
que interpongan sus alas
sobre el suelo de Gaza,
he de ser este grillo
cri, cri, cri… que ahora clama
contra un muro asesino.
Sí, que mi canto chirríe en el viento.
Que si el dolor es una zarza ardiente
que no se apaga nunca,
que la carne te enciende
y te quema los huesos,
mi palabra es el trueno
que yo pongo en tu boca
como un arma que derrota al silencio.
Sí, que tu canto chirríe en el viento.
Sonará infatigable
de este grillo el chirrido
en alarma constante,
y un clamor como broca
quebrará el muro aleve
que oprime hasta los sueños
del pueblo palestino.
Sí, que este canto chirríe en el viento.
Porque el silencio es una hierba mala
que se extiende sin tregua
sin control sin barrera,
has de ser este grillo
cri, cri, cri... que ahora canta
por un día luminoso.
No, tú no puedes quedarte en silencio.
Que el dolor que aún ahoga
al pueblo palestino
ha de ser el preludio
de una paz verdadera
en que no habrá verdugos
dibujando fronteras.
No, tú no puedes quedarte en silencio.
Porque gritan las madres
que mirando hacia el cielo
se angustian por el fuego
que se lleva a sus hijos
sin tener otra culpa
que vivir en su tierra,
sí, este canto chirría en el viento.
Y si vienen hermanos
con mujeres y niños
llamando a nuestra puerta,
me rompo la garganta
cri, cri, cri... que la Tierra
es la madre de todos.
No, yo no puedo quedarme en silencio.
Porque el silencio es un arma que mata,
compañero, te regalo este canto
que anuncia el clarecer del nuevo estado
del pueblo que se eleva
henchido de esperanza
con enérgico acento.
Sí, ¡que no quiero mirar a otro lado
ni quedarme en silencio,
que su grito es mi canto
y a mi canto me debo!
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016
La poesía participa de la musicalidad de los sonidos lingüísticos sabiamente combinados y de la significación de las palabras: no hay poesía sin comunicación. El creador escribe para ser leído. Aunque el mensaje poético es bello por definición, el artista no crea su obra para encerrarla bajo siete llaves. Esta es la grandeza, pero también la contingencia del poeta: la obra sin el destinatario es como un bebé al que se deja morir por inanición.
martes, 30 de octubre de 2018
jueves, 6 de septiembre de 2018
ALARIDO
ALARIDO
Alarido y guijarro
tu canto ya no es tuyo
tu canto está en la calle
tu canto está en el cielo y en el barro.
Tu canto es la soflama
de la tierra maldita
donde muere la luz
de una mujer valiente asesinada.
Tu canto es un guijarro
lanzado por la honda
cuando la bestia esconde
la magnitud del crimen perpetrado.
Tu canto es como un grito
en los brazos del viento
para que nadie ignore
el horror que precede al alarido.
Antonio Capilla Loma, en memoria de Macarena Valdés.
Alarido y guijarro
tu canto ya no es tuyo
tu canto está en la calle
tu canto está en el cielo y en el barro.
Tu canto es la soflama
de la tierra maldita
donde muere la luz
de una mujer valiente asesinada.
Tu canto es un guijarro
lanzado por la honda
cuando la bestia esconde
la magnitud del crimen perpetrado.
Tu canto es como un grito
en los brazos del viento
para que nadie ignore
el horror que precede al alarido.
Antonio Capilla Loma, en memoria de Macarena Valdés.
domingo, 19 de agosto de 2018
LUZ DE LUNA
Ayer fue el aniversario de su muerte, ¡viva Federico!
LUZ DE LUNA
La luna lo está mirando
con sus ojos de gitana.
La luna tiene en el pecho
sangre de voces aladas.
La luna, ¡ay! Federico,
cuando el pelotón te aguarda
besa tus lívidos labios
con labios de ardiente escarcha.
Y tú en la noche más triste
luz de luna en la mirada
a la luna le decías
hasta ponerla de grana:
“¡Ay!, luna de mis desvelos,
voz de muerte en mi garganta.
¡Ay luna, luna, mi luna!
¡Ay mi luna enamorada!”
Antonio Capilla Loma, Maceda, 19 de agosto de 2018.
LUZ DE LUNA
La luna lo está mirando
con sus ojos de gitana.
La luna tiene en el pecho
sangre de voces aladas.
La luna, ¡ay! Federico,
cuando el pelotón te aguarda
besa tus lívidos labios
con labios de ardiente escarcha.
Y tú en la noche más triste
luz de luna en la mirada
a la luna le decías
hasta ponerla de grana:
“¡Ay!, luna de mis desvelos,
voz de muerte en mi garganta.
¡Ay luna, luna, mi luna!
¡Ay mi luna enamorada!”
Antonio Capilla Loma, Maceda, 19 de agosto de 2018.
viernes, 17 de agosto de 2018
El 15 de agosto
Queridos míos, hoy es fiesta en España, hoy es fiesta en Cantillana, hoy es fiesta en mi pueblo. Y hoy es fiesta porque el mito forma parte de la cultura ancestral de nuestra gente. El mito que nos acompaña para bien y para mal. Porque, aunque hace tiempo que dejé de creer en todos los cuentos, sé que los mitos se asientan sobre la inocencia de las masas, pero también que son alimentados por los que de ellas se aprovechan. En cualquier caso, os digo que hoy es fiesta en mi pueblo. Así que, desde mi conocimiento de la naturaleza del mito, quiero unirme a la fiesta con este poema de "Viento del Sur" y mandar un abrazo grande a toda la gente de bien que, desde la creencia o desde el escepticismo, celebran la fiesta con sana alegría.
CERCA DE SIERRA MORENA.
Cerca de Sierra Morena
Mi pueblo es blanco y alegre
Como ha de ser de mi tierra
Todo pueblo que se precie.
En el centro hay una plaza.
Y en la plaza, las farolas
Alumbran las noches todas
Al caminante que pasa.
Tiene una iglesia mi pueblo
Hecha de miel y canela
Donde una Virgen de ensueño
Asunta al cielo se eleva.
Y una cárcel que aún recuerdo.
Camino abajo... la escuela.
Escuela cárcel, silencio,
Donde los chiquillos tiemblan.
Por mi pueblo pasa un río
Que de mi tierra es bandera
Y otro pequeño y chiquito
Que en mi corazón alienta.
Y junto al río... sus riberas.
Soñados senderos verdes
Donde mi infancia se pierde
Entre los juncos y gredas.
En mi pueblo ves las casas
Enjalbegadas por fuera;
Enormes copos del alba
Donde la nieve no nieva.
Y en sus calles las mujeres
De hamacas en las aceras
Huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.
Recuerdos de aquel chiquillo
Que en su lejanía tan larga
A su dulce tierra han ido
Por los albores del alba.
Oh, tierno cantar que subes
De sus tierras, de sus aguas
Y enamorado te hundes
En su alma enamorada.
Profundo canto que embruja
De sus gentes, de sus casas,
Y para siempre se anuda
A mi Andalucía del alma.
El mundo en fin de aquel niño
Que, por recordar su infancia,
En su entraña ha renacido
Con anhelos y esperanzas.
Antonio Capilla Loma, en VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro.
CERCA DE SIERRA MORENA.
Cerca de Sierra Morena
Mi pueblo es blanco y alegre
Como ha de ser de mi tierra
Todo pueblo que se precie.
En el centro hay una plaza.
Y en la plaza, las farolas
Alumbran las noches todas
Al caminante que pasa.
Tiene una iglesia mi pueblo
Hecha de miel y canela
Donde una Virgen de ensueño
Asunta al cielo se eleva.
Y una cárcel que aún recuerdo.
Camino abajo... la escuela.
Escuela cárcel, silencio,
Donde los chiquillos tiemblan.
Por mi pueblo pasa un río
Que de mi tierra es bandera
Y otro pequeño y chiquito
Que en mi corazón alienta.
Y junto al río... sus riberas.
Soñados senderos verdes
Donde mi infancia se pierde
Entre los juncos y gredas.
En mi pueblo ves las casas
Enjalbegadas por fuera;
Enormes copos del alba
Donde la nieve no nieva.
Y en sus calles las mujeres
De hamacas en las aceras
Huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.
Recuerdos de aquel chiquillo
Que en su lejanía tan larga
A su dulce tierra han ido
Por los albores del alba.
Oh, tierno cantar que subes
De sus tierras, de sus aguas
Y enamorado te hundes
En su alma enamorada.
Profundo canto que embruja
De sus gentes, de sus casas,
Y para siempre se anuda
A mi Andalucía del alma.
El mundo en fin de aquel niño
Que, por recordar su infancia,
En su entraña ha renacido
Con anhelos y esperanzas.
Antonio Capilla Loma, en VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro.
martes, 14 de agosto de 2018
EL PÁLPITO DEL PENSAMIENTO INSOMNE
Esta es la fe que abrazo sin contradecir mi libre raciocinio: EL AMOR, principio y fin de todo aquello en lo que creo.
EL PÁLPITO DEL PENSAMIENTO INSOMNE
Ansiedad de las horas que parecen
ciclópeas cuando el tren sigue en marcha
hacia un destino incierto
cuyo andén reconoces
sumido en el misterio
de una ciudad sin nombre.
Mientras, ¿quién puede detener el pálpito
del pensamiento insomne?
Te gustaría poder nombrar las calles
de esa ciudad a la que el tren te arrastra.
Y sin embargo sabes
que como la ciudad
los nombres de las calles
también son innombrables.
¡Ay, si pudieras detener el pálpito
del pensamiento insomne!
¿Quién anda por las calles?
Autómatas sin rostros,
sombras que deambulan sin nombrarte
en la ciudad de la ansiedad del tiempo
de un tren que marcha hacia un destino
tan cierto como incierto…
Y tú sigues sin poder detener
el pálpito del pensamiento insomne.
Insomnio que te atrapa… Y sobreviene
la ansiedad en la noche
por un destino incierto
de una ciudad sin nombre
de calles irreales
y sombras que deambulan sin nombrarte.
Antonio Capilla Loma, en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro.
EL PÁLPITO DEL PENSAMIENTO INSOMNE
Ansiedad de las horas que parecen
ciclópeas cuando el tren sigue en marcha
hacia un destino incierto
cuyo andén reconoces
sumido en el misterio
de una ciudad sin nombre.
Mientras, ¿quién puede detener el pálpito
del pensamiento insomne?
Te gustaría poder nombrar las calles
de esa ciudad a la que el tren te arrastra.
Y sin embargo sabes
que como la ciudad
los nombres de las calles
también son innombrables.
¡Ay, si pudieras detener el pálpito
del pensamiento insomne!
¿Quién anda por las calles?
Autómatas sin rostros,
sombras que deambulan sin nombrarte
en la ciudad de la ansiedad del tiempo
de un tren que marcha hacia un destino
tan cierto como incierto…
Y tú sigues sin poder detener
el pálpito del pensamiento insomne.
Insomnio que te atrapa… Y sobreviene
la ansiedad en la noche
por un destino incierto
de una ciudad sin nombre
de calles irreales
y sombras que deambulan sin nombrarte.
Antonio Capilla Loma, en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro.
viernes, 10 de agosto de 2018
INFINITUD
Un poema de EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO.
A volar, a volar, a volar...
INFINITUD
Torrente de agua es
el goce que por ti en mí espejea;
delirio de pasión,
caballo desbocado en la pradera
libre de toda traba.
Sublime frenesí
que en su verdad a un tiempo luce y ciega.
El ritmo se detiene,
los dos somos en uno infinitud,
destello que aniquila.
Lo eterno es para mí
de tu seno la vida.
Renuncia de mi ser,
¡oh, éxtasis de amante!,
¡oh, goce del amor!, ¡oh, dulce entrega!
Antonio Capilla Loma, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro.
A volar, a volar, a volar...
INFINITUD
Torrente de agua es
el goce que por ti en mí espejea;
delirio de pasión,
caballo desbocado en la pradera
libre de toda traba.
Sublime frenesí
que en su verdad a un tiempo luce y ciega.
El ritmo se detiene,
los dos somos en uno infinitud,
destello que aniquila.
Lo eterno es para mí
de tu seno la vida.
Renuncia de mi ser,
¡oh, éxtasis de amante!,
¡oh, goce del amor!, ¡oh, dulce entrega!
Antonio Capilla Loma, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro.
martes, 24 de julio de 2018
ĹÚA
COPITO DE ALGODÓN
Quince días rebullendo en mis brazos,
desvalida criatura.
Eras, Lúa, copito de algodón
con dos luceros negros
mirándome asustados.
Mis hijos te quisieron al momento
porque así es el amor:
se quiere o no se quiere…
Y así el hombre cuando ama al desvalido
y así la loba que amamanta a un niño.
Ahora pesas cuarenta y cinco kilos
y eres fuerte, tan fuerte como un toro,
y zalamera como una chiquilla…
Te queremos ya siempre con nosotros,
Lúa, y tú nos quieres, ¿verdad que sí?
Antonio Capilla Loma, LÚA - 2ª EDICIÓN AMPLIADA, Editorial Lastura.
Quince días rebullendo en mis brazos,
desvalida criatura.
Eras, Lúa, copito de algodón
con dos luceros negros
mirándome asustados.
Mis hijos te quisieron al momento
porque así es el amor:
se quiere o no se quiere…
Y así el hombre cuando ama al desvalido
y así la loba que amamanta a un niño.
Ahora pesas cuarenta y cinco kilos
y eres fuerte, tan fuerte como un toro,
y zalamera como una chiquilla…
Te queremos ya siempre con nosotros,
Lúa, y tú nos quieres, ¿verdad que sí?
Antonio Capilla Loma, LÚA - 2ª EDICIÓN AMPLIADA, Editorial Lastura.
miércoles, 18 de julio de 2018
El son de las estrellas
EL SON DE LAS ESTRELLAS
Tal vez hayas soñado
Que el son de las estrellas
Te hace palpitar,
Te lleva con su ritmo,
Te hunde en sus raíces.
Y afincando el confín del universo,
Minúsculo horizonte,
Tú sientes sus latidos
Y sientes que te habla
Con son acompasado.
Tu oído se amplifica y se confunde,
Escucha el canto atento,
Escucha su canción
Sincera, desgarrada...
Y el canto va tejiendo corazones
Queriéndose hacer carne
Por abrazar tu cuerpo,
Tu cuerpo más humano.
Palpitando de amor este planeta,
Los muros se harán pan,
El huracán la brisa,
La humanidad tu canto.
Hombre y mujer en igualdad comparten
Aquello que es de todos:
El aire, el sol, la tierra,
Sus frutos tan preciados.
Y el canto, quebrantando las fronteras,
Nos une a un mismo son,
Nos crece y nos sustenta
Como la savia al árbol.
Quizás el hálito de las estrellas
Eleve pronto o tarde
La estatura del ser
A la altitud del cielo.
Y el pálpito del cosmos será al fin
El hálito divino
Del universo pleno
Afincando en nosotros.
Antonio Capilla Loma, en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro, Madrid
Tal vez hayas soñado
Que el son de las estrellas
Te hace palpitar,
Te lleva con su ritmo,
Te hunde en sus raíces.
Y afincando el confín del universo,
Minúsculo horizonte,
Tú sientes sus latidos
Y sientes que te habla
Con son acompasado.
Tu oído se amplifica y se confunde,
Escucha el canto atento,
Escucha su canción
Sincera, desgarrada...
Y el canto va tejiendo corazones
Queriéndose hacer carne
Por abrazar tu cuerpo,
Tu cuerpo más humano.
Palpitando de amor este planeta,
Los muros se harán pan,
El huracán la brisa,
La humanidad tu canto.
Hombre y mujer en igualdad comparten
Aquello que es de todos:
El aire, el sol, la tierra,
Sus frutos tan preciados.
Y el canto, quebrantando las fronteras,
Nos une a un mismo son,
Nos crece y nos sustenta
Como la savia al árbol.
Quizás el hálito de las estrellas
Eleve pronto o tarde
La estatura del ser
A la altitud del cielo.
Y el pálpito del cosmos será al fin
El hálito divino
Del universo pleno
Afincando en nosotros.
Antonio Capilla Loma, en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro, Madrid
domingo, 24 de junio de 2018
En el XXXVI Velorio poético de Almería
Para ver el vídeo hay que pinchar en el siguiente enlace:
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2201768603185255&id=100000564099963
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2201768603185255&id=100000564099963
martes, 12 de junio de 2018
LA SOMBRA DE CAÍN
Estoy seguro de que la mayor parte de la ciudadanía italiana, en estos momentos, se avergüenza de su gobierno por su negativa a prestar socorro a quienes, huyendo del horror, esperan ser acogidos como seres humanos por sus semejantes y que, sin embargo, son rechazados como si fueran perros rabiosos.
Por idénticas razones también estoy seguro de que la mayor parte de la ciudadanía española, en estos momentos, se siente orgullosa de sus autoridades gubernamentales.
Y, en estos precisos momentos, estoy convencido de que la mayor parte de la ciudadanía europea se mira en el espejo de España por imperativo ético. Así, pues, hoy me siento orgulloso de ser español porque soy humano, tan solamente humano.
LA SOMBRA DE CAÍN
Puedes tú indiferente
vivir en la caverna
y sumido en las sombras
creer en las quimeras.
Puedes tú no mirar
en campos de miseria
los ojos que el espanto
a la esperanza ciega.
Tú puedes soterrar
salpicado de arena
el cadáver de un ángel
que ensombrece la tierra.
Y si quieres tú puedes
levantar mil barreras
aislarte siempre más
esquivar la marea.
Con la gente que acude
y llama a nuestras puertas
a canto y cal cerradas
tú puedes ser de piedra.
Mudo y sordo apartar
tormentas y galernas
la arena del desierto
el mar de la tragedia.
Porque tú solo puedes
si así tú lo deseas
ser sombra de Caín
y de su crimen huella.
Pero Abel en los guetos
golpea tu conciencia
que no puede ocultar
la sangre de la afrenta.
No hay mar que trague el crimen
ni el clamor que se eleva
por más que pongas muros
y en tus oídos cera.
Sin embargo tú puedes
si así tú lo deseas
levantarte del barro
salir de la caverna…
Y afrontando la vida
ser luz en las tinieblas
de esta noche tan larga
de enorme indiferencia.
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA.
Por idénticas razones también estoy seguro de que la mayor parte de la ciudadanía española, en estos momentos, se siente orgullosa de sus autoridades gubernamentales.
Y, en estos precisos momentos, estoy convencido de que la mayor parte de la ciudadanía europea se mira en el espejo de España por imperativo ético. Así, pues, hoy me siento orgulloso de ser español porque soy humano, tan solamente humano.
LA SOMBRA DE CAÍN
Puedes tú indiferente
vivir en la caverna
y sumido en las sombras
creer en las quimeras.
Puedes tú no mirar
en campos de miseria
los ojos que el espanto
a la esperanza ciega.
Tú puedes soterrar
salpicado de arena
el cadáver de un ángel
que ensombrece la tierra.
Y si quieres tú puedes
levantar mil barreras
aislarte siempre más
esquivar la marea.
Con la gente que acude
y llama a nuestras puertas
a canto y cal cerradas
tú puedes ser de piedra.
Mudo y sordo apartar
tormentas y galernas
la arena del desierto
el mar de la tragedia.
Porque tú solo puedes
si así tú lo deseas
ser sombra de Caín
y de su crimen huella.
Pero Abel en los guetos
golpea tu conciencia
que no puede ocultar
la sangre de la afrenta.
No hay mar que trague el crimen
ni el clamor que se eleva
por más que pongas muros
y en tus oídos cera.
Sin embargo tú puedes
si así tú lo deseas
levantarte del barro
salir de la caverna…
Y afrontando la vida
ser luz en las tinieblas
de esta noche tan larga
de enorme indiferencia.
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA.
lunes, 4 de junio de 2018
Nos ha dejado Elvira Daudet que ha sido, y seguirá siendo en mi recuerdo, la gran dama sencilla y generosa del periodismo y la poesía que me honró con su amistad.
Porque no se prodigan las celebridades que sobresalen por su sencillez y generosidad, con inmensa gratitud y cariño quiero rememorar el día en que, estando muy delicada de salud, tuvo a bien desplazarse ella sola en tren desde su casa en Madrid hasta la Biblioteca Rosalía de Castro de Pozuelo de Alarcón y acompañarme en la presentación de LÚA. Si antes ya la tenía humanamente en gran aprecio, ese día creció mi cariño hacia su persona.
Y porque es cierto que Elvira sabía acoger en su casa a las personas a las que distinguía con su amistad, tuve también la suerte y el honor de visitarla con Raquel y su madre en varias ocasiones en las que gozamos de su grata conversación y en las que nos hemos leído poemas mutuamente.
Pero, no, Elvira no se ha ido porque nos queda su recuerdo pletórico de humanidad y su obra poética escrita en el papel y en nuestros corazones. Así que nuestro adiós quiere ser un
“hasta siempre, amiga”.
Descansa en paz.
Un poema de Elvira:
Porque no se prodigan las celebridades que sobresalen por su sencillez y generosidad, con inmensa gratitud y cariño quiero rememorar el día en que, estando muy delicada de salud, tuvo a bien desplazarse ella sola en tren desde su casa en Madrid hasta la Biblioteca Rosalía de Castro de Pozuelo de Alarcón y acompañarme en la presentación de LÚA. Si antes ya la tenía humanamente en gran aprecio, ese día creció mi cariño hacia su persona.
Y porque es cierto que Elvira sabía acoger en su casa a las personas a las que distinguía con su amistad, tuve también la suerte y el honor de visitarla con Raquel y su madre en varias ocasiones en las que gozamos de su grata conversación y en las que nos hemos leído poemas mutuamente.
Pero, no, Elvira no se ha ido porque nos queda su recuerdo pletórico de humanidad y su obra poética escrita en el papel y en nuestros corazones. Así que nuestro adiós quiere ser un
“hasta siempre, amiga”.
Descansa en paz.
Un poema de Elvira:
Me estoy quedando a solas con la muerte,
que recorre la casa mientras finjo que duermo.
A veces me contempla dulcemente,
como una madre al borde de mi cama,
y para no arrojarme de bruces en sus brazos
invento que alguien me necesita urgentemente.
Unas veces soy pan para el hambriento;
otras, sonrisa y algodón
para limpiar el pus de las heridas,
o simplemente un cuento
para dormir a un niño de la calle.
Y después soy un sueño, el vino y la guitarra,
para espantar el miedo del parado;
soy los ojos, la luz para los ciegos,
la esperanza para el desesperado,
una estrella en la noche más oscura
o nieve pura en medio del desierto.
Así engaño a la muerte y sigo viva.
(Del libro "Terrenal y marina")
que recorre la casa mientras finjo que duermo.
A veces me contempla dulcemente,
como una madre al borde de mi cama,
y para no arrojarme de bruces en sus brazos
invento que alguien me necesita urgentemente.
Unas veces soy pan para el hambriento;
otras, sonrisa y algodón
para limpiar el pus de las heridas,
o simplemente un cuento
para dormir a un niño de la calle.
Y después soy un sueño, el vino y la guitarra,
para espantar el miedo del parado;
soy los ojos, la luz para los ciegos,
la esperanza para el desesperado,
una estrella en la noche más oscura
o nieve pura en medio del desierto.
Así engaño a la muerte y sigo viva.
(Del libro "Terrenal y marina")
domingo, 20 de mayo de 2018
LÚA
El pasado jueves, día 16, invitado por Rosa Rodríguez Núñez, Raquel y yo estuvimos en el CEIP Miguel Delibes de Alcorcón comentando y leyendo poemas de LÚA a los niños y niñas de tercero de primaria. Debo decir que no sólo mostraron su interés y receptividad sino que también participaron alegre y activamente en la lectura de los poemas, por lo que también nosotros pasamos un rato muy agradable.
Así que desde aquí quiero expresar mi reconocimiento y afecto a Rosa, al equipo directivo del centro, que me recibió con exquisita amabilidad, a las maestras que tuve ocasión de saludar; y, naturalmente, todo mi cariño y simpatía para los niños y niñas que gozaron de las peripecias de esta perrita llamada LÚA.
A continuación, comparto con todos vosotros, amigos y amigas, un poema del libro. Abrazos fraternos.
JACK SPARROW PARECE
¡Lúa, cuántos colores en el campo
chispean por doquier
cuántos colores, Lúa!,
el lila de los cardos
el albo y gualdo de las margaritas
el rojo sangre de las amapolas
el verde variopinto de la yerba
salpicado de tímidas violetas...
Por el fondo del valle
arropado entre juncos
como sutil serpiente marcha un río.
Y a la orilla del río en sus roquedos
un sinfín de reptiles
por doquier zigzaguean
dando gracias al sol.
Un son de mariposas
que entre arbustos pululan
pone fin a este cuadro que estoy viendo.
Aunque fin no lo tiene
porque entre ellas hay una
que traviesa se posa
de Lúa en el hocico.
Y ¡hete aquí! que un respingo
y una danza ritual
comienza entre las dos.
¿Podéis imaginar la mariposa?
Jack Sparrow parece
porque siempre se escapa
de las zarpas traviesas,
aunque Lúa prosigue
en su empeño y no ceja.
Yo lo observo y me digo:
“¡Qué bonita eres, Lúa,
La inocencia más pura
en Natura se encuentra!”
Y en el cielo más alto,
que en su magnificencia
se refleja en el río,
el astro Sol nos mira indiferente...
y sigue su camino.
Antonio Capilla Loma, LÚA, 2ª edición ampliada, Editorial Lastura, Madrid 2016
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=974704232703895&id=529607580546898
Así que desde aquí quiero expresar mi reconocimiento y afecto a Rosa, al equipo directivo del centro, que me recibió con exquisita amabilidad, a las maestras que tuve ocasión de saludar; y, naturalmente, todo mi cariño y simpatía para los niños y niñas que gozaron de las peripecias de esta perrita llamada LÚA.
A continuación, comparto con todos vosotros, amigos y amigas, un poema del libro. Abrazos fraternos.
JACK SPARROW PARECE
¡Lúa, cuántos colores en el campo
chispean por doquier
cuántos colores, Lúa!,
el lila de los cardos
el albo y gualdo de las margaritas
el rojo sangre de las amapolas
el verde variopinto de la yerba
salpicado de tímidas violetas...
Por el fondo del valle
arropado entre juncos
como sutil serpiente marcha un río.
Y a la orilla del río en sus roquedos
un sinfín de reptiles
por doquier zigzaguean
dando gracias al sol.
Un son de mariposas
que entre arbustos pululan
pone fin a este cuadro que estoy viendo.
Aunque fin no lo tiene
porque entre ellas hay una
que traviesa se posa
de Lúa en el hocico.
Y ¡hete aquí! que un respingo
y una danza ritual
comienza entre las dos.
¿Podéis imaginar la mariposa?
Jack Sparrow parece
porque siempre se escapa
de las zarpas traviesas,
aunque Lúa prosigue
en su empeño y no ceja.
Yo lo observo y me digo:
“¡Qué bonita eres, Lúa,
La inocencia más pura
en Natura se encuentra!”
Y en el cielo más alto,
que en su magnificencia
se refleja en el río,
el astro Sol nos mira indiferente...
y sigue su camino.
Antonio Capilla Loma, LÚA, 2ª edición ampliada, Editorial Lastura, Madrid 2016
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=974704232703895&id=529607580546898
lunes, 23 de abril de 2018
EN PRO DE LA IGUALDAD
Nos dice Galeano que la utopía es como la línea del horizonte: damos tres pasos adelante con el noble afán de alcanzarla y ella avanza tres pasos también; cuanto más empeño ponemos en llegar a ella, más parece alejarse de nosotros. Entonces, para qué sirve la utopía, le preguntan a Galeano. Y éste reaponde: Para seguir avanzando.
Sí, amigos y amigas, siempre avanzando hacia el ideal soñado es la mejor manera de sentirnos vivos y partícipes de nuestra naturaleza humana en el plano más elevado de ella.
Así, pues, le canto a la utopía en este poema que nació antes de que nos involucraran nada más y nada menos que en la guerra de Irak, a pesar de nuestro rechazo expresado en multitudinarias manifestaciones. Y ya sabemos que de una tropelía nacen otras.
EN PRO DE LA IGUALDAD
En pro de la igualdad
tu mano con la mía
en la mirada el cielo
en el pecho una herida.
Vente conmigo, hermano,
la senda tiene espinas
quitemos los abrojos
lleguemos a la cita.
En pro de la igualdad
la flor es más bonita
el hombre se hace hombre
el viento se hace brisa.
Se rompen las cadenas
la patria se hace chica
no hay rueda que más ruede
como la Historia misma.
¡Y al alimón
para el que tenga pena
que no la tengo yo!
En pro de la igualdad
la lucha es alegría
el mar es una balsa
el tiempo es una chispa.
Hermano, si me buscas
comienza tu partida
no vivas en la noche
se ve mejor de día.
En pro de la igualdad
la Tierra es una mina
para el trabajador,
tu y yo en la misma orilla...
Y el corazón al viento
que allá en la lejanía
lozana está esperando
del hombre la utopía.
¡Y al alimón
para el que aquí se quede
que no me quedo yo!
Toma una caracola
con las brisas marinas
con el sol del verano
y el agua cristalina.
Dame a cambio los frutos
de la huerta que habitas
la escarcha que la viste
y el cielo en las pupilas.
La inocencia en tu carne
el mundo en mi retina
codo a codo en un plano
que la flor se marchita.
Y ahora ven, compañero,
a ser libre, camina
con un canto en los labios:
Igualdad tuya y mía.
¡Y al alimón
para el que tenga pena
que no la tengo yo!
Antonio Capilla, en Y EL CORAZÓN AL VIENTO, Pozuelo de Alarcón, 1991
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2127053947323388&id=100000564099963
Sí, amigos y amigas, siempre avanzando hacia el ideal soñado es la mejor manera de sentirnos vivos y partícipes de nuestra naturaleza humana en el plano más elevado de ella.
Así, pues, le canto a la utopía en este poema que nació antes de que nos involucraran nada más y nada menos que en la guerra de Irak, a pesar de nuestro rechazo expresado en multitudinarias manifestaciones. Y ya sabemos que de una tropelía nacen otras.
EN PRO DE LA IGUALDAD
En pro de la igualdad
tu mano con la mía
en la mirada el cielo
en el pecho una herida.
Vente conmigo, hermano,
la senda tiene espinas
quitemos los abrojos
lleguemos a la cita.
En pro de la igualdad
la flor es más bonita
el hombre se hace hombre
el viento se hace brisa.
Se rompen las cadenas
la patria se hace chica
no hay rueda que más ruede
como la Historia misma.
¡Y al alimón
para el que tenga pena
que no la tengo yo!
En pro de la igualdad
la lucha es alegría
el mar es una balsa
el tiempo es una chispa.
Hermano, si me buscas
comienza tu partida
no vivas en la noche
se ve mejor de día.
En pro de la igualdad
la Tierra es una mina
para el trabajador,
tu y yo en la misma orilla...
Y el corazón al viento
que allá en la lejanía
lozana está esperando
del hombre la utopía.
¡Y al alimón
para el que aquí se quede
que no me quedo yo!
Toma una caracola
con las brisas marinas
con el sol del verano
y el agua cristalina.
Dame a cambio los frutos
de la huerta que habitas
la escarcha que la viste
y el cielo en las pupilas.
La inocencia en tu carne
el mundo en mi retina
codo a codo en un plano
que la flor se marchita.
Y ahora ven, compañero,
a ser libre, camina
con un canto en los labios:
Igualdad tuya y mía.
¡Y al alimón
para el que tenga pena
que no la tengo yo!
Antonio Capilla, en Y EL CORAZÓN AL VIENTO, Pozuelo de Alarcón, 1991
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2127053947323388&id=100000564099963
viernes, 20 de abril de 2018
Ya han pasado cinco años de este reportaje que en su día no pude ver y que he encontrado ahora por casualidad. Hay un momento en que el periodista me llama Antonio "Cabello", pero no es ningún seudónimo que yo utilice, se trata simplemente de una confusión.
PARA VERLO PUEDES PINCHAR EN EL ENLACE QUE HAY AL FINAL:
http://www.canalnorte.org/videos/2488/antonio-capilla-presento-su-nuevo-poemario-en-el-centro-actua-de-sanse
Antonio Capilla presentó su nuevo poemario en el Centro Actúa de Sanse
1411 reproducciones
José A. MARTÍNEZ / San Sebastián de los Reyes, Madrid / 2.12.13
http://www.canalnorte.org/iphone/video.php?video2=131202_antoniocapilla.mp4
http://www.canalnorte.org/videos/2488/antonio-capilla-presento-su-nuevo-poemario-en-el-centro-actua-de-sanse
PARA VERLO PUEDES PINCHAR EN EL ENLACE QUE HAY AL FINAL:
http://www.canalnorte.org/videos/2488/antonio-capilla-presento-su-nuevo-poemario-en-el-centro-actua-de-sanse
Antonio Capilla presentó su nuevo poemario en el Centro Actúa de Sanse
1411 reproducciones
José A. MARTÍNEZ / San Sebastián de los Reyes, Madrid / 2.12.13
http://www.canalnorte.org/iphone/video.php?video2=131202_antoniocapilla.mp4
http://www.canalnorte.org/videos/2488/antonio-capilla-presento-su-nuevo-poemario-en-el-centro-actua-de-sanse
viernes, 23 de marzo de 2018
“Piedra de la honda”. El poeta ante la palabra. RESEÑA CRÍTICA DE ALENA COLLAR
Amigas y amigos, mi último libro, PIEDRA DE LA HONDA, ha merecido la crítica que podéis leer en LA BITÁCORA DE ALENA COLLAR
https://alenacollar.wordpress.com/…/antonio-capilla-loma-p…/
Todos sabemos del rigor en el análisis literario y de la independencia insobornable de esta escritora por lo que me congratulo de que le haya dedicado parte de su tiempo y le doy las gracias por ello.
https://alenacollar.wordpress.com/2018/03/22/antonio-capilla-loma-piedra-de-la-honda-el-poeta-ante-la-palabra/
Antonio Capilla Loma en Piedra de la honda, ediciones Vitruvio, 2016, nos presenta un poemario de 47 poemas, si no he contado mal, que tiene, a mi modo de ver, ritmo, armonía, musicalidad y sentimiento lírico en el contenido. Y por eso es un poemario. Porque trasciende de lo coyuntural expresivo –aunque algunos poemas sean coyunturales pero no el conjunto- y porque se adecua a las normas de la Poesía; esas que habitualmente se desconocen por quienes se llaman a sí mismos “poetas”.El poemario, marca una pauta genérica de ritmo heptasílabo y endecasílabo y hexasílabo –los menos-. Alterna el ritmo interno sin rima y la asonancia. Juega con recursos expresivos propios de la poesía, la alusión, la metáfora, la metonimia, la aliteración, y la anáfora, demostrando un uso del lenguaje admirable. Y con ello su lenguaje es directo, sencillo, claro, y absolutamente llano.Los temas del poemario podrían situarse en tres focos a mi modo de ver: el primero la situación del poeta ante su mundo interior, en los que desarrolla un lirismo más elegiaco-, por ejemplo en por no abrazarnos, o en dejad vivir en paz a las palomas, en los que predomina la sensación de serenidad, de calma, de deseo de sencillez. El segundo la situación del poeta ante los demás; poemas en los que asistimos a un enfrentamiento silencioso de incomprensión o de alienación delante de seres ajenos o indiferentes al dolor- por ejemplo en El canto del gallo-, y en tercer lugar poemas que podríamos llamar de enfrentamiento o combate, en los que el autor muestra su propio desamparo y alza su voz casi en tono de elegía poniéndose al lado de los humillados y ofendidos: por ejemplo los poemas sobre Gaza, los poemas sobre la situación de marginación de las mujeres, los poemas sobre refugiados… de estos a destacar Lanzado por la honda de David, y La voz y la palabra.Quizá en algunos poemas- los menos- hay una cierta condescendencia del poeta hacia la facilidad expresiva, que recuerda a veces a la canción popular; subjetivamente a mí estos me han llegado menos, y a la vez no desdicen del conjunto.Y el conjunto es un excelente
Poemario que yo recomiendo.
sábado, 24 de febrero de 2018
El próximo martes, 27 de febrero a las 19 horas, os esperamos en el Auditorio de Casa Árabe de Madrid.
Presentaremos la antología de poesía actual: SALAM, editoriales Juglar y Lastura.
En el acto, leerán poetas antologados que serán llamados en este orden:
Antonio Capilla Loma
Verónica Aranda
Maisoun Shukair
Muhsin Al-Ramli
Marisol Huerta Niembro
Estrella Cuadrado Morgado
Ángeles Fernangómez
Silvia Cuevas-Morales
Abdul Haddi Sadoum
Chelo de la Torre
Isabel Miguel
Bahira Abdulatif
Ángel Angel Guinda
Ana Montojo
y
Mahmud Sobh
http://www.casaarabe.es/eventos-arabes/show/salam-antologia-de-poesia-hispanoarabe-actual
Presentaremos la antología de poesía actual: SALAM, editoriales Juglar y Lastura.
En el acto, leerán poetas antologados que serán llamados en este orden:
Antonio Capilla Loma
Verónica Aranda
Maisoun Shukair
Muhsin Al-Ramli
Marisol Huerta Niembro
Estrella Cuadrado Morgado
Ángeles Fernangómez
Silvia Cuevas-Morales
Abdul Haddi Sadoum
Chelo de la Torre
Isabel Miguel
Bahira Abdulatif
Ángel Angel Guinda
Ana Montojo
y
Mahmud Sobh
http://www.casaarabe.es/eventos-arabes/show/salam-antologia-de-poesia-hispanoarabe-actual
domingo, 18 de febrero de 2018
REGRESA LA PALABRA
Por un tiempo rehén
en las arcas sagradas
de hechiceros y druidas
regresa la palabra.
Ave libre en el viento
desnudamente clara
se abre paso en picado
al centro de la diana.
De la razón sustento
del sentir emisaria
en la voz del poeta
regresa la palabra.
No se oculta detrás
de armaduras ni máscaras,
descarnada regresa
henchida de esperanza.
Ni importan los guijarros
ni tampoco las zarzas
siempre habrá buena tierra
que sepa cobijarla.
En PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid 2016
en las arcas sagradas
de hechiceros y druidas
regresa la palabra.
Ave libre en el viento
desnudamente clara
se abre paso en picado
al centro de la diana.
De la razón sustento
del sentir emisaria
en la voz del poeta
regresa la palabra.
No se oculta detrás
de armaduras ni máscaras,
descarnada regresa
henchida de esperanza.
Ni importan los guijarros
ni tampoco las zarzas
siempre habrá buena tierra
que sepa cobijarla.
En PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid 2016
martes, 6 de febrero de 2018
HAY QUE SOÑAR LA VIDA
Este temporal de nieve retrotrae a un niño sevillano a su infancia cuando llega emigrado a Madrid.
En diciembre del 62, aún no conocía la nieve porque en su pueblo natal nieva cada 50 años, así que para él fue un espectáculo y una auténtica delicia la gran nevada que intermitentemente durante tres días cayó en la capital del "impero" en donde a pesar de los pesares se pone el sol cada día.
Así, pues, comparto con vosotros, amigos y amigas, un poema de EL FUEGO EN LA PALABRA en que la nieve, como en estos días, es motivo del canto:
HAY QUE SOÑAR LA VIDA...
PARA VIVIR EL SUEÑO.
Me lo has contado en noches
de vino y gloria, viejo.
Y siempre he percibido en tu recuerdo
la nostalgia de lo ido sin retorno,
el alegre dolor
cuando te echas un trago,
esa sangre de historia
bebida de tus labios.
A pesar de esta nieve
que ya puebla mi barba,
musitabas sin prisa
enlazando en la mía tu mirada,
conservo en el cuaderno
de mi existencia larga
la imperturbable imagen
de aquel niño emigrado
y venido del sur.
Yo tengo entre mis notas
la imagen de la casa
de mi primera infancia
ubicada en mi pueblo
que es un pueblo andaluz.
Epifanía en las páginas
de una infancia truncada...
Después viene la noche
pintada por mi madre,
noche cruda de enero
y sin embargo amable
noche de fantasía.
Porque yo vine al mundo
cuando el aire enfriaba
de mi casa los muros.
Y tocando los nimbos
con sus manos de brujo
convirtió sus gotitas
en los copos más puros
de la nieve más fina.
Y esa noche embrujada,
Cantillana querida,
el invierno extendió
en tus plazas y calles
y en tus montes y campos
tanta nieve del cielo
como nunca pensaste.
Y tus gentes gozaron
con la nieve de ensueño
de un invierno de encanto,
de un invierno de cuento,
Hoy, que es noche de enero,
me parece estar viendo
de madera la cuna
tiritando de frío.
Y en aquel dormitorio
pesadillas nocturnas
con fantasmas y monstruos.
en el sueño de un niño.
Y una madre de azúcar
musitando palabras
y oraciones balsámicas
al chiquillo en la cuna.
Luego en mi juventud,
como antaño los druidas
con sus manos divinas
y sus ojos de luz,
he sabido alcanzar
el poder colosal
de conformar mis sueños...
Y en mis luchas y afanes
contra los hechiceros
he sabido ahuyentar
esos sueños maléficos
que mis noches poblaron.
Así que, amigo, ya nadie podrá
arrebatarme este ungüento feliz
que me alivia la herida
de la humana existencia.
Yo te vi tan contento
con tu mágico hallazgo
que grabé en mi memoria
las palabras salvíficas
que me llegan de nuevo
y que pongo en tus labios:
“Hay que vivir el sueño
para soñar la vida
y la vida soñar
para vivir el sueño.”
Luego al fin proseguías,
tu mirada en la mía:
¡Cuántas bellas imágenes
ilustran mi cuaderno!...
Al llegar a Madrid aún recuerdo
su grandioso paisaje
de ladrillo y asfalto,
esa faja de nieve
que mi mente dibuja
con un blanco de luna
en armiños de ensueño,
aquel niño aterido
con abrigo de enero
y zapatos de frío...
Imaginaos en fin
el suelo de Madrid
cubierto de esa nieve
que yo no conocía
como harina muy fina
de trigo candeal
y la ciudad la artesa
para amasar el pan
bregado de la vida...
Porque esto fue quizás
metáfora y presagio
de lo que fue mi hallazgo
de lo que fue mi encuentro:
el sueño de un pan mágico
que yo creí soñar,
el pan de un sueño extraño
que se hizo realidad.
Porque yo sigo el rumbo
al menos de una idea
de la que tú también
puedes estar seguro,
puedes estar contento:
“Hay que vivir el sueño
para soñar la vida.
Y la vida soñar...
para vivir el sueño.”
Antonio Capilla Loma, en EL FUEGO EN LA PALABRA, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2012.
En diciembre del 62, aún no conocía la nieve porque en su pueblo natal nieva cada 50 años, así que para él fue un espectáculo y una auténtica delicia la gran nevada que intermitentemente durante tres días cayó en la capital del "impero" en donde a pesar de los pesares se pone el sol cada día.
Así, pues, comparto con vosotros, amigos y amigas, un poema de EL FUEGO EN LA PALABRA en que la nieve, como en estos días, es motivo del canto:
HAY QUE SOÑAR LA VIDA...
PARA VIVIR EL SUEÑO.
Me lo has contado en noches
de vino y gloria, viejo.
Y siempre he percibido en tu recuerdo
la nostalgia de lo ido sin retorno,
el alegre dolor
cuando te echas un trago,
esa sangre de historia
bebida de tus labios.
A pesar de esta nieve
que ya puebla mi barba,
musitabas sin prisa
enlazando en la mía tu mirada,
conservo en el cuaderno
de mi existencia larga
la imperturbable imagen
de aquel niño emigrado
y venido del sur.
Yo tengo entre mis notas
la imagen de la casa
de mi primera infancia
ubicada en mi pueblo
que es un pueblo andaluz.
Epifanía en las páginas
de una infancia truncada...
Después viene la noche
pintada por mi madre,
noche cruda de enero
y sin embargo amable
noche de fantasía.
Porque yo vine al mundo
cuando el aire enfriaba
de mi casa los muros.
Y tocando los nimbos
con sus manos de brujo
convirtió sus gotitas
en los copos más puros
de la nieve más fina.
Y esa noche embrujada,
Cantillana querida,
el invierno extendió
en tus plazas y calles
y en tus montes y campos
tanta nieve del cielo
como nunca pensaste.
Y tus gentes gozaron
con la nieve de ensueño
de un invierno de encanto,
de un invierno de cuento,
Hoy, que es noche de enero,
me parece estar viendo
de madera la cuna
tiritando de frío.
Y en aquel dormitorio
pesadillas nocturnas
con fantasmas y monstruos.
en el sueño de un niño.
Y una madre de azúcar
musitando palabras
y oraciones balsámicas
al chiquillo en la cuna.
Luego en mi juventud,
como antaño los druidas
con sus manos divinas
y sus ojos de luz,
he sabido alcanzar
el poder colosal
de conformar mis sueños...
Y en mis luchas y afanes
contra los hechiceros
he sabido ahuyentar
esos sueños maléficos
que mis noches poblaron.
Así que, amigo, ya nadie podrá
arrebatarme este ungüento feliz
que me alivia la herida
de la humana existencia.
Yo te vi tan contento
con tu mágico hallazgo
que grabé en mi memoria
las palabras salvíficas
que me llegan de nuevo
y que pongo en tus labios:
“Hay que vivir el sueño
para soñar la vida
y la vida soñar
para vivir el sueño.”
Luego al fin proseguías,
tu mirada en la mía:
¡Cuántas bellas imágenes
ilustran mi cuaderno!...
Al llegar a Madrid aún recuerdo
su grandioso paisaje
de ladrillo y asfalto,
esa faja de nieve
que mi mente dibuja
con un blanco de luna
en armiños de ensueño,
aquel niño aterido
con abrigo de enero
y zapatos de frío...
Imaginaos en fin
el suelo de Madrid
cubierto de esa nieve
que yo no conocía
como harina muy fina
de trigo candeal
y la ciudad la artesa
para amasar el pan
bregado de la vida...
Porque esto fue quizás
metáfora y presagio
de lo que fue mi hallazgo
de lo que fue mi encuentro:
el sueño de un pan mágico
que yo creí soñar,
el pan de un sueño extraño
que se hizo realidad.
Porque yo sigo el rumbo
al menos de una idea
de la que tú también
puedes estar seguro,
puedes estar contento:
“Hay que vivir el sueño
para soñar la vida.
Y la vida soñar...
para vivir el sueño.”
Antonio Capilla Loma, en EL FUEGO EN LA PALABRA, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2012.
miércoles, 31 de enero de 2018
A MI PADRE
Caballero por tu porte y nobleza,
paladín de justicia e igualdad,
combatiente infatigable en la guerra,
decidido soldado de la paz.
A la muerte mostraste el pecho abierto,
con valor empuñaste tu fusil,
por amor a los tuyos y a tu pueblo
sin dudar fuiste al frente a combatir.
Alentaba tu arrojo al compañero,
sin desmayo peleabas por un fin:
conseguir con los hombres que lo fueron
las cadenas de la vida destruir.
Quien te vio, miliciano del amor,
y midió junto al tuyo su fusil
contempló con orgullo a un español
que se dio como tal al combatir.
Sufrió España un puñal y mil heridas
y acabó la contienda amargamente,
mas la fuerza de tu lucha no declina
que tu afán en el nuestro se mantiene.
paladín de justicia e igualdad,
combatiente infatigable en la guerra,
decidido soldado de la paz.
A la muerte mostraste el pecho abierto,
con valor empuñaste tu fusil,
por amor a los tuyos y a tu pueblo
sin dudar fuiste al frente a combatir.
Alentaba tu arrojo al compañero,
sin desmayo peleabas por un fin:
conseguir con los hombres que lo fueron
las cadenas de la vida destruir.
Quien te vio, miliciano del amor,
y midió junto al tuyo su fusil
contempló con orgullo a un español
que se dio como tal al combatir.
Sufrió España un puñal y mil heridas
y acabó la contienda amargamente,
mas la fuerza de tu lucha no declina
que tu afán en el nuestro se mantiene.
miércoles, 17 de enero de 2018
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