Podéis leer el núm. 23 de Aquarellen pinchando en el siguiente enlace :
https://issuu.com/marijomattus/docs/aquarellen_n_23_-_diciembre/51
La poesía participa de la musicalidad de los sonidos lingüísticos sabiamente combinados y de la significación de las palabras: no hay poesía sin comunicación. El creador escribe para ser leído. Aunque el mensaje poético es bello por definición, el artista no crea su obra para encerrarla bajo siete llaves. Esta es la grandeza, pero también la contingencia del poeta: la obra sin el destinatario es como un bebé al que se deja morir por inanición.
jueves, 4 de abril de 2019
lunes, 1 de abril de 2019
LOS OJOS DEL POETA
Nos fascina el David de Miguel Ángel, esos más de cuatro metros de piedra blanca, de mármol portentoso, porque en su mirada se atisba toda la inteligencia puesta al servicio de la tensión del instante: es como si la estatua palpitara, vemos cómo con su mano derecha se aferra a la piedra y con los ojos calibra la distancia y dibuja el golpe certero con que ha de tumbar al gigante invasor y ominoso con su canto. David, el pastor, el poeta, el rey que bailó y cantó desnudo, sin pudor, delante del arca de la alianza. Nos fascinan los ojos del poeta, las manos del guerrero, el canto y su honda.
Así, siempre, la poesía, destronando gigantes a golpe de palabras ciertas, denunciando injusticias con la honda de sus versos y la piedra precisa de sus ritmos, así, aquí y ahora, el poeta, tomando ora la pluma, ora la espada, con inteligencia de amor debela las miserias de este mundo y, con apasionada compasión, pone su arma, el verso, al servicio de los que más lo necesitan.
Antonio Capilla, el poeta, el amigo, nos regala un nuevo libro vibrante y diestro, como la honda de David tras el disparo, un canto apasionado y afilado que, con tino y música, golpea allí donde debe despertar las conciencias dormidas de este fin de ciclo individualista y onfálico al que el consumismo y el egoísmo nos han abocado con su falacia de progreso, de porvenir: ése, como cantaba otro poeta, que así lo llaman porque no viene nunca.
Antonio Capilla mide sus versos, su canto, tensa el brazo de la honda y dispara certero allí donde los medios de comunicación hipnotizan de banalidad las audiencias y culebrean con vanas superficialidades, allí donde los políticos miran a otra parte y sirven con zalemas a sus gigantes económicos, allí donde los ciudadanos, perplejos y ateridos, sofronizados por la propaganda y la mala literatura, esa que no duele, esconden su cabeza bajo el ala de la impotencia adormilada.
Piedra de la honda es un canto al despertar, una canción de albada en el tañer del verso, no para despedir a los amantes, sino para pedir a todas las almas grandes que pueblan el planeta que se unan en contra de la injusticia, que desenchufen los cables y los chips atornillados al cerebro y rompan a pedradas los aparatos de la náusea y la hipnosis, que bajen a las plazas y miren a sus conciudadanos a los ojos y tiendan sus manos a los que cruzan océanos y surcan desiertos en pos de un mundo digno para ellos y sus hijos. Porque el poeta no ignora, y canta orgulloso, que el caudal de sus versos es el amor.
En tiempos de Miguel Ángel sabíamos que el amor es un vínculo, un dios mágico que conecta los cielos con la tierra y a los seres humanos entre sí propiciando, con su silbo, los aires amorosos, los aromas de la fraternidad que impiden el individualista orgullo de medirnos, de sentirnos superiores (puro miedo, ignorancia) frente a la mujer aterida entre cartones (su llaga es la daga del poeta) o la familia que bracea impotente en medio de huracanes.
Canto de despertar, como el kikirikí del gallo al amanecer, invocación al dios Apolo para que propicie una nueva edad de oro, aquella en que no había tuyo ni mío y la palabra, ave libre en el viento, propiciaba la paz de las palomas.
Llegó el tiempo de la siega, nuestro es el campo, es hora de cantar la buena nueva, de separar el trigo de la cizaña: mira a David, venciendo a Goliat con un guijarro.
Lector, contempla el son de estos cantos, estas piedras, estos poemas…, y recuerda que nada humano le es ajeno a sus versos.
Vale.
Ángel García Galiano
Nos fascina el David de Miguel Ángel, esos más de cuatro metros de piedra blanca, de mármol portentoso, porque en su mirada se atisba toda la inteligencia puesta al servicio de la tensión del instante: es como si la estatua palpitara, vemos cómo con su mano derecha se aferra a la piedra y con los ojos calibra la distancia y dibuja el golpe certero con que ha de tumbar al gigante invasor y ominoso con su canto. David, el pastor, el poeta, el rey que bailó y cantó desnudo, sin pudor, delante del arca de la alianza. Nos fascinan los ojos del poeta, las manos del guerrero, el canto y su honda.
Así, siempre, la poesía, destronando gigantes a golpe de palabras ciertas, denunciando injusticias con la honda de sus versos y la piedra precisa de sus ritmos, así, aquí y ahora, el poeta, tomando ora la pluma, ora la espada, con inteligencia de amor debela las miserias de este mundo y, con apasionada compasión, pone su arma, el verso, al servicio de los que más lo necesitan.
Antonio Capilla, el poeta, el amigo, nos regala un nuevo libro vibrante y diestro, como la honda de David tras el disparo, un canto apasionado y afilado que, con tino y música, golpea allí donde debe despertar las conciencias dormidas de este fin de ciclo individualista y onfálico al que el consumismo y el egoísmo nos han abocado con su falacia de progreso, de porvenir: ése, como cantaba otro poeta, que así lo llaman porque no viene nunca.
Antonio Capilla mide sus versos, su canto, tensa el brazo de la honda y dispara certero allí donde los medios de comunicación hipnotizan de banalidad las audiencias y culebrean con vanas superficialidades, allí donde los políticos miran a otra parte y sirven con zalemas a sus gigantes económicos, allí donde los ciudadanos, perplejos y ateridos, sofronizados por la propaganda y la mala literatura, esa que no duele, esconden su cabeza bajo el ala de la impotencia adormilada.
Piedra de la honda es un canto al despertar, una canción de albada en el tañer del verso, no para despedir a los amantes, sino para pedir a todas las almas grandes que pueblan el planeta que se unan en contra de la injusticia, que desenchufen los cables y los chips atornillados al cerebro y rompan a pedradas los aparatos de la náusea y la hipnosis, que bajen a las plazas y miren a sus conciudadanos a los ojos y tiendan sus manos a los que cruzan océanos y surcan desiertos en pos de un mundo digno para ellos y sus hijos. Porque el poeta no ignora, y canta orgulloso, que el caudal de sus versos es el amor.
En tiempos de Miguel Ángel sabíamos que el amor es un vínculo, un dios mágico que conecta los cielos con la tierra y a los seres humanos entre sí propiciando, con su silbo, los aires amorosos, los aromas de la fraternidad que impiden el individualista orgullo de medirnos, de sentirnos superiores (puro miedo, ignorancia) frente a la mujer aterida entre cartones (su llaga es la daga del poeta) o la familia que bracea impotente en medio de huracanes.
Canto de despertar, como el kikirikí del gallo al amanecer, invocación al dios Apolo para que propicie una nueva edad de oro, aquella en que no había tuyo ni mío y la palabra, ave libre en el viento, propiciaba la paz de las palomas.
Llegó el tiempo de la siega, nuestro es el campo, es hora de cantar la buena nueva, de separar el trigo de la cizaña: mira a David, venciendo a Goliat con un guijarro.
Lector, contempla el son de estos cantos, estas piedras, estos poemas…, y recuerda que nada humano le es ajeno a sus versos.
Vale.
Ángel García Galiano
lunes, 25 de marzo de 2019
ÁNFORA DE SENTIMIENTOS
Hoy el niño aquel que fui
me ha visitado de nuevo
jilguero de la inocencia
ánfora de sentimientos.
Semana Santa, saetas
en las calles de mi pueblo
sabor de un pueblo andaluz
que me llega en el recuerdo.
Martinetes para el Cristo
para el Cristo nazareno
tantas veces traicionado
por los judas sempiternos.
La Virgen detrás lo sigue
y es el corazón del pueblo
el que lo sigue con ella
oh, espejo del sufrimiento.
Penar de aquellos que vienen
a imagen del Nazareno
con la cruz a sus espaldas
en que inmolarán sus sueños.
Hoy el niño aquel que fui
me ha recordado de nuevo
lo que representa el Cristo
en el corazón del pueblo.
Copyright Antonio Capilla, Pozuelo de Alarcón, 25-3-2016.
sábado, 23 de marzo de 2019
ODA AL COCHINO
Poema al cochino
El día internacional de la poesía es la excusa perfecta de relacionar la gastronomía con el arte literario y lo haré gracias al permiso que me ha dado mi amigo y poeta, Antonio Capilla, de difundir la poesía que presentó a Cerdopoética (en Rute) en 2018, titulada:
Poema al Cochino
En un día de verano
de mi céntrica ciudad
con un sol que por justicia
era duro y pertinaz,
de mi céntrica ciudad
con un sol que por justicia
era duro y pertinaz,
sudaba la gota fina
por no decir que era gorda
porque a llenar dos bañeras
bastaba con una gota.
por no decir que era gorda
porque a llenar dos bañeras
bastaba con una gota.
Os digo que iba sudando
como cerdo en su zahúrda,
pero ¿por qué digo cerdo
siendo que el cerdo no suda?
como cerdo en su zahúrda,
pero ¿por qué digo cerdo
siendo que el cerdo no suda?
Yo asevero que el cochino
es de suyo pulcro y guarro
pues sólo porque no suda
se refocila en el fango.
es de suyo pulcro y guarro
pues sólo porque no suda
se refocila en el fango.
¡Oh, ilustre gocho que sufres
fama tan inmerecida
al nombrarse con tus nombres
innombrables felonías!,
fama tan inmerecida
al nombrarse con tus nombres
innombrables felonías!,
¡qué simpático y qué hermoso
te vi una tarde en Cibeles
con andares de marquesa
perfumado y reluciente!
te vi una tarde en Cibeles
con andares de marquesa
perfumado y reluciente!
Junto a un joven caminabas
exhibiendo tu palmito,
y ¡qué andares qué figura
qué contoneo divino!
exhibiendo tu palmito,
y ¡qué andares qué figura
qué contoneo divino!
No hay nadie que no se goce
cuando en libertad retozas
y en nuestras pingües dehesas
te zampas cien mil bellotas,
cuando en libertad retozas
y en nuestras pingües dehesas
te zampas cien mil bellotas,
ni nadie que no delire
cuando ufano nos deleitas
con armoniosos gruñidos
dignos de afamada orquesta
cuando ufano nos deleitas
con armoniosos gruñidos
dignos de afamada orquesta
que aunque te falten tan sólo
las tersas alas de un ángel
por ser rey de la dehesa
no necesitas plumaje.
las tersas alas de un ángel
por ser rey de la dehesa
no necesitas plumaje.
Gocho gorrino marrano
puerco chancho cerdo cuino,
eres gloria de este canto
y eres el sumun, cochino.
puerco chancho cerdo cuino,
eres gloria de este canto
y eres el sumun, cochino.
Quizás también de Murillo
por tus orondos mofletes
por tu barriga de Buda
por tu culo regordete,
por tus orondos mofletes
por tu barriga de Buda
por tu culo regordete,
ya que el pintor me recuerda
tus excelencias porcinas
al sublimar tales dones
en los ángeles que pinta.
tus excelencias porcinas
al sublimar tales dones
en los ángeles que pinta.
Pero bueno regresemos
de esta clara digresión
y sigamos con el hilo
de aquel día de calor.
de esta clara digresión
y sigamos con el hilo
de aquel día de calor.
II
Como invitado a comer
iba a casa de un amigo
donde pensaba pondría
algo fresco y ligerito.
iba a casa de un amigo
donde pensaba pondría
algo fresco y ligerito.
Quizás verdura a la plancha
con un vaso de gazpacho,
una jarra de cerveza,
fruta del tiempo y helado.
con un vaso de gazpacho,
una jarra de cerveza,
fruta del tiempo y helado.
Mas mi amigo no distingue
si es invierno o es verano
y ¡hete aquí que me agasaja
con un magnífico chancho!
si es invierno o es verano
y ¡hete aquí que me agasaja
con un magnífico chancho!
Sobre el mantel ya desfilan
callos a la madrileña,
torreznos, chorizo, beicon,
chicharrones con manteca.
callos a la madrileña,
torreznos, chorizo, beicon,
chicharrones con manteca.
Luego pone el lomo al horno,
la oreja y las criadillas,
el hígado encebollado,
el jamón y la morcilla.
la oreja y las criadillas,
el hígado encebollado,
el jamón y la morcilla.
No quiere quedarse corto
porque sabe que es sabido
que adoro la buena mesa
mucho más que el oro fino.
porque sabe que es sabido
que adoro la buena mesa
mucho más que el oro fino.
Así que arrima una jarra
bien repleta de buen vino
que por puro, añejo y gordo
más grados tenía el “jodío”.
bien repleta de buen vino
que por puro, añejo y gordo
más grados tenía el “jodío”.
Salchichones suculentos
de nuestro insigne gorrino
dejaron sitio también
a dos sabrosos codillos.
de nuestro insigne gorrino
dejaron sitio también
a dos sabrosos codillos.
Y no faltaron costillas
para un día de calor
en que estaba chorreando
gota “fina” de sudor.
para un día de calor
en que estaba chorreando
gota “fina” de sudor.
Pero mi amigo insistía
con palabras y ademanes
que dejase el plato limpio
porque en su casa no hay canes.
con palabras y ademanes
que dejase el plato limpio
porque en su casa no hay canes.
De postre orujo de Rute,
filloas y mantecados
que del cuino todo vale
desde la cabeza al rabo.
filloas y mantecados
que del cuino todo vale
desde la cabeza al rabo.
Creedme, lo comí todo,
pero me dio tal vahído
que en mi sudor naufragaba
cuando perdí hasta el “sentío”.
pero me dio tal vahído
que en mi sudor naufragaba
cuando perdí hasta el “sentío”.
Terminamos en urgencias
donde… me pusieron bueno
con más de diez lavativas
y veinte litros de suero.
donde… me pusieron bueno
con más de diez lavativas
y veinte litros de suero.
Y a dieta blanda me tienen
que ni me dejan probarlo,
pero mirad lo que os digo:
¡qué bueno estaba el marrano!
que ni me dejan probarlo,
pero mirad lo que os digo:
¡qué bueno estaba el marrano!
Antonio Capilla Loma, escrito para “Cerdopoética”, Mayo, 2018
miércoles, 20 de marzo de 2019
SEÑERO AFÁN
Ayer, hablando por teléfono, un amigo me decía que el día del padre es el domingo, mientras que el 19 de marzo es el día de El Corte Inglés.
Para mí que el día del padre, en todo caso, debería escogerlo cada uno porque siempre hay un instante especialmente emotivo que nos evoca el inconmensurable amor que nuestro padre siente o sentía por nosotros, como el día del que nos habla Alena Collar en que su padre "le entregó la lluvia" cuando ella apenas tenía cuatro años.
No obstante, pienso yo, que todos los días del año son buenos para rendir homenaje a nuestro padre. Y yo lo quiero hacer hoy con este soneto heterodoxo, porque algo heterodoxo es uno, ya sabéis.
Vale.
SEÑERO AFÁN
Él, que luchó mientras duró el combate,
Firme adalid que tuvo por su causa
Señero afán de una noble esperanza,
Al fin descansa y en su sepulcro yace.
Fiel compañero de aquellos que lucharon
Inquebrantables sin desmayar siquiera,
Da todo al Pueblo y hasta su vida entrega
En la defensa del ideal soñado.
Fue combatiente y luchó por sus creencias,
Estuvo siempre... con quien estar se debe,
Fiel a sus normas, firme a una causa cierta.
Mas ya descansa, rendido el corazón
De tanto amar a quien amor merece,
El hombre bueno al que he querido yo.
Antonio Capilla Loma, en VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009.
Para mí que el día del padre, en todo caso, debería escogerlo cada uno porque siempre hay un instante especialmente emotivo que nos evoca el inconmensurable amor que nuestro padre siente o sentía por nosotros, como el día del que nos habla Alena Collar en que su padre "le entregó la lluvia" cuando ella apenas tenía cuatro años.
No obstante, pienso yo, que todos los días del año son buenos para rendir homenaje a nuestro padre. Y yo lo quiero hacer hoy con este soneto heterodoxo, porque algo heterodoxo es uno, ya sabéis.
Vale.
SEÑERO AFÁN
Él, que luchó mientras duró el combate,
Firme adalid que tuvo por su causa
Señero afán de una noble esperanza,
Al fin descansa y en su sepulcro yace.
Fiel compañero de aquellos que lucharon
Inquebrantables sin desmayar siquiera,
Da todo al Pueblo y hasta su vida entrega
En la defensa del ideal soñado.
Fue combatiente y luchó por sus creencias,
Estuvo siempre... con quien estar se debe,
Fiel a sus normas, firme a una causa cierta.
Mas ya descansa, rendido el corazón
De tanto amar a quien amor merece,
El hombre bueno al que he querido yo.
Antonio Capilla Loma, en VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009.
jueves, 7 de marzo de 2019
AÚN
AÚN
Aún el yunque
que otrora soportara golpe a golpe
la España gris
de un tiempo que creímos superado.
que otrora soportara golpe a golpe
la España gris
de un tiempo que creímos superado.
Aún la chispa
la llama que ilumina por amor
en tiempo hostil
la España para el mundo que soñamos.
la llama que ilumina por amor
en tiempo hostil
la España para el mundo que soñamos.
Antonio Capilla Loma, 6-3-2019
miércoles, 20 de febrero de 2019
REGRESA LA PALABRA
La palabra desnuda, la palabra cargada de razones, la palabra carente de estridencias e insultos que son la antítesis de ella. Ya sé... ya sé que resulta ardua y costosa, pero no perdamos la esperanza porque siempre hay gente sensata que sabe escuchar.
REGRESA LA PALABRA
Por un tiempo rehén
en las arcas sagradas
de hechiceros y druidas
regresa la palabra.
Ave libre en el viento
desnudamente clara
se abre paso en picado
al centro de la diana.
De la razón sustento
del sentir emisaria
en la voz del poeta
regresa la palabra.
No se oculta detrás
de armaduras ni máscaras,
descarnada regresa
henchida de esperanza.
Ni importan los guijarros
ni tampoco las zarzas
siempre habrá buena tierra
que sepa cobijarla.
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016
REGRESA LA PALABRA
Por un tiempo rehén
en las arcas sagradas
de hechiceros y druidas
regresa la palabra.
Ave libre en el viento
desnudamente clara
se abre paso en picado
al centro de la diana.
De la razón sustento
del sentir emisaria
en la voz del poeta
regresa la palabra.
No se oculta detrás
de armaduras ni máscaras,
descarnada regresa
henchida de esperanza.
Ni importan los guijarros
ni tampoco las zarzas
siempre habrá buena tierra
que sepa cobijarla.
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016
jueves, 14 de febrero de 2019
RAQUEL
Con la dedicatoria de mi nuevo libro, que espera pacientemente en la editorial el día de su publicación, os felicito en el día de los enamorados.
RAQUEL
Hoy me miro, mujer, en tu mirada
y me siento prendido de tu luz
y me siento feliz de estarte amando
y me siento feliz de estar contigo.
Y aunque el sol diste menos de mi eclipse
y aunque vaya llevándome a la noche
me conforta la dicha de quererte
y en tu amor la certeza de estar vivo.
Antonio Capilla Loma, 14 de febrero de 2019
RAQUEL
Hoy me miro, mujer, en tu mirada
y me siento prendido de tu luz
y me siento feliz de estarte amando
y me siento feliz de estar contigo.
Y aunque el sol diste menos de mi eclipse
y aunque vaya llevándome a la noche
me conforta la dicha de quererte
y en tu amor la certeza de estar vivo.
Antonio Capilla Loma, 14 de febrero de 2019
sábado, 9 de febrero de 2019
MI PATRIA
Mi patria es más que una estampa
De banderas y estandartes,
De galas en las ventanas
Y desfiles militares.
Mi patria no necesita
Palabras grandilocuentes
Que al terminar de ser dichas
Vuelan y desaparecen.
Es la mano del amigo
Que me sujeta y me aúpa
Cuando pierdo el equilibrio
Porque hay otros que me empujan.
Es el seno de la dama
Que me engendró y me dio aliento,
De mis padres es la casa
Sus vivencias, sus recuerdos...
Y el hombre que me legó
Las ansias de libertad,
De la igualdad el amor
Saber por lo que luchar.
Él, que compartió su lecho
Con la mujer que adoró
De la que fue caballero,
El último del honor.
Es la mujer chiquitita,
Linda siempre en mis recuerdos,
Que hasta en su marcha fue linda
La madre que ya no tengo.
Mi patria es yema en el árbol
De mi alma y de mi cuerpo,
Es mi estudio y mi trabajo,
Son mis afanes y anhelos.
Y es mi patria la mujer
Que yo siento y que yo quiero.
En ella encuentro el edén,
Mi elixir y mi consuelo.
Que en su alma está mi escudo
Y en su cuerpo mi bandera,
Que es mi mujer el refugio
Que me acoge y me da fuerzas.
Hijos, mi patria es la sangre
Que a vuestra carne sustenta.
Ojalá que cuando marche
Algo de mí quede en ella.
Que mis palabras os dejen
Lo que siento y lo que imploro:
Compasión por los más débiles
Que espejos son de nosotros.
No valoro más fronteras
Que las que enmarcan en fin
Todas las patrias del mundo
Que en ello nos va el vivir.
Que en mi patria está mi sangre
Y en mi sangre está la vuestra,
La de mi madre y mi padre
Y la humanidad en ella.
Otra versión en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2014.
De banderas y estandartes,
De galas en las ventanas
Y desfiles militares.
Mi patria no necesita
Palabras grandilocuentes
Que al terminar de ser dichas
Vuelan y desaparecen.
Es la mano del amigo
Que me sujeta y me aúpa
Cuando pierdo el equilibrio
Porque hay otros que me empujan.
Es el seno de la dama
Que me engendró y me dio aliento,
De mis padres es la casa
Sus vivencias, sus recuerdos...
Y el hombre que me legó
Las ansias de libertad,
De la igualdad el amor
Saber por lo que luchar.
Él, que compartió su lecho
Con la mujer que adoró
De la que fue caballero,
El último del honor.
Es la mujer chiquitita,
Linda siempre en mis recuerdos,
Que hasta en su marcha fue linda
La madre que ya no tengo.
Mi patria es yema en el árbol
De mi alma y de mi cuerpo,
Es mi estudio y mi trabajo,
Son mis afanes y anhelos.
Y es mi patria la mujer
Que yo siento y que yo quiero.
En ella encuentro el edén,
Mi elixir y mi consuelo.
Que en su alma está mi escudo
Y en su cuerpo mi bandera,
Que es mi mujer el refugio
Que me acoge y me da fuerzas.
Hijos, mi patria es la sangre
Que a vuestra carne sustenta.
Ojalá que cuando marche
Algo de mí quede en ella.
Que mis palabras os dejen
Lo que siento y lo que imploro:
Compasión por los más débiles
Que espejos son de nosotros.
No valoro más fronteras
Que las que enmarcan en fin
Todas las patrias del mundo
Que en ello nos va el vivir.
Que en mi patria está mi sangre
Y en mi sangre está la vuestra,
La de mi madre y mi padre
Y la humanidad en ella.
Otra versión en EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2014.
viernes, 18 de enero de 2019
y sigo la marcha...
Un poema de PIEDRA DE LA HONDA
interpretado musicalmente por Antonio Pastor Gaitero.
https://m.facebook.com/acapillaloma?ref=bookmarks#!/story.php?story_fbid=2526344430727669&id=100000564099963&refid=17&ref=bookmarks&_ft_=mf_story_key.2526344430727669%3Atop_level_post_id.2526344430727669%3Atl_objid.2526344430727669%3Acontent_owner_id_new.100000564099963%3Athrowback_story_fbid.2526344430727669%3Astory_location.4%3Astory_attachment_style.share%3Athid.100000564099963%3A306061129499414%3A2%3A0%3A1549007999%3A479254056536691473&__tn__=%2As%2As-R
interpretado musicalmente por Antonio Pastor Gaitero.
https://m.facebook.com/acapillaloma?ref=bookmarks#!/story.php?story_fbid=2526344430727669&id=100000564099963&refid=17&ref=bookmarks&_ft_=mf_story_key.2526344430727669%3Atop_level_post_id.2526344430727669%3Atl_objid.2526344430727669%3Acontent_owner_id_new.100000564099963%3Athrowback_story_fbid.2526344430727669%3Astory_location.4%3Astory_attachment_style.share%3Athid.100000564099963%3A306061129499414%3A2%3A0%3A1549007999%3A479254056536691473&__tn__=%2As%2As-R
jueves, 3 de enero de 2019
PALESTINA, obra colectiva coordinada por Xabier Susperregui en la que he tenido el honor de participar.
Amigos y amigas, me siento honrado de compartir con todos vosotros esta obra colectiva dirigida por Xabier Susperregui en la que he tenido la satisfacción de participar, para verla debéis pinchar en el enlace siguiente:
https://www.calameo.com/read/00465428507248c65a63b
viernes, 28 de diciembre de 2018
COMO MISIL CERTERO QUE ESTALLA EN LAS CONCIENCIAS
Yo no vengo de nadie a regalar los oídos
para eso ya hay juglares sobrados del arrullo
de “impostadas palabras” y “melosos
cantares”.
Yo prefiero ir derecho directo al corazón
que nadie se me duerma cuando esgrimo la lira
como misil certero que estalla en las
conciencias.
Yo pienso que un poema es tan útilmente inútil
como lo es La Vida es Sueño, el Cristo de
Velázquez,
La Heroica de Beethoven, Mío Cid o el Partenón.
Pretendo el contenido que a la forma ennoblece
si por ende la forma da lustre al contenido,
no me vendáis el mito de “el arte por el
arte”.
Así que no te engaño si idílicos no son
en un mundo sobrado de versos complacientes
los versos que en mí tienes de humanidad
heridos.
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA,
Editorial VITRUVIO, Madrid, 2016.
lunes, 24 de diciembre de 2018
YO SOY TAL VEZ EL ÁGUILA DE FUEGO
Noche feliz para los afortunados que tenemos techo y pan. Que lo sea también para los que necesitan de nuestra solidaridad. ¡FELIZ NOCHE!
YO SOY TAL VEZ EL ÁGUILA DE FUEGO
Yo soy tal vez el águila de fuego
Con las alas del tiempo,
Aquella que da vuelo a la palabra,
La voz que nunca calla,
La que pulsa el latido del intrépido,
La que siente el latir del sentimiento,
La voz que nadie apaga cuando es llama
Porque es su propia voz la que lo llama.
Yo siento en mi interior la voz del ser
Que es fuego en la palabra,
El fuego prometeico que han sabido
Hurtárselo a los dioses los poetas
Para entregarlo al Hombre.
Yo he reavivado el fuego en la palabra
Porque es la voz del Hombre la que vuela
Y es voz que nadie apaga porque entrega
El hálito del fuego
Que se les ha negado
A aquellos que aunque quieran no se enteran
De lo que está pasando.
Yo amo llamar las cosas por su nombre:
Labrador al que siembra con sus manos,
Al que siente el arado,
Al que anhela cosechas que lo colmen,
Al que el agua hace rico o hace pobre...
Y soy voz que no apagas cuando quema
Porque es tu propia voz la que te abrasa.
Yo siento en mí la voz del Hombre aquel
Que supo amar hasta morir de amor,
Palabra que es pasión,
Palabra que en tu voz busca crecer
Como incendio en la noche... Ya lo ves
Que es con su propia voz con la que te alzas
Y es voz que se propaga porque es llama.
Del fuego en la palabra epifanía,
Yo amo llamar las cosas sin ambages
Y al crimen llamo crimen,
Clamor a la palabra que se alza
Pues ya es clamor lo que sucede aquí.
Y hemos de hacernos fuertes y más fuertes
Para cambiar nuestro destino aleve,
Que en ti está ya mi voz si te levantas
Y es voz que no se apaga si está en ti.
Yo soy la voz que llama a los que duermen
Cuando el peligro acecha y no se teme,
Aquel que ha recobrado la palabra
Del fuego primigenio,
El águila de fuego
Con las alas del tiempo,
La voz que nadie apaga,
La voz que nunca calla,
La que busca el oído del sediento,
La que sueña ser vida en el desierto,
La voz que a ti te inflama
Porque es tu propia voz la que está en mí,
Porque es tu propia voz la que te llama.
Antonio Capilla Loma, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro
YO SOY TAL VEZ EL ÁGUILA DE FUEGO
Yo soy tal vez el águila de fuego
Con las alas del tiempo,
Aquella que da vuelo a la palabra,
La voz que nunca calla,
La que pulsa el latido del intrépido,
La que siente el latir del sentimiento,
La voz que nadie apaga cuando es llama
Porque es su propia voz la que lo llama.
Yo siento en mi interior la voz del ser
Que es fuego en la palabra,
El fuego prometeico que han sabido
Hurtárselo a los dioses los poetas
Para entregarlo al Hombre.
Yo he reavivado el fuego en la palabra
Porque es la voz del Hombre la que vuela
Y es voz que nadie apaga porque entrega
El hálito del fuego
Que se les ha negado
A aquellos que aunque quieran no se enteran
De lo que está pasando.
Yo amo llamar las cosas por su nombre:
Labrador al que siembra con sus manos,
Al que siente el arado,
Al que anhela cosechas que lo colmen,
Al que el agua hace rico o hace pobre...
Y soy voz que no apagas cuando quema
Porque es tu propia voz la que te abrasa.
Yo siento en mí la voz del Hombre aquel
Que supo amar hasta morir de amor,
Palabra que es pasión,
Palabra que en tu voz busca crecer
Como incendio en la noche... Ya lo ves
Que es con su propia voz con la que te alzas
Y es voz que se propaga porque es llama.
Del fuego en la palabra epifanía,
Yo amo llamar las cosas sin ambages
Y al crimen llamo crimen,
Clamor a la palabra que se alza
Pues ya es clamor lo que sucede aquí.
Y hemos de hacernos fuertes y más fuertes
Para cambiar nuestro destino aleve,
Que en ti está ya mi voz si te levantas
Y es voz que no se apaga si está en ti.
Yo soy la voz que llama a los que duermen
Cuando el peligro acecha y no se teme,
Aquel que ha recobrado la palabra
Del fuego primigenio,
El águila de fuego
Con las alas del tiempo,
La voz que nadie apaga,
La voz que nunca calla,
La que busca el oído del sediento,
La que sueña ser vida en el desierto,
La voz que a ti te inflama
Porque es tu propia voz la que está en mí,
Porque es tu propia voz la que te llama.
Antonio Capilla Loma, EL ÁGUILA DE FUEGO CON LAS ALAS DEL TIEMPO, Editorial Huerga y Fierro
domingo, 16 de diciembre de 2018
UNA GALLINA RIQUÍSIMA
Es realmente vergonzoso que en una sociedad opulenta haya indigentes que busquen sustento en los contenedores de basura.
Recuerdo que siendo niño, un profesor, que nos impartía la asignatura de Historia en nuestros.estudios de bachillerato y al que admiraba por su erudición, nos dijo que cuando no se tenía para comer ni posibilidad alguna de remediarlo no podía ser pecado el sustraer los alimentos necesarios para no morir de hambre.
Lo que sí es pecado, creo yo, es dejarse morir de hambre cuando hay quien se baña con champán y escupe a diario sobre la dignidad de sus semejantes.
Pues, eso mismo.
UNA GALLINA RIQUÍSIMA...
Ha robado una gallina
y en su piso la ha guisado
con arroz y con patatas
que una vecina le ha dado.
El niño le dice al padre
“Papá, ¿ya tienes trabajo?,
¡qué bien!, podremos comer
todos los días del año;
los domingos y festivos
en vez de gallina, pavo.”
Y el niño ríe feliz
con su estómago saciado.
El padre también se ríe
que han comido al fin y al cabo.
Mañana quién sabe qué
podrá poner en el plato.
Pero, ¡bueno!, Dios dirá,
si de comer da a los pájaros…
Mas antes, como es de ley
que no en balde es buen cristiano,
irá a la iglesia del barrio
y al Padre que está en los cielos
le dirá “Padre he robado
del comercio una gallina
y me siento tan ufano.”
Luego se confesará
para borrar su pecado,
“Perdóneme señor cura
por haber llevado al plato
una gallína riquísima
sustraída con mis manos.”
Y, al salir, ¿sabéis qué hará?,
se irá al hiper caminando
y agarrando lo que pueda
ya sea carne ya pescado
asegurará el condumio
que no comer es muy malo.
Así, pues, queridos míos,
no sé si nos queda claro
si hizo bien o si hizo mal
este padre sin trabajo.
Pero artículo es del credo
para todo ser humano
que no hay confesión ni cura
que perdone el gran pecado
de no remediar el hambre.
Y colorín colorado
hacedme un sitio a la mesa
que este cuento se ha acabado.
(Pozuelo, 10-12-2015)
Recuerdo que siendo niño, un profesor, que nos impartía la asignatura de Historia en nuestros.estudios de bachillerato y al que admiraba por su erudición, nos dijo que cuando no se tenía para comer ni posibilidad alguna de remediarlo no podía ser pecado el sustraer los alimentos necesarios para no morir de hambre.
Lo que sí es pecado, creo yo, es dejarse morir de hambre cuando hay quien se baña con champán y escupe a diario sobre la dignidad de sus semejantes.
Pues, eso mismo.
UNA GALLINA RIQUÍSIMA...
Ha robado una gallina
y en su piso la ha guisado
con arroz y con patatas
que una vecina le ha dado.
El niño le dice al padre
“Papá, ¿ya tienes trabajo?,
¡qué bien!, podremos comer
todos los días del año;
los domingos y festivos
en vez de gallina, pavo.”
Y el niño ríe feliz
con su estómago saciado.
El padre también se ríe
que han comido al fin y al cabo.
Mañana quién sabe qué
podrá poner en el plato.
Pero, ¡bueno!, Dios dirá,
si de comer da a los pájaros…
Mas antes, como es de ley
que no en balde es buen cristiano,
irá a la iglesia del barrio
y al Padre que está en los cielos
le dirá “Padre he robado
del comercio una gallina
y me siento tan ufano.”
Luego se confesará
para borrar su pecado,
“Perdóneme señor cura
por haber llevado al plato
una gallína riquísima
sustraída con mis manos.”
Y, al salir, ¿sabéis qué hará?,
se irá al hiper caminando
y agarrando lo que pueda
ya sea carne ya pescado
asegurará el condumio
que no comer es muy malo.
Así, pues, queridos míos,
no sé si nos queda claro
si hizo bien o si hizo mal
este padre sin trabajo.
Pero artículo es del credo
para todo ser humano
que no hay confesión ni cura
que perdone el gran pecado
de no remediar el hambre.
Y colorín colorado
hacedme un sitio a la mesa
que este cuento se ha acabado.
(Pozuelo, 10-12-2015)
lunes, 10 de diciembre de 2018
ESTANCIA EN EL HORROR
Solamente desde la sinrazón se puede criminalizar a la pobre gente que, huyendo de la injusticia y el horror, busca refugio en nuestra tierra.
Amigos y amigas, con este poema quiero apelar a la conciencia de los inconscientes que no saben, o no quieren saber, de la tragedia que los aqueja y de las causas que la han hecho posible.
ESTANCIA EN EL HORROR
Me han arrancado mi casa y mi familia
mi trabajo mis amigos mi sustento...
No tengo nada y nada dejo atrás
salvo mi vida entera.
Mi noche es una estancia en el horror
mi día un espanto sin salida...
Nada tengo nada valgo.
Y aquí estoy...
Me dirás:
¿Qué puedes ofrecerme?
Nada tengo nada valgo ya lo sé,
quizás sólo
estas dos manos
por el dolor ungidas.
Tómalas por favor
te las regalo.
Antonio Capilla Loma, 10-12-2018
Amigos y amigas, con este poema quiero apelar a la conciencia de los inconscientes que no saben, o no quieren saber, de la tragedia que los aqueja y de las causas que la han hecho posible.
ESTANCIA EN EL HORROR
Me han arrancado mi casa y mi familia
mi trabajo mis amigos mi sustento...
No tengo nada y nada dejo atrás
salvo mi vida entera.
Mi noche es una estancia en el horror
mi día un espanto sin salida...
Nada tengo nada valgo.
Y aquí estoy...
Me dirás:
¿Qué puedes ofrecerme?
Nada tengo nada valgo ya lo sé,
quizás sólo
estas dos manos
por el dolor ungidas.
Tómalas por favor
te las regalo.
Antonio Capilla Loma, 10-12-2018
domingo, 9 de diciembre de 2018
ENTRE PRONOMBRES
Un poema escrito hace mucho, mucho tiempo y no publicado hasta ahora mismo en que me apetece hacerlo.
ENTRE PRONOMBRES
En el filo oscuro
de la noche fría
yo no soy el mismo
si me faltas tú.
Si al pasar la noche
si al llegar el día
no estás a mi lado
yo ya no soy yo.
No temo a la muerte
no temo a la vida
no temo a la nada
si estás junto a mí.
Eres el mañana
eres mi alegría
y eres el momento
por el que vivir.
Tú eres como el aire
tú eres como el fuego
y el calor del cuerpo
para mi latir.
Sin ti yo no existo
sin ti yo estoy hueco
eres tú mi musa
y mi inspiración.
En ti está mi pálpito
en ti mi destino
no temo a la parca
si te tengo a ti.
Por tus ojos veo
por tus manos palpo
por tu piel transpiro
tú eres mi sentir.
Cuando llegue el día
si estás a mi lado
cruzaré la línea
del todo a la nada.
Me veré en tus ojos
sintiendo tu mano
bebiendo tu aliento
hasta que me vaya.
Eres el mañana
eres mi alegría
la luz que me alienta
y mi inspiración.
Yo estaré a tu lado
cuando tú me pienses
y me des cobijo
en tu corazón.
Y serás mi luz
mientras tú me sientas
y mientras alientes
mi ser en tu yo.
Antonio Capilla Loma, 9-12-2018
ENTRE PRONOMBRES
En el filo oscuro
de la noche fría
yo no soy el mismo
si me faltas tú.
Si al pasar la noche
si al llegar el día
no estás a mi lado
yo ya no soy yo.
No temo a la muerte
no temo a la vida
no temo a la nada
si estás junto a mí.
Eres el mañana
eres mi alegría
y eres el momento
por el que vivir.
Tú eres como el aire
tú eres como el fuego
y el calor del cuerpo
para mi latir.
Sin ti yo no existo
sin ti yo estoy hueco
eres tú mi musa
y mi inspiración.
En ti está mi pálpito
en ti mi destino
no temo a la parca
si te tengo a ti.
Por tus ojos veo
por tus manos palpo
por tu piel transpiro
tú eres mi sentir.
Cuando llegue el día
si estás a mi lado
cruzaré la línea
del todo a la nada.
Me veré en tus ojos
sintiendo tu mano
bebiendo tu aliento
hasta que me vaya.
Eres el mañana
eres mi alegría
la luz que me alienta
y mi inspiración.
Yo estaré a tu lado
cuando tú me pienses
y me des cobijo
en tu corazón.
Y serás mi luz
mientras tú me sientas
y mientras alientes
mi ser en tu yo.
Antonio Capilla Loma, 9-12-2018
martes, 30 de octubre de 2018
PORQUE EL SILENCIO ES UNA HIERBA MALA
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2402701433091970&id=100000564099963&refid=17&ref=bookmarks&_ft_=mf_story_key.2402701433091970%3Atop_level_post_id.2402701433091970%3Atl_objid.2402701433091970%3Acontent_owner_id_new.100000564099963%3Athrowback_story_fbid.2402701433091970%3Aphoto_id.2402724363089677%3Astory_location.4%3Astory_attachment_style.photo%3Athid.100000564099963%3A306061129499414%3A2%3A0%3A1541055599%3A-2576868427463706771&__tn__=%2As%2As-R
Cuando sigue el genocidio, sin que la comunidad internacional lo detenga, la palabra se vuelve piedra contra el muro de la indiferencia:
PORQUE EL SILENCIO ES UNA HIERBA MALA.
Cuando el dolor es una llaga inmensa
que se extiende en la Tierra
sin que nadie lo impida,
yo tengo en mi memoria
al que ha sido olvidado
después de perder todo.
Y esta noche tan fría
soy un grillo que canta
y despierto conciencias.
Sí, que mi canto se expanda en el viento.
Si el fanático dedo
del sionismo asesino
ha pasado marcando
los hogares de Gaza
y cae fuego de acero
sin que nadie interponga
un escudo capaz
de salvar a los niños,
no, yo no puedo mirar a otro lado.
Y si llueven misiles
sin que salgan palomas
que interpongan sus alas
sobre el suelo de Gaza,
he de ser este grillo
cri, cri, cri… que ahora clama
contra un muro asesino.
Sí, que mi canto chirríe en el viento.
Que si el dolor es una zarza ardiente
que no se apaga nunca,
que la carne te enciende
y te quema los huesos,
mi palabra es el trueno
que yo pongo en tu boca
como un arma que derrota al silencio.
Sí, que tu canto chirríe en el viento.
Sonará infatigable
de este grillo el chirrido
en alarma constante,
y un clamor como broca
quebrará el muro aleve
que oprime hasta los sueños
del pueblo palestino.
Sí, que este canto chirríe en el viento.
Porque el silencio es una hierba mala
que se extiende sin tregua
sin control sin barrera,
has de ser este grillo
cri, cri, cri... que ahora canta
por un día luminoso.
No, tú no puedes quedarte en silencio.
Que el dolor que aún ahoga
al pueblo palestino
ha de ser el preludio
de una paz verdadera
en que no habrá verdugos
dibujando fronteras.
No, tú no puedes quedarte en silencio.
Porque gritan las madres
que mirando hacia el cielo
se angustian por el fuego
que se lleva a sus hijos
sin tener otra culpa
que vivir en su tierra,
sí, este canto chirría en el viento.
Y si vienen hermanos
con mujeres y niños
llamando a nuestra puerta,
me rompo la garganta
cri, cri, cri... que la Tierra
es la madre de todos.
No, yo no puedo quedarme en silencio.
Porque el silencio es un arma que mata,
compañero, te regalo este canto
que anuncia el clarecer del nuevo estado
del pueblo que se eleva
henchido de esperanza
con enérgico acento.
Sí, ¡que no quiero mirar a otro lado
ni quedarme en silencio,
que su grito es mi canto
y a mi canto me debo!
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016
Cuando sigue el genocidio, sin que la comunidad internacional lo detenga, la palabra se vuelve piedra contra el muro de la indiferencia:
PORQUE EL SILENCIO ES UNA HIERBA MALA.
Cuando el dolor es una llaga inmensa
que se extiende en la Tierra
sin que nadie lo impida,
yo tengo en mi memoria
al que ha sido olvidado
después de perder todo.
Y esta noche tan fría
soy un grillo que canta
y despierto conciencias.
Sí, que mi canto se expanda en el viento.
Si el fanático dedo
del sionismo asesino
ha pasado marcando
los hogares de Gaza
y cae fuego de acero
sin que nadie interponga
un escudo capaz
de salvar a los niños,
no, yo no puedo mirar a otro lado.
Y si llueven misiles
sin que salgan palomas
que interpongan sus alas
sobre el suelo de Gaza,
he de ser este grillo
cri, cri, cri… que ahora clama
contra un muro asesino.
Sí, que mi canto chirríe en el viento.
Que si el dolor es una zarza ardiente
que no se apaga nunca,
que la carne te enciende
y te quema los huesos,
mi palabra es el trueno
que yo pongo en tu boca
como un arma que derrota al silencio.
Sí, que tu canto chirríe en el viento.
Sonará infatigable
de este grillo el chirrido
en alarma constante,
y un clamor como broca
quebrará el muro aleve
que oprime hasta los sueños
del pueblo palestino.
Sí, que este canto chirríe en el viento.
Porque el silencio es una hierba mala
que se extiende sin tregua
sin control sin barrera,
has de ser este grillo
cri, cri, cri... que ahora canta
por un día luminoso.
No, tú no puedes quedarte en silencio.
Que el dolor que aún ahoga
al pueblo palestino
ha de ser el preludio
de una paz verdadera
en que no habrá verdugos
dibujando fronteras.
No, tú no puedes quedarte en silencio.
Porque gritan las madres
que mirando hacia el cielo
se angustian por el fuego
que se lleva a sus hijos
sin tener otra culpa
que vivir en su tierra,
sí, este canto chirría en el viento.
Y si vienen hermanos
con mujeres y niños
llamando a nuestra puerta,
me rompo la garganta
cri, cri, cri... que la Tierra
es la madre de todos.
No, yo no puedo quedarme en silencio.
Porque el silencio es un arma que mata,
compañero, te regalo este canto
que anuncia el clarecer del nuevo estado
del pueblo que se eleva
henchido de esperanza
con enérgico acento.
Sí, ¡que no quiero mirar a otro lado
ni quedarme en silencio,
que su grito es mi canto
y a mi canto me debo!
Antonio Capilla Loma, en PIEDRA DE LA HONDA, Editorial Vitruvio, Madrid, 2016
jueves, 6 de septiembre de 2018
ALARIDO
ALARIDO
Alarido y guijarro
tu canto ya no es tuyo
tu canto está en la calle
tu canto está en el cielo y en el barro.
Tu canto es la soflama
de la tierra maldita
donde muere la luz
de una mujer valiente asesinada.
Tu canto es un guijarro
lanzado por la honda
cuando la bestia esconde
la magnitud del crimen perpetrado.
Tu canto es como un grito
en los brazos del viento
para que nadie ignore
el horror que precede al alarido.
Antonio Capilla Loma, en memoria de Macarena Valdés.
Alarido y guijarro
tu canto ya no es tuyo
tu canto está en la calle
tu canto está en el cielo y en el barro.
Tu canto es la soflama
de la tierra maldita
donde muere la luz
de una mujer valiente asesinada.
Tu canto es un guijarro
lanzado por la honda
cuando la bestia esconde
la magnitud del crimen perpetrado.
Tu canto es como un grito
en los brazos del viento
para que nadie ignore
el horror que precede al alarido.
Antonio Capilla Loma, en memoria de Macarena Valdés.
domingo, 19 de agosto de 2018
LUZ DE LUNA
Ayer fue el aniversario de su muerte, ¡viva Federico!
LUZ DE LUNA
La luna lo está mirando
con sus ojos de gitana.
La luna tiene en el pecho
sangre de voces aladas.
La luna, ¡ay! Federico,
cuando el pelotón te aguarda
besa tus lívidos labios
con labios de ardiente escarcha.
Y tú en la noche más triste
luz de luna en la mirada
a la luna le decías
hasta ponerla de grana:
“¡Ay!, luna de mis desvelos,
voz de muerte en mi garganta.
¡Ay luna, luna, mi luna!
¡Ay mi luna enamorada!”
Antonio Capilla Loma, Maceda, 19 de agosto de 2018.
LUZ DE LUNA
La luna lo está mirando
con sus ojos de gitana.
La luna tiene en el pecho
sangre de voces aladas.
La luna, ¡ay! Federico,
cuando el pelotón te aguarda
besa tus lívidos labios
con labios de ardiente escarcha.
Y tú en la noche más triste
luz de luna en la mirada
a la luna le decías
hasta ponerla de grana:
“¡Ay!, luna de mis desvelos,
voz de muerte en mi garganta.
¡Ay luna, luna, mi luna!
¡Ay mi luna enamorada!”
Antonio Capilla Loma, Maceda, 19 de agosto de 2018.
viernes, 17 de agosto de 2018
El 15 de agosto
Queridos míos, hoy es fiesta en España, hoy es fiesta en Cantillana, hoy es fiesta en mi pueblo. Y hoy es fiesta porque el mito forma parte de la cultura ancestral de nuestra gente. El mito que nos acompaña para bien y para mal. Porque, aunque hace tiempo que dejé de creer en todos los cuentos, sé que los mitos se asientan sobre la inocencia de las masas, pero también que son alimentados por los que de ellas se aprovechan. En cualquier caso, os digo que hoy es fiesta en mi pueblo. Así que, desde mi conocimiento de la naturaleza del mito, quiero unirme a la fiesta con este poema de "Viento del Sur" y mandar un abrazo grande a toda la gente de bien que, desde la creencia o desde el escepticismo, celebran la fiesta con sana alegría.
CERCA DE SIERRA MORENA.
Cerca de Sierra Morena
Mi pueblo es blanco y alegre
Como ha de ser de mi tierra
Todo pueblo que se precie.
En el centro hay una plaza.
Y en la plaza, las farolas
Alumbran las noches todas
Al caminante que pasa.
Tiene una iglesia mi pueblo
Hecha de miel y canela
Donde una Virgen de ensueño
Asunta al cielo se eleva.
Y una cárcel que aún recuerdo.
Camino abajo... la escuela.
Escuela cárcel, silencio,
Donde los chiquillos tiemblan.
Por mi pueblo pasa un río
Que de mi tierra es bandera
Y otro pequeño y chiquito
Que en mi corazón alienta.
Y junto al río... sus riberas.
Soñados senderos verdes
Donde mi infancia se pierde
Entre los juncos y gredas.
En mi pueblo ves las casas
Enjalbegadas por fuera;
Enormes copos del alba
Donde la nieve no nieva.
Y en sus calles las mujeres
De hamacas en las aceras
Huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.
Recuerdos de aquel chiquillo
Que en su lejanía tan larga
A su dulce tierra han ido
Por los albores del alba.
Oh, tierno cantar que subes
De sus tierras, de sus aguas
Y enamorado te hundes
En su alma enamorada.
Profundo canto que embruja
De sus gentes, de sus casas,
Y para siempre se anuda
A mi Andalucía del alma.
El mundo en fin de aquel niño
Que, por recordar su infancia,
En su entraña ha renacido
Con anhelos y esperanzas.
Antonio Capilla Loma, en VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro.
CERCA DE SIERRA MORENA.
Cerca de Sierra Morena
Mi pueblo es blanco y alegre
Como ha de ser de mi tierra
Todo pueblo que se precie.
En el centro hay una plaza.
Y en la plaza, las farolas
Alumbran las noches todas
Al caminante que pasa.
Tiene una iglesia mi pueblo
Hecha de miel y canela
Donde una Virgen de ensueño
Asunta al cielo se eleva.
Y una cárcel que aún recuerdo.
Camino abajo... la escuela.
Escuela cárcel, silencio,
Donde los chiquillos tiemblan.
Por mi pueblo pasa un río
Que de mi tierra es bandera
Y otro pequeño y chiquito
Que en mi corazón alienta.
Y junto al río... sus riberas.
Soñados senderos verdes
Donde mi infancia se pierde
Entre los juncos y gredas.
En mi pueblo ves las casas
Enjalbegadas por fuera;
Enormes copos del alba
Donde la nieve no nieva.
Y en sus calles las mujeres
De hamacas en las aceras
Huelen a jazmín y a rosas,
a azahar y a hierbabuena.
Recuerdos de aquel chiquillo
Que en su lejanía tan larga
A su dulce tierra han ido
Por los albores del alba.
Oh, tierno cantar que subes
De sus tierras, de sus aguas
Y enamorado te hundes
En su alma enamorada.
Profundo canto que embruja
De sus gentes, de sus casas,
Y para siempre se anuda
A mi Andalucía del alma.
El mundo en fin de aquel niño
Que, por recordar su infancia,
En su entraña ha renacido
Con anhelos y esperanzas.
Antonio Capilla Loma, en VIENTO DEL SUR, Editorial Huerga y Fierro.
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